22/6/17

Gramsci. Entre triunfos, derrotas, aniversarios y nuevas tecnologías

Edgardo Logiudice

Cuando el fascismo terminó de aniquilar a Antonio Gramsci, la Revolución de Octubre llevaba sólo veinte años. La obra inspiradora de los dirigentes del acontecimiento, setenta. Y, desde ésta, a los diez días que conmovieron al mundo sólo cincuenta. En épocas en que el tiempo histórico no andaba tan acelerado.
Gramsci vivió tiempos nuevos entre triunfos y derrotas. Entre esa gran revolución triunfante y otras abortadas. Antes de la Segunda Guerra Mundial que trastocaría viejas alianzas y pondría la ciencia, ideología y la propaganda al servicio de la atrocidad.

Luego la Unión Soviética sería una realidad, aunque sea simbólica, del mundo socialista. Como una realidad la fuerza de la clase obrera en Occidente y los movimientos de liberación nacional. Después todo lo que conocemos y 1991. Aunque antes ya se habían gestado las transformaciones que, luego, desde algún punto de vista, desembocaron en una derrota y el peligro cierto de la barbarie. Casi coincidiendo con los movimientos en Rusia, en los EEUU comienza el fordismo, con la cadena y los altos salarios. Gramsci no se queda con el triunfo, Ford también representa un desafío para su pensamiento. El desafío de afrontar las nuevas formas de producción, su organización y apropiación. ¿Qué es el capitalismo sino la apropiación del trabajo ajeno a través del salario? Y ¿qué es el salario sino una forma ideológica dentro del complejo de ideas?