9/5/16

Gramsci y el fascismo, historia de una resistencia

Sara Minervini y Gerardo Perrotta entrevistaron a Luciano Canfora a propósito de su último libro sobre “Gramsci in carcere e il fascismo”.

Hablar de Antonio Gramsci, con independencia del motivo y de la ocasión, es siempre tocar un nervio vivo de la historia italiana del siglo XX. Muchos han buscado administrar y, sobre todo, interpretar su legado moral e intelectual, pero hacer un juicio de balance resulta empresa ardua, acaso imposible. El carácter ético de la inteligencia, del espíritu, de las reflexiones de este “pensador herético” rebasa cualquier definición: proponérsela, y no por casualidad, termina siempre en algún tipo de instrumentalización.

Italiano
El primer y fundamental paso para, cuando menos, aproximarse a la figura de Gramsci es tomar en cuenta esa vastísima cultura tan suya, inserta en una formidable autonomía de juicio, una heterodoxia crítica que el marxismo, matriz de su filosofía política, lejos de confinarla, abrió, en cambio, a horizontes de libertad de pensamiento nunca antes surcados, tampoco, con toda probabilidad, luego de su muerte el 27 de abril de 1937 bajo el largo encarcelamiento a que lo había sometido el régimen fascista. Con motivo del 125 aniversario de su nacimiento (Ales, 22 de enero de 1891), hemos entrevistado a Luciano Canfora, profesor emérito de filología clásica en la Universidad de Bari y estudioso de Gramsci.