2/5/16

Revolución pasiva y subalternización

Massimo Modonesi

En este breve artículo desarrollaré algunas implicaciones del concepto gramsciano de revolución pasiva con la finalidad de afilar herramientas teóricas capaces de identificar y caracterizar una serie de procesos y proyectos de desmovilización que, con frecuencia, se implementan y despliegan desde arriba, en antítesis respecto a las dinámicas antagonistas y autónomas que se activan y se retroalimentan de los procesos de subjetivación política. Procesos y proyectos que si bien no alcanzan a ser propiamente de des-subjetivación, ya que el sujeto permanece –anclado en la resistencia–­, impulsan y operan una (re) subalternización, pues tienden a desactivar, desmovilizar y pasivizar, reduciendo los márgenes de antagonismo y de autonomía. Se trata de procesos reactivos, reaccionarios, que surgen en respuesta –como contratendencia y antítesis– al surgimiento de movimientos antagonistas en el seno de las clases subalternas. Frente a la emergencia del principio antagonista se eleva siempre la contratendencia hacia la subalternidad, porque como lo señalaba Antonio Gramsci, “los grupos subalternos sufren siempre la iniciativa de los grupos dominantes, aun cuando se rebelan e insurgen” (1981-1999, tomo 6, 182).

Gramsci y el legado de la “filosofía de la praxis”

1. El “quién” y el “qué” del proletariado                                Fabio Frosini

La interpretación de Engels explicita un punto que en el caso de Marx está solo de forma implícita, el de la oposición entre “interpretar” y “transformar”. Marx no usa la palabra “pero”, introducida por Engels. En el manuscrito, entre los filósofos que “interpretan” el mundo y el nuevo sujeto, que no está nombrado, de su “transformación”, hay una relación cambiante, no de oposición directa. Ese sujeto Engels lo había identificado en su Ludwig Feuerbach en el “proletariado alemán” como heredero de la “filosofía clásica alemana”[5]. Y por lo tanto, para él la transición de la interpretación a la transformación correspondía a la transición histórica de la filosofía al proletariado organizado en un partido político, es decir, de la teoría a la práctica política. En Marx, sin embargo, esta transición estaba indeterminada. Lo estaba en 1848, año de la redacción Manifiesto, pero sin duda estaba infinitamente más indeterminada en 1845, cuando, además de las Tesis, Marx escribió junto con Engels La ideología alemana, en donde “comunismo” se define con precisión como “el movimiento real que anula y supera al estado de cosas”[6]. ¿Quién es el sujeto de este movimiento? Es el proletariado, por supuesto. ¿Pero quién es el proletariado?