30/10/15

Gramsci después de Tahir

Mariposa ✆ Eduardo Cardozo 
Roberto López Belloso   |   ¿Tienen sentido las ideas de hegemonía, intelectual orgánico o guerra de posiciones, en tiempos que parecen haber difuminado los límites de productor y consumidor de artefactos culturales, de mensajes políticos y de información; en tiempos donde la inteligencia no define un estamento al servicio o en contra del poder, sino una cualidad de los teléfonos?

Demencia. Eso argumentó la defensa para pedir la absolución de Dios. En cambio la fiscalía arremetió con una avalancha de pruebas en su contra. Bastaba con mirar el mundo, o el barrio, para darse cuenta de que era culpable de asuntos de lesa humanidad.

Un hombre con aspecto de profesor amable fue el encargado de llevar adelante el proceso. Calvo y con barba de candado, algo más alto que Lenin, en todo caso más erguido en esas fotos que los muestran juntos. Su historia, la de Anatoli Lunacharsky, es conocida en esta parte del mundo, principalmente porque la narró Eduardo Galeano en una de las pastillas de Los hijos de los días.