14/10/15

Intelectuales orgánicos e intelectuales transgénicos: Debates en torno al progresismo latinoamericano

 “No hay que ocultar a la clase obrera nada de lo que a ésta interesa, ni siquiera cuando tal cosa pueda disgustarla, ni siquiera en el caso de que la verdad parezca hacer daño en lo inmediato; significa que hay que tratar a la clase obrera como se trata a un mayor de edad capaz de razonar y discernir, y no como a un menor bajo tutela.” –  Antonio Gramsci, L’Ordine Nuovo, 17 de marzo de 1922

Foto: Hugo Chávez, Evo Morales & Rafael Correa
Massimo Modonesi   |   Por medio de la noción de intelectuales orgánicos, Gramsci caracterizaba la labor de grupos específicos que cumplían funciones de producción, reproducción, conexión y cohesión ideológica que habilitan a las clases dominantes y las subalternas para sostener, respectivamente, la hegemonía y la disputa contrahegemónica. Se trataba de una apreciación en primera instancia descriptiva, que reconocía la existencia de estos grupos detrás de la construcción del orden burgués y, en otro nivel, prescriptiva, que sugería la necesidad de formar o reforzar una intelectualidad conforme a los intereses y la visión del mundo de los trabajadores.