5/9/15

Hegemonía y lucha de clases (Desde Gramsci & Machiavelli)

Manuel Anxo Fortes Torres   |   Cuando Gramsci desarrolla sus conceptos más conocidos (como hegemonía, guerra de posiciones, o el partido político como intelectual orgánico) lo que pretende hacer es un intento de recomposición teórica y estratégica del marxismo a partir de las nuevas condiciones económicas, sociales y políticas del poder burgués (en los países capitalistas avanzados). En otras palabras, adaptar el marxismo al problema del orden revolucionario de su tiempo; esto es, entender desde el marxismo las condiciones de la acción política en el momento en el que se está: en el capitalismo desarrollado; cuando parece que el momento de las explosiones revolucionarias ya no es, sino que la burguesía estableció mecanismos de consolidación de su poder de una mayor consistencia y que, por lo mismo, exigen de los revolucionarios la adaptación a esas condiciones y el diseño de una práctica política que pueda servir para sus fines: cambiar el mundo de base.

Las dificultades con las que se encontrará el revolucionario italiano harán aún más meritorias sus reflexiones. Esas dificultades son de orden objetiva y subjetiva. De orden objetiva: las condiciones de la lucha de clases en su momento, especialmente por lo que hace referencia a la evolución del proceso revolucionario en la Unión Soviética, pues estamos en la época de ascenso del stalinismo tras la muerte de Lenin, con lo que significa de imposición dogmática de unas directrices emanadas desde el centro del poder comunista (de la Internacional) y el desdén, en el mejor de los casos, delante de cualquier pretensión de originalidad si ese discurso no se integra o no es integrable en el de la burocracia dirigente.

Guerra de posiciones y de maniobra en América Latina, entre Occidente y Oriente – La estrategia de la revolución

Daniel Alberto Sicerone Podestá   |   El presente trabajo de investigación es producto de una contrastación teórica de los textos  correspondientes a pensar la estrategia de la revolución en América Latina desde la dualidad de la guerra de posiciones (Gramsci) y la guerra de maniobra (Trotsky). Ambas estrategias son interpeladas desde la Revolución Alemana de 1923 y las conclusiones estratégicas para la configuración de una revolución latinoamericana desde las particularidades propias de una región semi-colonial del sistema capitalista mundial, reconociendo que más allá de las claras y evidentes diferencias con el Occidente central, la estructura económica de nuestra región se encuentra subsumida a la lógica del capital, y por ende, para salir del estado de dependencia global es necesaria una revolución obrera y popular.
Introducción
En el presente trabajo de investigación se desarrollará un discurso acerca de la falencia estratégica de Antonio Gramsci en cuanto reflexiona acerca de la estrategia para Occidente. Se rescata valorizaciones relevantes de la guerra de posición como elemento que permite re-pensar la dominación de la clase dominante en una perspectiva que toma en cuenta la complejidad de las superestructuras y como ellas se han erigido en fortalezas que permiten dotar de mayor consistencia al sistema capitalista frente a las diferentes crisis por las que atraviesa.