26/2/15

Gramsci y el partido político como problema

Francisco Piñón   |   La Filosofía de Gramsci no es sistemática, al estilo de un Aristóteles, un Kant o un Hegel. Pero supone a todos ellos. Los Cuadernos de la cárcel son una buena síntesis de Historia y Filosofía universales leída bajo la óptica o visión de un pensador militante-filósofo que ha sabido heredar lo mejor de la cultura greco-latina.

Gramsci trata de rescatar los valores culturales del pasado. Sabe que el presente es, en parte, el pasado en acto y que nada se puede construir para el futuro si no se tienen en cuenta los materiales ideológico-culturales del presente. Intenta rehacer o recrear una cultura integral que tenga los caracteres de masa de la Reforma y del Iluminismo y los caracteres de clasicidad de la cultura griega y del Renacimiento Italiano. Su pensamiento es un pensamiento en movimiento, en confrontación con la cultura viva de su tiempo, en debate con enemigos reales. Es síntesis de “contrarios“, según los conceptos de Hegel y Marx y síntesis de “diferentes“, siguiendo a B. Croce. Por eso ofrece “problemas” más que “conceptos“. No es un ensayista en el sentido tradicional de la palabra. Es un pensador creativo dentro del marxismo para quien los libros de Marx son una línea por seguir o unainspiración constante, no una letra por interpretar.