12/2/15

México | Entre la izquierda subalterna que no acaba de morir y la izquierda antagonista que no termina de nacer

Massimo Modonesi   |   En tiempos convulsionados como los que estamos viviendo, es imperativo detenerse a reflexionar sobre el estado crítico de la izquierda mexicana, como condición para poder imaginar o vislumbrar rumbos alternativos. Decir que la izquierda mexicana está en crisis se convirtió en un lugar común que, aunque haya ido apareciendo y reapareciendo a lo largo de la historia reciente, se instaló en los últimos años como una convicción generalizada en la opinión de ciudadanos y analistas y en particular, lo que es más significativo y disruptivo en clave histórica, en una generación entera, con una creciente animadversión desde la masacre de Iguala y la desaparición forzosa de los 43 normalistas de Ayoztinapa. Una generación que, desde el #YoSoy132 y pasando por el movimiento actual, se moviliza y politiza sin rumbos claros ni cristalizaciones organizacionales durables pero con fuerza, radicalidad y potencial subversivo que, aún en ausencia de firmes anclajes clasistas y prístinas referencias ideológicas, parece ser la única esperanza para la construcción-reconstrucción de una izquierda antagonista y antisistémica con cierta presencia e influencia en México.