15/3/15

George Orwell & Antonio Gramsci: el juicio de la historia

Alonso Castillo   |   1984 de George Orwell es junto a Fahrenheit 451 y Un Mundo Feliz (Bradbury-Huxley), la novela distópica con mayor numero de referencias en el ámbito político. Tanto, que con un cinismo avasallador atestiguamos hace algunos años como El Gran Hermano, su elemento más característico en otro tiempo símbolo del autoritarismo sin medida, se tradujo en circo televisado y espectáculo del exhibicionismo.

En 1984 se describe la relación entre individuo y poder con exactitud escalofriante en una sociedad dominada por el Gran Hermano, tutor nacional tras el que se encuentra la maquinaria del Estado para perpetuarse en el poder a través de la tortura, la eliminación de la conciencia y la invención de la historia cuya vigilancia preservará la dictadura del Partido. Escrita en 1949 la novela es producto de la formación familiar de Orwell, su militancia en el partido comunista y la crisis que él mismo experimentó de los sistemas totalitarios, característica esta última que influyó ampliamente en el desarrollo temático de la ciencia ficción.

14/3/15

Gramsci y la sociología del conocimiento: Un análisis de la concepción del mundo de las clases subalternas

Antonio Gramsci ✆ Kyass
Salvador Orlando Alfaro   |   Podría parecer paradójico a primera vista ir a la búsqueda de la estructura básica de la sociología marxista en los escritos anti-sociológicos de Antonio Gramsci. Sin embargo, los comentaristas y analistas de su obra han puntualizado que su rechazo a la sociología positivista no significa un rechazo a la posibilidad de la existencia de la reflexión sociológica dentro de la tradición marxista. Lo que Gramsci critica es la función abstracta, conservadora e ideológica del positivismo; por lo tanto, la sociología, al mismo tiempo que tiene que renunciar a sus ambiciones de elaborar un sistema absoluto de leyes sociales, puede contribuir a la comprensión de los orígenes, condiciones e importancia de los sistemas socio-culturales. Cada sociedad posee su propio sistema de racionalidad. La sociología está llamada a descubrirlo, ideologizarlo y susituirlo por un sistema de racionalidad que beneficie a la totalidad de la sociedad civil. Precisamente en esto consiste la relevancia actual del pensamiento de Gramsci en un período caracterizado por el abandono a la utilización de la teoría crítica del capitalismo y por una gradual adhesión a las diferentes “post-preocupaciones: post-idustrialismo, post-modernismo, post-colonialismo” (Wallerstein 2000).

Cuando “la política pasa al frente de la historia”: Gramsci & Benjamin en el pensamiento de Daniel Bensaïd

“A todo momento, ustedes suponen otro momento siguiente que no es aquel que acontece: a todo presente imaginario en que se colocan, imaginan otro futuro que no es aquel que se realizó”  – Paul Valery, Discurso sobre la Historia, 2007, p. 114
Daniel Bensaïd ✆ Troy Terpstra

Fabio Mascaro Querido   |   Daniel Bensaïd es, sin duda, uno de los principales nombres de la izquierda intelectual francesa contemporánea. En toda su trayectoria intelectual y política, el filósofo nacido en Toulouse estableció un amplio espectro de interlocutores. Particularmente en las dos últimas décadas, Bensaïd se dedicó – apoyándose en las reflexiones de Gramsci y, sobre todo, de Walter Benjamin – a la reflexión sobre la política como campo de posibilidades para la reapertura completa de la historia. El objetivo de este artículo es exactamente sistematizar, de forma introductoria, las implicancias teóricas de esta recuperación contemporánea –llevada a cabo por Bensaïd-  de las reflexiones de Gramsci y Benjamin, cuyas obras no son meramente instrumentalizadas con el fin de servir a investigaciones académicas específicas, más sí tomadas como punto de partida para una relectura creativa del marxismo, que procura reforzar la relevancia de la praxis humana –y, por consiguiente, de la política en sentido amplio-, en la constitución de la historia.

7/3/15

Gramsci y la Revolución permanente (I & II)

Juan Dal Maso   |   El tema al que hace referencia el título de estas líneas suele ser un poco problemático. Problemático pero no por eso improductivo, no solamente desde el punto de vista teórico general sino para reflexionar sobre los problemas actuales de teoría y estrategia marxista, como intentamos hacer en este artículo escrito el año pasado junto con Fernando Rosso para la revista Ideas de Izquierda [... y publicado también en Gramscimanía]

Pero antes de empezar por el final, deberíamos plantear que la cuestión de la "revolución permanente", en sentido amplio, tiene un lugar central en el pensamiento del marxista sardo. Esta centralidad no se debe tanto al análisis por Gramsci de la revolución permanente según Trotsky, sino a que la revolución permanente es el par conceptual de la revolución pasiva, que a su vez remite a las reflexiones de Gramsci sobre la Revolución burguesa moderna y la oposición entre Francia (jacobinismo-revolución permanente) e Italia (moderantismo-revolución pasiva).

4/3/15

L’uomo fordista tra economia e società | Appunti per una rilettura eretica di Gramsci

Francesco Seghezzi    |   “Sviluppare nel lavoratore al massimo grado gli atteggiamenti macchinali ed automatici, spezzare il vecchio nesso psico-fisico del lavoro professionale qualificato che richiedeva una certa partecipazione attiva dell’intelligenza, della fantasia, dell’iniziativa del lavoratore e ridurre le operazioni produttive al solo aspetto fisico-macchinale». Così descriveva Antonio Gramsci il tentativo di Frederick Taylor di razionalizzazione del lavoro. Il passo è tratto dal ventiduesimo dei “Quaderni dal carcere” dal celebre titolo “Americanismo e fordismo”. Perché basarsi su un testo scritto ottant’anni fa e che compie quest’anno i quarant’anni dalla sua pubblicazione per analizzare il fordismo? Non è stato detto nulla di nuovo negli anni successivi?

Sono queste domande spontanee da porsi all’inizio di un contributo che vuole fornire i caratteri generali del lavoro fordista in una prospettiva non solo socio-economica ma anche filosofica. Perché la scelta di partire da Gramsci quindi? In primo luogo perché il filosofo sardo è il primo, in ordine cronologico, a delineare con spessore teoretico le caratteristiche del sistema fordista. Pur non avendo mai visto gli stabilimenti di produzione della celebre modello T Gramsci riesce a cogliere e sintetizzare aspetti che, nell’arco di tempo che ci volle per pubblicare il suo testo, difficilmente erano stato parimenti evidenziati. Per questa prima ragione ci sembra utile paragonarci con il suo pensiero in quanto cronologicamente originario e, come detto, teoreticamente originale.