17/1/15

Gramsci y la traducción | Génesis y alcances de una metáfora

 “Cada vez que la cuestión de la lengua aflora de una u otra forma, significa que se están planteando otras preguntas: la formación y el crecimiento de una clase dirigente, la reorganización de una hegemonía cultural, la necesidad de establecer una relación más estrecha entre los intelectuales y las masas.” | Antonio Gramsci, Literatura y vida nacional

Mariano Zarowsky   |   La reflexión sobre la actividad de la traducción como metáfora para dar cuenta del trabajo de creación teórica que daría singularidad al marxismo latinoamericano, y también sobre la actividad de los traductores en tanto figuras privilegiadas para estudiar los procesos de circulación internacional de las ideas y por ende de mediación cultural, ha mostrado su productividad en el campo reciente de la historia intelectual del marxismo en el continente. O bien se ha trabajado sobre la traducción como uno de los indicadores y puertas de entrada para la comprensión de los procesos socioculturales de recepción del marxismo en América Latina, o bien, desde otro énfasis, haciendo uso de su sentido metafórico, para dar cuenta de los casos en que se asiste a una producción teórica marxista novedosa o, de otro modo, latinoamericana.

Entre nosotros fue José Aricó quien, en La cola del diablo, siguiendo un trabajo de Robert Paris –su intervención en el coloquio de Sinaloa sobre Mariátegui (1980)– llamó la atención sobre las notas acerca de la “traductibilidad de los lenguajes científicos y filosóficos” de Antonio Gramsci y su productividad para pensar la configuración de un pensamiento marxista adecuado a las particularidades de la situación latinoamericana. No era por azar, escribía Aricó, que Paris hubiera utilizado el concepto gramsciano de traductibilidad “con imaginación e inteligencia”, para encarar un estudio contrastado de la difusión del marxismo en América Latina a través del análisis de los discursos de Gramsci y de José Carlos Mariátegui. El problema, tal como lo entendía Aricó, era simultáneamente político y teórico-epistemológico, e indicaba el espesor y el desafío que implicaba trazar una historia del marxismo en el marco de la historia social y cultural del continente. ¿Cuál era la situación del movimiento obrero en América Latina y cuál era su relación con el marxismo como teoría? Varios elementos hacían que la situación latinoamericana difiriera de la europea (“ni la extensión y densidad histórica del proletariado es comparable –escribía Aricó– ni su horizonte ideal tendió a reconocer el socialismo más o menos inficionado de marxismo como una expresión política propia”). Entonces, ¿qué implicaba esta distancia para la constitución de un marxismo latinoamericano?, ¿suponía una completa ajenidad de la teoría para pensar la realidad del continente, o, por el contrario, la inexistencia de una razón suficiente que justifique variaciones o “ajustes” de la “doctrina” original, que entonces podía ser aplicada sin mediación alguna? En clave de autobiografía intelectual y respondiendo en parte a la cuestión, Aricó retomaba la referencia gramsciana a la traductibilidad de los lenguajes científico-filosóficos. Al respecto escribía:
A partir de esta constatación se evidencia la necesariedad de confrontar con las diferenciadas realidades latinoamericanas aquellos paradigmas teóricos y políticos que para poder ser utilizados requieren “traducciones” menos puntuales e infinitamente más cautas. Y utilizo el concepto en el sentido gramsciano de “traductibilidad” de los lenguajes y que se refiere a la  posibilidad de algunos experimentos históricos, políticos y sociales, de encontrar una equivalencia en otras realidades. Si la traductibilidad supone que una fase determinada de la civilización tiene una expresión cultural “fundamentalmente” idéntica, aunque el lenguaje sea históricamente distinto por cuanto está determinado por las tradiciones específicas de cada cultura nacional y todo lo que de ellas se desprende, Gramsci podía ser traducido en clave latinoamericana si era posible establecer algún tipo de similitud o sintonía histórico-cultural entre su mundo y el nuestro.




http://www.espai-marx.net/ca