31/12/15

Antonio Gramsci: Odio el año nuevo. Quiero que cada mañana sea para mí año nuevo

Antonio Gramsci ✆ Saverio Montella
Antonio Gramsci   |   Cada mañana, cuando me despierto otra vez bajo el manto del cielo, siento que es para mí año nuevo. De ahí que odie esos año-nuevos de fecha fija que convierten la vida y el espíritu humano en un asunto comercial con sus consumos y su balance y previsión de gastos e ingresos de la vieja y nueva gestión.

Estos balances hacen perder el sentido de continuidad de la vida y del espíritu. Se acaba creyendo que de verdad entre un año y otro hay una solución de continuidad y que empieza una nueva historia, y se hacen buenos propósitos y se lamentan los despropósitos, etc., etc. Es un mal propio de las fechas. Dicen que la cronología es la osamenta de la historia; puede ser. Pero también conviene reconocer que son cuatro o cinco las fechas fundamentales, que toda persona tiene bien presente en su cerebro, que han representado malas pasadas. También están los año-nuevos. El año nuevo de la historia romana, o el de la Edad Media, o el de la Edad Moderna. Y se han vuelto tan presentes que a veces nos sorprendemos a nosotros mismos pensando que la vida en Italia empezó en el año 752, y que 1192 y 1490 son como unas montañas que la humanidad superó de repente para encontrarse en un nuevo mundo, para entrar en una nueva vida. 

23/12/15

Reflexiones desde la universidad — Presencia de Antonio Gramsci en México

Luchas en México
✆ José Chávez Morado
Víctor Flores Olea   |   En días pasados, tuve la suerte de que me hiciera una entrevista el estudiante de postgrado Aldo Guevara, quien realiza en el CEIICH de la UNAM una investigación que debe resultar extraordinariamente interesante. El objetivo de la entrevista fue el de discutir algunas cuestiones relacionadas con la presencia en México de Antonio Gramsci, el gran pensador marxista y uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano. Una de las conclusiones más obvias del intercambio es el de la muy frágil presencia de Gramsci en México en las décadas de los 60, 70 y 80, tal vez en esta última ya con una presencia mucho mayor, hasta el punto de que las ideas básicas del pensador italiano habían penetrado probablemente hasta la dirección del Partido Comunista Mexicano, y que no fueron ajenas a su conversión que lo acercaba al eurocomunismo, y a su posterior disolución.

La coyuntura que abrió las puertas a este encuentro fue que escribí en la Revista de la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1959, dos textos alusivos a Gramsci. El primero fue un artículo en que presentaba a Gramsci sobre todo a partir de algunas ideas suyas sobre “el Príncipe de Maquiavelo”, a quien considera, por una serie de razones, como un antecedente y hasta un predecesor de los partidos políticos de la actualidad. Por supuesto, tal es una cuestión que debía debatirse a fondo, ya que hoy “los partidos políticos” han modificado sustancialmente su función y significado políticos. Por supuesto, en ese artículo trató también de poner de relieve la importancia que Antonio Gramsci, atribuye a los intelectuales y a la cultura en la formación histórica de las sociedades y en su estructura y orientación política.

8/12/15

O Renascimento Milagroso de Antonio Gramsci

“A verdade é que as chances de sucesso de uma revolução socialista não têm outra medida que o próprio sucesso” — Antonio Gramsci (1891-1937), referindo-se à Revolução de Outubro

Robert Bösch   /   No mais tardar com o desaparecimento da URSS da cena política mundial, também o que se costumava chamar de “teoria marxista” perdeu de vez toda e qualquer relevância social. Até as variantes mais esclarecidas do marxismo tinham a União Soviética senão como socialista, ao menos como uma formação social “pós” ou “não-capitalista”. Sua ruína catastrófica selou também o veredito sobre a esquerda até aqui existente e seu conceito de teoria. Nesse contexto, não se pode deixar de admirar o ainda relativamente amplo interesse por Antonio Gramsci. Não é fácil compreender porque um pensador que viu como sua tarefa “traduzir para o italiano” as experiências da Revolução de Outubro  (Zamis 1980, p. 327), e para quem Lenin era “o maior teórico moderno” do marxismo (Perspektiven 1988, p. 6), não é tratado como um cachorro morto. 

 Deutsch
 Italiano
De fato, o renascimento desse revolucionário fracassado do tempo da III Internacional causa surpresa, se temos em mente que não apenas a esquerda, mas também a direita teórica descobriu para si esse “clássico marxista”. Se Gramsci já era popular desde a década de 70 em um determinado espectro da esquerda acadêmica, que se agrupava na Alemanha Ocidental sobretudo em torno da revista Argument, já em 1977 o teórico da nouvelle droit francesa, Alain de Benoist, escreveu um livro em que adaptava a seu modo o pensamento de Gramsci. 

29/11/15

Gramsci spiegò come chiudere la ‘Questione meridionale’

Alessandro Cannavale   /   Quando Gramsci scriveva di Questione meridionale, soprattutto negli anni della sua prigionia, aveva già ben chiaro che la risoluzione del dramma dei divari nel paese non potesse derubricarsi a mero affaire locale. Nelle sue parole si legge chiaramente la consapevolezza del fatto che il processo risorgimentale si era risolto con un bilancio in rosso (in termini di finanza e di sangue versato) per il Sud.

Tuttavia, l’intellettuale sardo non commise mai l’errore banale di propugnare soluzioni che mettessero a soqquadro il paese, aizzando banalmente una sua parte contro l’altra, sciacallando sulle contingenze socioeconomiche passeggere. Insomma, Gramsci evitò del tutto quei sottoprodotti politici secessionisti di vario segno, presentando, invece, elementi di pensiero ed analisi tuttora preziosi.

22/11/15

La alternativa pedagógica — Pedagogía y política

Antonio Gramsci
I. Universalidad del rapport pedagógico y problema de los intelectuales
Antonio Gramsci ✆ A.d. 
El problema escolar aparece en los planes de estudio de Gramsci como parte de su principal investigación sobre los in­telectuales, cuyo significado se ve ilustrado en una carta a su cuñada Tania. Se trata, precisamente, de ese rapport general pedagógico-político existente en toda la sociedad, ya sea como dictadura-coerción ejercida por la «sociedad política» (gobier­no, tribunales, etc.), ya como hegemonía-persuasión ejercida por la «sociedad civil» (asociaciones privadas, iglesia, sindica­tos, escuela, etc.), en la que operan sobre todo los intelectuales.

20/11/15

Las ideas pedagógicas de Antonio Gramsci

Antonio Gramsci ✆ Marco Tonus
José María Laso Prieto   /   En este año que concluye [1991] se celebra el centenario del nacimiento del pensador Antonio Gramsci, el teórico marxista en quien se conjugó el pesimismo de la inteligencia con el optimismo de la voluntad. Sus escritos sobre el papel de lo ideológico en los procesos de cambio social abren el camino a la reflexión sobre el papel legitimador/transformador de los aparatos escolares. Sin embargo, Gramsci, a causa de las duras condiciones de su vida política y carcelaria, no tuvo tiempo ni oportunidad de desarrollar sistemáticamente sus concepciones pedagógicas. Éstas se hallan implícitas en sus conceptos de hegemonía  y revolución cultural, y explícitas , aunque dispersas, en diversos textos de Cartas desde la Cárcel y en sus célebres Cuadernos de la Cárcel. Para Gramsci, el problema escolar se halla conectado con la relación neurálgica que existe entre pedagogía y política, tal y como la elaboró en su concepción central de hegemonía.

Así lo explicita, en uno de sus textos publicado en el volumen El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce, al precisar que "este problema puede ser relacionado con el del planteamiento moderno de la doctrina y de la práctica pedagógica, según la cual la relación entre maestro y escolar es una relación activa, de interacciones recíprocas, por las cuales todo maestro es al mismo tiempo alumno, y todo alumno maestro.

18/11/15

La perversión del concepto de Hegemonía de Antonio Gramsci

Gramsci entiende la Hegemonía como la reconstrucción de la autonomía ideológica y política de los sectores populares y ese es el objetivo que vio nacer al Partido Comunista Italiano (PCI) en 1921
Eddy Sánchez Iglesias   |   Madrid contó con la presencia del filósofo italiano Doménico Losurdo en la apertura del curso académico realizada por la Fundación de Investigaciones Marxistas, a través de sendas conferencias dedicadas a Gramsci. El que es sin duda uno de los pensadores más importantes en la Europa de hoy, llenó de forma consecutiva las emblemáticas aulas magnas de la Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Políticas, lo que constituye una muestra más del interés que Antonio Gramsci despierta en nuestro país.

[Tuvimos] el honor de compartir los debates con uno de los máximos referentes intelectuales de la izquierda contemporánea en el marco de la presentación de la edición en castellano de su obra “Antonio Gramsci. Del liberalismo al comunismo crítico”, de Oriente y Mediterráneo ediciones.
¿En qué momento situaría la evolución del pensamiento de Antonio Gramsci desde su liberalismo inicial hacia el marxismo?

Antonio Gramsci y Raymond Aron nos ayudan a comprender la guerra y el terror en Francia

◆ Dix chasseurs français ont largué 20 bombes sur le fief de l’Etat islamique (EI) à Rakka, dans l’est de la Syrie, a annoncé dimanche 15 novembre le ministère de la défense ­ — Le Monde
Foto: Raymond Aron
Dos días después de la matanza de París (con un balance provisional de 129 muertos y 352) el Estado francés ha lanzado 20 bombas sobre un “campo de entrenamiento” de una organización que extiende su poder sobre centenares y/o miles de kilómetros cuadrados, entre Siria e Irak:
Le Point, 16 noviembre 2015Les forces en présence sur le territoire syrien.
Financial Times, Isis shapes strategy to expand its influence abroad.
New York Times, How ISIS Expanded Its Threat.
Esa respuesta francesa, en caliente, no tendrá consecuencias “determinantes”. Pero anuncia un conflicto que puede prolongarse durante muchos años.

16/11/15

Gramsci y el Sentido Común

◆ “Si queremos comprender de qué modo el pasado se ha convertido en presente, hemos de comprender también nuestras completas relaciones con ese pasado, que incluyen tanto la necesidad histórica de transformarlo, como el deseo de mantener, de establecer e incluso inventar una continuidad” Eric Hobsbawm
◆ “No lo saben, pero lo hacen” Karl Marx
Dice Gramsci que “el sentido común es la filosofía de los no filósofos. Una concepción del mundo absorbida acríticamente por el hombre medio” y añade: "el sentido común vulgar (...) es dogmático, ávido de certezas perentorias" (…) “El sentido común, dice Gramsci, es un nombre colectivo como "religión"; no existe solo un sentido común, pues también éste es un producto y un devenir histórico” (…) “El ‘sentido común’ de una sociedad determinada, está hecho de la sedimentación de diversas concepciones del mundo, de tendencias filosóficas y tradiciones que han llegado fragmentadas y dispersas a la conciencia de un pueblo. De ese ‘sentido común’ se tomarán referencias y ordenamientos que justifiquen o reprueben los actos de la vida pública y privada”.  (…) “el sentido común dominante es el sentido común de las clases dominantes”.

11/11/15

Gramsci en el palacio de las ideologías

Antonio Leal    |   Hace 57 años muere, después de 11 años de rigurosa prisión, Antonio Gramsci, una de las figuras más relevantes del pensamiento político del presente siglo. El Tribunal Especial Fascista para la Defensa del Estado lo condena a 20 años, 4 meses y 5 días de prisión, bajo la arenga del Fiscal Michele lsgró: "por veinte años debemos impedir a este cerebro que funcione". La vida de Gramsci fue trágica, no sólo por la cárcel y la destrucción gradual y dolorosa de su cuerpo, sino, también, por su enorme soledad privada y especialmente política, derivada, esta última, de una elaboración contracorriente, original, alternativa al marxismo-leninismo, contraria, en sus fundamentos, a las concepciones stalinistas y al curso general de la política de la Internacional Comunista -que condicionó incluso al grupo dirigente del PC italiano- y que supera muchas de las propias tesis de Marx, especialmente en el ámbito de la política pura y de los fenómenos superestructurales.

10/11/15

Gramsci y la crisis griega

Herwig Lerouge   |   Aunque hoy en día, la UE busca reducir Grecia a la condición de neocolonia, la lucha del pueblo griego ha hecho avanzar la resistencia social en Europa. Pero si esta lucha es esperanzadora, la relativa debilidad de la solidaridad de otros pueblos de la Unión nos preocupa. Una razón es, sin duda, la feroz campaña desatada por los poderosos para tratar de aislar al pueblo griego en esta batalla.

Diciendo "no" dos veces a la política ciega de estrangulamiento deseada por la UE, el FMI y el Banco Central Europeo, los griegos han obligado a los líderes de la UE a romper ellos mismos con la ilusión de una Europa social y democrática: su naturaleza no democrática, que impone la ley del más fuerte, y el neoliberalismo, que desprecia cualquier control democrático, son ahora más visibles que nunca, algo que hasta ahora sólo los militantes y activistas conocedores denunciaban como la esencia misma de la UE establecida en el Tratado de Lisboa.

6/11/15

Benedetto Croce & Antonio Gramsci

Benedetto Croce & Antonio Gramsci 
L’ultimo lavoro di Antonio Carlo, che in questo caso si occupa di due intellettuali, sia pure molto diversi e contrapposti tra di loro sul piano politico come Croce e Gramsci, ma influenzati entrambi dall’idealismo. Non è una tesi nuova, nonostante il recente innamoramento per il pensiero di Gramsci da parte di tanta sinistra, anche radicale, sia su scala nazionale, ma forse ancora di più a scala internazionale. E già questo ci sembra un ulteriore indicatore dello stato di salute del pensiero e del movimento comunista attuale (si parva licet).

In particolare ci è sembrato interessante mettere in relazione la produzione teorica di questi due intellettuali con il livello di sviluppo del capitalismo in Italia e le caratteristiche tanto della classe dominante quanto di quelle del proletariato. […] lo studio di Antonio Carlo è fondato su una solida e rigorosa documentazione con cui occorre confrontarsi prima di esprimere giudizi lapidari. Come al solito non sempre le sue conclusioni sono convincenti su tutti i piani, almeno per noi, e ci sembra che la sua combattiva foga prenda il sopravvento sull’argomentazione analitica.

30/10/15

Gramsci después de Tahir

Mariposa ✆ Eduardo Cardozo 
Roberto López Belloso   |   ¿Tienen sentido las ideas de hegemonía, intelectual orgánico o guerra de posiciones, en tiempos que parecen haber difuminado los límites de productor y consumidor de artefactos culturales, de mensajes políticos y de información; en tiempos donde la inteligencia no define un estamento al servicio o en contra del poder, sino una cualidad de los teléfonos?

Demencia. Eso argumentó la defensa para pedir la absolución de Dios. En cambio la fiscalía arremetió con una avalancha de pruebas en su contra. Bastaba con mirar el mundo, o el barrio, para darse cuenta de que era culpable de asuntos de lesa humanidad.

Un hombre con aspecto de profesor amable fue el encargado de llevar adelante el proceso. Calvo y con barba de candado, algo más alto que Lenin, en todo caso más erguido en esas fotos que los muestran juntos. Su historia, la de Anatoli Lunacharsky, es conocida en esta parte del mundo, principalmente porque la narró Eduardo Galeano en una de las pastillas de Los hijos de los días.

24/10/15

A propósito de la “Fuerza Expansiva” del pensamiento político de Antonio Gramsci

◆ “Lo studio dell’origine linguistico-culturale di una metáfora impiegata per indicare un concetto o un rapporto nuovamente scoperto può aiutare a comprendere meglio il concetto stesso” Antonio Gramsci
Antonio Gramsci ✆ Mario Tosto

Jaime Massardo   |   Las siguientes líneas se proponen dar cuenta de una manera sintética y resumida de los principales momentos de recepción en Chile del pensamiento político de Antonio Gramsci, mostrando al mismo tiempo su potencialidad para contribuir a esclarecer determinados problemas relativos a las posibilidades de construcción de una hegemonía de los trabajadores y de las fuerzas democráticas en nuestra sociedad, potencialidad que le otorga, por otra parte, una inmensa actualidad. A su turno –y en esto consiste la hipótesis interpretativa que proponemos aquí para la discusión–, el examen de estos momentos de recepción va poniendo en evidencia la vitalidad de la argumentación del historiador italiano Valentino Gerratana cuando afirma la existencia en la temática gramsciana de “una virtual fuerza expansiva no todavía del todo utilizada”.

14/10/15

Intelectuales orgánicos e intelectuales transgénicos: Debates en torno al progresismo latinoamericano

 “No hay que ocultar a la clase obrera nada de lo que a ésta interesa, ni siquiera cuando tal cosa pueda disgustarla, ni siquiera en el caso de que la verdad parezca hacer daño en lo inmediato; significa que hay que tratar a la clase obrera como se trata a un mayor de edad capaz de razonar y discernir, y no como a un menor bajo tutela.” –  Antonio Gramsci, L’Ordine Nuovo, 17 de marzo de 1922

Foto: Hugo Chávez, Evo Morales & Rafael Correa
Massimo Modonesi   |   Por medio de la noción de intelectuales orgánicos, Gramsci caracterizaba la labor de grupos específicos que cumplían funciones de producción, reproducción, conexión y cohesión ideológica que habilitan a las clases dominantes y las subalternas para sostener, respectivamente, la hegemonía y la disputa contrahegemónica. Se trataba de una apreciación en primera instancia descriptiva, que reconocía la existencia de estos grupos detrás de la construcción del orden burgués y, en otro nivel, prescriptiva, que sugería la necesidad de formar o reforzar una intelectualidad conforme a los intereses y la visión del mundo de los trabajadores.

11/10/15

L’intellettuale collettivo – Da Gramsci al mondo attuale

Alexander Höbel  |  Quello dell’intellettuale collettivo è un tema classico dell’elaborazione gramsciana, e in parte si collega a quella estrema attenzione al terreno della formazione e dell’approfondimento, al lavoro culturale organizzato, tipica della sua impostazione. Per Gramsci, cioè, come già era stato per Gobetti, “la cultura è organizzazione”, e agendo sulla formazione della coscienza di singoli e masse ha ricadute decisive sul piano politico .

Già nel dicembre 1917, dinanzi alla proposta di una “Associazione di cultura” emersa nella sezione torinese del Partito socialista, Gramsci osservava: “Una delle più gravi lacune dell’attività nostra è questa: noi aspettiamo l’attualità per discutere dei problemi e per fissare le direttive della nostra azione”, il che fa sì che non tutti si impadroniscano “dei termini esatti delle questioni”, cosa che provoca “sbandamenti”, disorientamento, “beghe interne”.

10/10/15

Trotsky & Gramsci. En torno a la revolución en las democracias capitalistas – [I, II, III & IV]

►  Es conocida la vieja afirmación de los cientistas sociales socialdemócratas y de algunos marxistas permeados por el estalinismo de que León Trotsky logró elaborar una teoría de la revolución para el oriente europeo, pero de inútil aplicación para pensar el triunfo de la revolución en occidente.
Antonio Gramsci ✆ Ludilo Zezanje 

Vicente  Mellado   |   El consenso existente en las aulas universitarias es que habría sido Antonio Gramsci el marxista que elaboró una teoría política para superar la sociedad y el Estado capitalista en occidente. Para esta región, la estrategia de la revolución socialista sería la conquista de la hegemonía de las clases subalternas mediante una “guerra de posiciones” (teniendo presente el hecho de que, como sostuvo Perry Anderson, el concepto de hegemonía adquirió varias definiciones). Esta estrategia seria la correcta para aquellas sociedades con instituciones civiles fuertes y diversos canales de mediación entre las clases dominantes y las clases subalternas.
Leon Trotsky ✆ Arton 
 En cambio, Trotsky solamente pudo elaborar una teoría política aplicable a sociedades carentes de “fortalezas civiles” y donde el Estado lo era todo. La revolución en la Europa oriental sería el resultado de un golpe frontal directo al Estado mediante una “guerra de movimientos”.

El acuerdo de los cientistas sociales neomarxistas, posmarxistas y marxistas posestalinistas respecto a la propuesta de Trotsky es que la teoría de la revolución permanente sería el reflejo de la estrategia de la guerra de movimiento. Afirmándose en citas de Gramsci, Christine Buci-Glucksmann afirmó que Trotsky “sigue siendo el teórico político del ataque frontal, en un periodo en el cual ese ataque sólo ocasiona la derrota”. Para otros intelectuales, como el filósofo polaco posestalinista Leszek Kolakowski, Trotsky no sólo construyó una teoría errada para la conquista del poder en occidente, sino que no habría aportado nada al marxismo.

7/10/15

Gramsci: ¿Qué es la filosofía de la praxis?

Antonio Gramsci ✆ Carpin
“Para la filosofía de la praxis, el ser no se puede separar del pensar, el hombre de la naturaleza, la actividad de la materia, el sujeto del objeto; si se hace esa separación se cae en una de tantas formas de religión, o en la abstracción sin sentido”

“Paso del saber al comprender, al sentir, y viceversa, del sentir al comprender, al saber. El elemento popular “siente”, pero no siempre comprende o sabe; el elemento intelectual “sabe”, pero no siempre comprende y, sobre todo, no siempre “siente”. Los dos extremos son, pues, la pedantería y el filisteísmo, por un lado, y la pasión ciega y el sectarismo por otro. No es que el pedante no pueda ser apasionado, al contrario; la pedantería apasionada es tan ridícula y peligrosa como el sectarismo y la demagogia más desenfrenados. El error del intelectual consiste en creer que se puede saber sin comprender y, especialmente, sin sentir y estar apasionado (no sólo por el saber en sí sino también por el objeto del saber), es decir, que el intelectual sólo puede llegar a intelectual (no a puro pedante) si se diferencia y se separa del pueblo-nación, o sea, sin sentir las pasiones elementales del pueblo, comprendiéndolas, explicándolas y justificándolas en la determinada situación histórica, y relacionándolas dialécticamente con las leyes de la historia, con una concepción superior del mundo, científica y coherentemente elaborada, el “saber”; no se hace política-historia sin esta pasión, es decir, sin esta conexión sentimental entre los intelectuales y el pueblo-nación."

4/10/15

La celda de dos escritores: Antonio Gramsci y César Vallejo

Antonio Gramsci ✆ Feddo Neurg
José L. Corazón Ardura   |   Que la presencia del cementerio y la convivencia entre las tumbas de los poetas ingleses tenga alguna relación con la cercanía de las cenizas de Gramsci es algo que, al menos, muestra el carácter civil de la muerte y sus máscaras. Existe también una vinculación vital y literaria, relacionada además con la estancia en la cárcel, uniendo de un modo temporal, si no, político, dos modos de exponer esa situación de encerramiento en una celda. 

César Vallejo✆ Carlos Merchán
Si las estancias de Antonio Gramsci (desde el 8 noviembre 1926 hasta su muerte en 1937) y César Vallejo (desde el 6 noviembre 1920 hasta el 26 febrero 1921) fueron también coetáneas, porque viven y mueren prácticamente el mismo tiempo, la misma historia de entreguerras y la defensa de un mundo comunista extendido como un fantasma a través de Europa.

Quiere decir que también viven en la cárcel y lo escriben. Es sabida la relación política de ambos escritores como intelectuales involucrados en el comunismo, ambos viajaron en la misma época a Moscú, pero nos interesaría más establecer alguna relación entre este hecho meramente biográfico que indica dos modos de la vivencia en la celda de castigo, pero que se imponen la tarea de exponerlo como si se tratara de considerar que la cuaternidad corresponde más que a las cuatro paredes de la celda, vallejianamente hablando.

21/9/15

La hegemonía y sus armas | El dominio que no es percibido como tal por aquellos sobre los que se ejerce

Adriano Erriguel   |   El gran tablero –decía Zbigniev  Brzezinski– Rusia es la pieza a batir. El juego se llama hegemonía. Mal se comprenderá el sentido de la nueva “guerra fría” si no se la sitúa en el contexto de una batalla global por la hegemonía.  Antonio Gramsci daba una definición precisa de ese término. “Hegemonía” es –según el teórico italiano– “el dominio que no es percibido como tal por aquellos sobre los que se ejerce”. La hegemonía no necesita ser enfatizada ni declarada, existe como un hecho, es más implícita que expresamente declarada. El liberalismo occidental – desde el momento en que hoy es percibido como la realidad objetiva, como la única posible  – es una forma de hegemonía. La otra forma, complementaria de la anterior, es la hegemonía norteamericana.

La hegemonía cuenta hoy con dos instrumentos principales. Uno de ellos es la proyección del poder político, económico y militar de Estados Unidos como gendarme universal y como “imperio benéfico”. Es el unipolarismo reivindicado sin tapujos por los  neoconservadores norteamericanos. La otra  manera – tanto o más efectiva a la larga – es la “globalización” entendida como diseminación de los valores occidentales. Se trata, ésta, de una “hegemonía disfrazada”, en cuanto no se ejerce en nombre de un solo país, sino en nombre de unos códigos supuestamente universales pero que sitúan a Occidente en la posición de “centro invisible”.[1]

13/9/15

Los periódicos y los trabajadores

“… en lugar de pedir dinero a los ricos para sostener su propia defensa, los periódicos burgueses logran en cambio financiarse por la misma clase a la que combaten”

Antonio Gramsci   |   Estos son los días en que los periódicos se anuncian para captar suscriptores. Los directores de la prensa burguesa ordenan los aparadores, le dan brillo a su logotipo y buscan llamar la atención de los transeúntes (es decir, el lector) para vender su producto. El producto es ese pedazo de papel de cuatro o seis páginas que cada mañana y tarde pretende inyectar en el espíritu del lector el modo de percibir y juzgar los hechos de la actualidad política, mismos que convienen a los intereses de los productores y vendedores del papel impreso. Queremos discutir con los trabajadores sobre la importancia y la relevancia del hecho, que parece tan inocente, que es elegir el periódico al que nos suscribimos. Es una decisión llena de mañas y peligros que se debe hacer conscientemente, con prudencia y previa reflexión. Ante todo, el trabajador debe negarse a colaborar al sostenimiento del periódico burgués. Tiene que recordar siempre, siempre, siempre, que el periódico burgués (cualquiera que sea su matiz) es un instrumento de lucha impulsada por ideas e intereses contrarios a los suyos.

10/9/15

La metodología del marxismo en el pensamiento de Gramsci

Antonio Gramsci
Stefania Morgante
Cesare Luporini   |   Este título –«La metodología del marxismo en el pensamiento de Gramsci»– podría dar lugar a un equívoco que es necesario eliminar de inmediato. Podría llevar a atribuirnos el propósito de reconstruir lo que es esencial, filosóficamente, en el pensamiento de Gramsci, como un esfuerzo por comprender e interpretar el marxismo como si fuera una pura o mera metodología (quedando por determinar cuál sería el objeto de esta metodología).

Intentos parecidos, respecto al marxismo, se hicieron, como es notorio, hace tiempo, y tienen toda una historia que no es la ocasión propicia para juzgar y mucho menos para liquidar en bloque y en abstracto, es decir, independientemente del contexto de los problemas y de las reglas teóricas y de las concretas situaciones culturales en las que se originaron. Se trata, aparentemente, de una vieja cuestión, y habrá quien no dejará de recordar cómo Croce, en sus escritos de fin de siglo acerca del marxismo, negará sin más, que el marxismo, o más exactamente, el «materialismo histórico» (con cuya indicación se apuntaba entonces a comprender toda la doctrina) pueda considerarse un «método», mientras que le negaba también el carácter de «teoría», reduciéndolo finalmente a un empírico «canon de interpretación histórica». 

8/9/15

Gramsci y el método historiográfico

Antonio Gramsci
Andrea Congiu
Ángel Oliva   |   Antonio Gramsci nació en Ales, cerca de Cagliari en la isla de Cerdeña el 22 de enero de 1891. De familia de clase media baja, Gramsci debe trabajar de pequeño en la oficina del catastro de Ghilarza, mientras recibe los perió­dicos del movimiento socialista que le envía su hermano desde Turín y traba tempranamen­te relación con los círculos socialistas sardos. En el verano de 1911 consigue una de las becas ofrecidas por el Colegio Carlo Alberto para estudiar en la universidad de Turín. Esta ciudad es el centro de la producción industrial del norte italiano y de mayor concentración obrera del país. En 1914 Gramsci se alinea con los grupos avanzados de obreros y estudiantes que forman en Turín la fracción de izquierda revolucionaria, y toman parte activa en la gran manifestación obrera del 9 de junio durante la Semana Roja.

Colabora en el periódico partidario Il grido del popolo, y más tarde, en la edición turinesa de Avanti. En 1919, junto con Angelo Tasca, Humberto Terraccini y Palmiro Togliatti, deciden crear la revista que representa a la fracción de izquierda del Partido Socialista, llamada L’ Ordine Nuovo. El grupo participa activamente en la creación de los Consejos de Fábricas turineses, proceso que se extiende a lo largo de todo 1920. En 1921 los delegados de la fracción de izquierda deliberan la constitución del Partido Comunista de Italia (PCI), y al año siguiente Gramsci pasa a formar parte del ejecutivo de la Internacional Comunista. De allí en adelante mantiene una actividad permanente con la Internacional, con asiduos viajes a Moscú.

5/9/15

Hegemonía y lucha de clases (Desde Gramsci & Machiavelli)

Manuel Anxo Fortes Torres   |   Cuando Gramsci desarrolla sus conceptos más conocidos (como hegemonía, guerra de posiciones, o el partido político como intelectual orgánico) lo que pretende hacer es un intento de recomposición teórica y estratégica del marxismo a partir de las nuevas condiciones económicas, sociales y políticas del poder burgués (en los países capitalistas avanzados). En otras palabras, adaptar el marxismo al problema del orden revolucionario de su tiempo; esto es, entender desde el marxismo las condiciones de la acción política en el momento en el que se está: en el capitalismo desarrollado; cuando parece que el momento de las explosiones revolucionarias ya no es, sino que la burguesía estableció mecanismos de consolidación de su poder de una mayor consistencia y que, por lo mismo, exigen de los revolucionarios la adaptación a esas condiciones y el diseño de una práctica política que pueda servir para sus fines: cambiar el mundo de base.

Las dificultades con las que se encontrará el revolucionario italiano harán aún más meritorias sus reflexiones. Esas dificultades son de orden objetiva y subjetiva. De orden objetiva: las condiciones de la lucha de clases en su momento, especialmente por lo que hace referencia a la evolución del proceso revolucionario en la Unión Soviética, pues estamos en la época de ascenso del stalinismo tras la muerte de Lenin, con lo que significa de imposición dogmática de unas directrices emanadas desde el centro del poder comunista (de la Internacional) y el desdén, en el mejor de los casos, delante de cualquier pretensión de originalidad si ese discurso no se integra o no es integrable en el de la burocracia dirigente.

Guerra de posiciones y de maniobra en América Latina, entre Occidente y Oriente – La estrategia de la revolución

Daniel Alberto Sicerone Podestá   |   El presente trabajo de investigación es producto de una contrastación teórica de los textos  correspondientes a pensar la estrategia de la revolución en América Latina desde la dualidad de la guerra de posiciones (Gramsci) y la guerra de maniobra (Trotsky). Ambas estrategias son interpeladas desde la Revolución Alemana de 1923 y las conclusiones estratégicas para la configuración de una revolución latinoamericana desde las particularidades propias de una región semi-colonial del sistema capitalista mundial, reconociendo que más allá de las claras y evidentes diferencias con el Occidente central, la estructura económica de nuestra región se encuentra subsumida a la lógica del capital, y por ende, para salir del estado de dependencia global es necesaria una revolución obrera y popular.
Introducción
En el presente trabajo de investigación se desarrollará un discurso acerca de la falencia estratégica de Antonio Gramsci en cuanto reflexiona acerca de la estrategia para Occidente. Se rescata valorizaciones relevantes de la guerra de posición como elemento que permite re-pensar la dominación de la clase dominante en una perspectiva que toma en cuenta la complejidad de las superestructuras y como ellas se han erigido en fortalezas que permiten dotar de mayor consistencia al sistema capitalista frente a las diferentes crisis por las que atraviesa. 

3/9/15

Antonio Gramsci e gli arabi

L’idea marxista di spezzare l’egemonia culturale può farci capire le sfide affrontate oggi dal mondo arabo

Shawqi Ben  Hassan   |   Antonio Gramsci (1891-1937) faceva parte dell’ambiente culturale italiano degli inizi del ‘900, ma aveva preso le distanze dal solito approccio della letteratura marxista che attaccava gli intellettuali borghesi e ambiva che i pensatori di sinistra emergessero come leader. Le idee di Gramsci possono essere estrapolate dal loro contesto e aiutarci a capire l’attuale situazione araba, dove la spinta verso il cambiamento è stata frustrata e le controrivoluzioni hanno avuto la meglio. Se una rivoluzione può generare una controrivoluzione, ogni struttura di potere può generare una struttura di potere alternativa e il pensiero di Gramsci descrive l’apparato di quest’ alternativa.

29/8/15

Aproximaciones de Manuel Sacristán a la obra de Antonio Gramsci – Antología mínima

“[...] puede tal vez señalarse algún importante problema pendiente en el pensamiento socialista contemporáneo, problema identificado y abierto en la obra de Gramsci, y no resuelto en ella, probablemente porque todo auténtico pensador descubre problemas más allá de sus soluciones.”Manuel Sacristán (1967) 
“Gramsci ha sido, con interesante paradoja, un característico "filósofo de la práctica" y, al mismo tiempo, el clásico marxista más capaz de contemplación. Contemplación del mundo exterior y del interior.”Manuel Sacristán (1977)

Salvador López Arnal   |   Junto con José Mª Laso, Jordi Solé Tura y Francisco Fernández Buey, Manuel Sacristán (1925-1985) ha sido uno de los primeros y principales introductores del pensamiento del revolucionario sardo no sólo en nuestro país sino también en el ámbito hispanoamericano (recordemos la publicación de su Antología de Gramsci por Siglo XXI, en México, en 1970). Junto con Lukács y los dos grandes clásicos de la tradición, Gramsci ha sido uno de los pensadores marxistas que más ha influido en Sacristán: en su concepción de la propia tradición marxista, en su noción del intelectual comunista, en su compromiso militante, en la importancia que para su acción y su pensamiento político han tenido categorías como hegemonía, guerra de posiciones o bloque histórico, e incluso en su misma noción de la filosofía y del filosofar, sin olvidar, claro está, la profunda identificación de Sacristán con el hacer, con la vida, con la dignidad y resistencia militante, de alguien al que consideró un clásico y un revolucionario sin sombras.

23/8/15

Hegemonía, poder popular y sentido común

El modo de articulación política sociocultural que impone, reafirma y recrea el poder (económico, político, cultural) dominante fue definido por Gramsci como hegemonía
  Gramsci explicita que ni la dominación hegemónica ni la hegemonía dominante pueden lograrse exclusivamente a través de la coerción
 
Isabel Rauber   |   El poder del capital hace aguas, y sus personeros lo saben. Por ello, más agresivas se tornan sus políticas defensivas. Si la puerta se entreabre, saben, terminará abierta… Y se defienden; de ahí su peligrosidad y ferocidad. Estos son tiempos de colapso civilizatorio y como tal hay que entenderlos y reflexionarlos.

La construcción de una nueva civilización que supere la barbarie de la actual, construida y regida por los designios del capital es el nudo articulador de los procesos de cambio sociales en curso. Ello requiere poner fin al poder del capital, a su lógica de funcionamiento, y a sus mecanismos de producción y preproducción de su hegemonía de dominación y sometimiento.¿Es posible? Obviamente, a cada instante los tentáculos ideológicos del poder buscan mecanismos para acuñar el NO como única respuesta. La imposición a Grecia en este momento, es parte de la misma lógica hegemónica, en ese caso, de castigo y ejemplarizante al mundo; como la bomba atómica lanzada otrora sobre las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki.

18/8/15

Gramsci y la sociedad intercultural (V) – Gramsci, los subalternos y los ‘Subaltern Studies’ en la panorámica poscolonial (Autoconciencia de los 'dalits' como 'subalternos')

Salvador López Arnal   |   Publicado por Montesinos en 2014, Giaime Pala, Antonio Firenze y Jordi Mir García fueron sus editores, Gramsci y la sociedad intercultural es un libro que, como señalamos en nuestras anteriores aproximaciones debe merecer nuestra atención. Aproximarnos a él es el objetivo de estas notas.

Tras el índice y la presentación, abre el volumen un artículo de Francisco Fernández Buey. “Sobre culturas nacionales y estrategia internacionalista en los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci” es su título, uno de sus últimos textos. Sigue a continuación: “¿Traducido o traicionado? Las aventuras del pensamiento de Gramsci en el “mundo grande y terrible” de hoy” de Guido Liguori, “Antonio Gramsci: Cesarismo, ideología, cultura unitaria” de Andrea Di Miele y, en cuarto lugar, Gramsci, los subalternos y los Subaltern Studies en la panorámica poscolonial. (Autoconciencia de los dalits como “subalternos”) de Cosimo Zene, profesor de Antropología en la Univertsity of London. En nota a pie de página escribe Cosimo Zene: “El autor quiere dar las gracias a Francisco Fernández-Buey y a todas las personas que participaron en el Congreso Internacional “Gramsci y la sociedad intercultural”. Y dedica este ensayo a la memoria de Giorgio Baratta”. La traducción del inglés es de Carles Mercadal Vidal.

25/7/15

Gramsci: el fútbol y la escoba

"Nos llaman "perros rabiosos": ¡muy bien! Son los perros rabiosos los que, recorriendo las calles de la ciudad bajo el flagelo de la canícula, obligan a las señoritas de las aceras a correr, a levantar sus falditas y a mostrar sus repugnantes calzones."  Antonio Gramsci, "Perros rabiosos", 22 de febrero de 1916.
“El fútbol, este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre”Antonio Gramsci

Miguel Herrera Zgaib   |   Hace ya unos días, al homenajear a dos paisanos uruguayos, Galeano y Ghiggia, reproduje unos apartes del texto de Gramsci que mencionaba el fútbol. Este jueves, cuando visitaba la bella y cómoda biblioteca de los Jesuitas, me topé en la estantería con el rótulo "comunismo", un libro que está hecho con las columnas, una selección, que Antonio Gramsci escribiera entre 1916-1920, "Bajo la Mole. Fragmentos de Civilización". Una de estas columnas, a la que me voy a referir y a citar en particular, la tituló Antonio Gramsci  "El Fútbol y la escoba", y apareció publicada el 26 de agosto de 1918, en plena revolución bolchevique en Rusia, cuando la suerte de la revolución proletaria mundial se jugaba en Europa.

23/7/15

Sraffa, Wittgenstein & Gramsci

Foto: Ludwig Wittgenstein, Piero Sraffa & Antonio Gramsci
Amartya Sen   |   La Accademia Nazionale dei Linzei celebró en Roma, en marzo de 2003 1 un gran congreso con motivo de cumplirse el vigésimo aniversario del fallecimiento de Piero Sraffa.' Se rendía así homenaje a un intelectual del más alto relieve quien, durante su vida, publicó sorprendentemente poco pese a lo cual ejerció una influencia muy considerable en el campo de la economía, la filosofía y las ciencias sociales contemporáneas. El impacto intelectual que produjo Sraffa incluye muy diversas incursiones en la teoría económica, entre las que destaca toda una reinterpretación de la historia de la economía política, que partía de la obra de David Ricardo.2 También resultó verdaderamente decisivo su ascendiente sobre Ludwig Wittgenstein, a quien llevó a alejarse de su primera obra, el Tractatus Logico-Philosophicus (1921), para dar lugar -en una de las más singulares trayectorias de la filosofía contemporánea- a su obra tardía, las Investigaciones filosóficas ( 1953) 1 publicada con carácter póstumo. 3
Foto: Amartya Sen

Al “economista Sraffa” no se le suele conocer por estas otras facetas de su rica personalidad intelectual. Esto ocurre, en parte, porque su profesión fue, en efecto, la de economista pero también porque sus aportaciones en el campo de la teoría económica dan la impresión -siquiera sea a primera vista- de que se sitúan al margen de lo que pudieran ser sus ideas filosóficas. Sraffa es un autor muy citado en su disciplina4 aun cuando - como ya se ha apuntado- tan sólo publicó un pequeño número de artículos y un único libro, además de haberse hecho cargo de la edición de las obras de David Ricardo. Su aportación a la economía, en particular la contenida en su único libro Producción de mercancías por medio de mercancías. Preludio a una crítica de la Teoría Económica (Sraffa, 1960)1 ha dado lugar a muy importantes debates en la especialidad. Sus obras alumbraron una importante escuela de pensamiento en el ámbito de la teoría económica por mucho que, según algunos, no hay nada de verdadero valor en sus escritos y aun cuando otros -con Paul Samuelson a la cabeza tengan que el pensamiento de Sraffa es tan profundo como errado.5

Discurso sin hegemonía o la parte animal del poder

Arresto del papa Bonifacio VIII ✆ Giovanni Villani 
Para Gramsci la superestructura del sistema es el dispositivo ideológico que llevaría el gobernante a consentir el poder con el gobernado

Aldo Torres Baeza   |   Maquiavelo llegó a la metáfora del poder encarnado en un centauro. El centauro posee dos partes, una animal y otra humana. El poder, según Maquiavelo, respondía a esa dualidad, en tanto presentaba una parte animal, simbolizada en la fuerza (la estructura de un sistema), y otra humana, simbolizada en la idea (superestructura). 

Gramsci tomó esta metáfora. A partir de ella, analizó la superestructura del sistema, el dispositivo ideológico que llevaría el gobernante a consentir el poder con el gobernado. De ahí nace su propio concepto de hegemonía, distinto al concepto de la URSS. Es decir: la hegemonía como la capacidad ideológica de un gobierno para hacer coincidir sus intereses con los intereses de las mayorías. 

Gramsci y la sociedad intercultural (IV) – Cesarismo, ideología, cultura unitaria

Salvador López Arnal   |    Al final de la segunda edición de El 18 brumario de Luis Bonaparte, recuerda  Andrea Di Miele (ADM) en “Antonio Gramsci: Cesarismo, ideología, cultura unitaria”, Marx se sirve marginalmente de dos figuras históricas -el arzobispo de Canterbury y el Gran Sacerdote Samuel- para mostrar la inconsistencia de la categoría “cesarismo”. “Según Marx, el anacronismo se hace patente al comparar las condiciones históricas de la antigua Roma, donde un proletariado pasivo asistía inerme a la lucha de clases de un exiguo grupo de ciudadanos libres, con la de una sociedad moderna, en la que un proletariado activo produce riquezas para una élite privilegiada”.

Quedaba así descartada toda reformulación del concepto de cesarismo. “Aventurarse en tan inútil demostración significaba establecer una analogía impracticable, tanto como la existente entre el último juez de Israel y el primado de la iglesia de Inglaterra, el Arzobispo de Canterbury”. Es esta, sostiene ADM, una observación interesante porque, pese a conocer dicho juicio, “es precisamente en esa dirección en la que Gramsci parece querer avanzar: habla expresamente de cesarismo y, como se sabe, le dedica al asunto una importante reflexión”. Se diría que Gramsci transgrede la dura sentencia de Marx, “una “desobediencia” que ha sido subrayada recientemente y aducidas las razones de semejante ‘violación”. Por Luciano Canfora nada menos.

20/7/15

El Príncipe moderno, Gramsci y el marxismo – A propósito de una ponencia de Peter D. Thomas

Juan Dal Maso   |   La reciente ponencia de Peter D. Thomas en el Coloquio Marx-Engels realizado la semana pasada en CampinasThe Idea of Communism and the Party-Form  retoma la cuestión del partido, que el autor había tratado en The Gramscian Moment. Philosophy, Hegemony and Marxism. En su momento hicimos con Fernando Rosso un comentario crítico del abordaje de Thomas sobre la cuestión del partido en Gramsci, que se puede leer en un artículo publicado en Izquierda Diario y retomamos también en esta nota escrita para Esquerda Diário

En esta nueva intervención, Thomas suma dos novedades. La primera: pone en relación el debate sobre la "forma partido" propuesta por Gramsci con un debate más amplio sobre la cuestión del comunismo y en ese contexto realiza una crítica sumaria, pero bastante eficiente de las últimas elaboraciones de Toni Negri. La segunda: precisa su idea del Príncipe Moderno, planteándola más cercana a un "partido proceso" que a un "partido laboratorio", idea esta última que en su ponencia relaciona con Lukacs, aunque mantiene en general las posiciones que ya había delineado en sus trabajos anteriores.

17/7/15

Gramsci y la sociedad intercultural (III) – Las aventuras del pensamiento de Gramsci en el 'mundo grande y terrible' de hoy

Salvador López Arnal   |   Publicado por la editorial Montesinos en 2014, Giaime Pala, Antonio Firenze y Jordi Mir García fueron sus editores, Gramsci y la sociedad intercultural es un libro que, como señalamos en nuestra anterior aproximación, debería -¡debe!- merecer nuestra atención. Aproximarnos a él es el objetivo de estas notas.

Tras el índice y la presentación, abre el volumen un escrito de Francisco Fernández Buey, “Sobre culturas nacionales y estrategia internacionalista en los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci”, uno de sus últimos escritos. Sigue a continuación: “¿Traducido o traicionado? Las aventuras del pensamiento de Gramsci en el “mundo grande y terrible” de hoy” de Guido Liguori [GL]. Liguori enseña Historia del Pensamiento Político en la Università della Calabria, Italia. La traducción del italiano es de Francisco Amella Vela.

Esta intervención no pretende ofrecer una panorámica exhaustiva de las interpretaciones actuales de Gramsci en el mundo, señala GL. No sólo porque en las últimas décadas, “sobre todo fuera de Italia y en primer lugar en el mundo anglófono”, se ha dado un incremento exponencial en la difusión, la lectura y los usos de Gramsci “sino porque tampoco el objetivo que me propongo hoy aquí es reconstruir orgánicamente el conocimiento de Gramsci en el mundo”. No es eso.

15/7/15

El joven Gramsci y el Turín de principios de siglo

Gramsci a los 25 años ✆ Rap 
Relación en el seminario dedicado a  Il giovane Gramsci e la Torino d'inizio secolo, celebrado en el Istituto Gramsci de Torino. Esta intervención fue publicada en la revista ‘Quale Stato’, números 3/4, septiembre-diciembre 1997, pp. 41-60.

Bruno Trentin   |   La reflexión sobre la crisis, muy avanzada ya, de lo que se suele definir como el «modelo fordista de economía y sociedad», y sobre la crisis, mucho más lenta y tortuosa, de la «organización científica del trabajo» (el sistema de Taylor) que había sido, en cierta manera, su partera, me ha llevado en varias ocasiones a plantearme dos grandes interrogantes; o, si se quiere, dos grandes paradojas que han marcado la historia de los movimientos sociales en el siglo XX. Y, a partir de ahí, a medirme, una vez más, con la  búsqueda que Antonio Gramsci llevó a cabo en el Turín obrero, después de la primera guerra mundial.
I
Dos grandes paradojas. Por un lado, y en primer lugar, el hecho de que, un siglo después de la aparición de las grandes asociaciones políticas y sindicales que asumieron la emancipación del trabajo —sobre todo a través de la redistribución de los recursos en favor de los débiles y de los excluidos— como su objetivo estratégico, dichas organizaciones no hayan alcanzado en este terreno (con o sin ruptura revolucionaria) más que unos resultados relativamente modestos en términos de mayor igualdad y de una más equitativa distribución de rentas. 

14/7/15

Sobre Peter D. Thomas e o marxismo de Gramsci

O livro de Peter D. Thomas, The Gramscian Moment: Philosophy, Hegemony and Marxism1, tem gerado um novo interesse pelo pensamento de Gramsci nos âmbitos da esquerda acadêmica e política na Inglaterra e França, e se converteu em certa medida em um acontecimento intelectual internacional.

Foto: Peter D. Thomas
Juan Dal Maso   |   Os motivos para este sucesso são vários. Em primeiro lugar, um certo “vácuo” teórico concernente às estratégias da esquerda, entendida esta em sentido amplo. Em uma situação de relativa ascensão das coligações da esquerda reformista, passado o momento das “ilusões sociais” que expressou a moda autonomista, as elaborações de Thomas oferecem hipóteses de reconstrução do marxismo pela via de um resgate do pensamento de Gramcsi, com afinidades em direção aos novos movimentos surgidos nos último anos: Ocuppy Wall Street, a Primavera Árabe e movimentos anticapitalistas em geral, e ao tentar retomar a questão “político-estratégica”.

Através de sua leitura de Gramcsi, Thomas postula um pensamento alternativo ao “pós-marxismo” que terminou transformado em uma base ideológica de distintas variantes de projetos “populistas” - sobretudo nos governos que na América Latina conhecidos como “pós-neoliberais” - e também em uma situação de decadência, postulando a seu modo também a questão da centralidade operária, sem cair no “obrerismo” temido ao máximo pela esquerda britânica e francesa.

Lecciones de la historia para ganar el poder en España

Para Gramsci, las clases dominantes ejercen sobre las sometidas una “hegemonía cultural” a través de la educación, la religión y los medios de comunicación 
La llegada al poder es imprescindible, pero no suficiente. Hay que conseguir la hegemonía

Miguel Guillén Burguillos   |   El maestro Josep Fontana recordaba hace unos meses la necesidad de estudiar la Revolución Rusa  (1917), relacionando las consecuencias de la misma con la actualidad política y social que estamos viviendo. Fontana explicaba que el siglo XX comenzó con unas sociedades muy desiguales, pero que esta situación empezó a cambiar en los años treinta y de forma más intensa en los cuarenta, cuando se produjo un reparto mucho más equitativo de la riqueza y de los ingresos. Esta situación se mantuvo aproximadamente hasta 1980. A partir de entonces, Fontana nos recuerda que volvieron a crecer los índices de desigualdad. ¿Casualidad? Obviamente no.

11/7/15

Gramsci, la estrategia y Podemos

Marnie Holborow   |   A Pablo Iglesias, dirigente de Podemos, el nuevo partido radical surgido en España, le gusta citar al marxista italiano Antonio Gramsci. En un reciente artículo suyo, titulado Guerra de trincheras y estrategia electoral/1, Iglesias afirma que Gramsci fue el primero en comprender la importancia estratégica de crear “narrativas hegemónicas” capaces de generar consenso en todo el espectro social.

Podemos, el grupo político que surgió de las movilizaciones masivas de los “indignados” en España, está buscando la manera de encaminar el movimiento contra la austeridad en una estrategia acertada de cara a las elecciones generales de otoño. Citar a Gramsci como una autoridad demuestra la fuerza de la tradición de izquierda en España. Sin embargo, demasiado a menudo se invoca a Gramsci para defender una vía que se aleja del radicalismo para abrazar la normalidad política.