16/12/14

Días de la cárcel de Gramsci | Antes de conquistar el poder, una clase revolucionaria tiene que transformarse en clase dirigente

  “La democracia es cancerígena y su cáncer es la burocracia” |  William Burroughs, El almuerzo desnudo
Para ejercer su dominio, la burguesía no necesita siempre de la coerción, de la violencia legal, del terrorismo de Estado…

J. Regadera   |   Quien piensa según el interés de las masas también es un jefe, aunque no sea consciente de ello. Gramsci defendió la toma del poder por parte del proletariado para que controlase las riendas de las masas con el objetivo de levantar su futuro. Se preguntó si era posible vincularse a la gente; si es posible querer a una colectividad sin haber amado nunca de verdad. Empezó a criticar a los intelectuales que, cuanto más libres se creen, al servicio de su hipotético genio, más sirven al poder, asociándose a otros intelectuales por privilegios económicos, corporativos, de casta. Si las perspectivas de la revuelta individual, de la insurrección armada, de la guerra civil contras las clases dirigentes capitalistas, estaban abiertas: cabía la posibilidad de que la revolución estuviese al caer. Pero la crisis económica sería catastrófica si la llamada dictadura del proletariado enterrase al capitalismo…