5/10/14

Los caminos de la hegemonía y la autonomía

Pero aún más importante que la influencia de Althusser fue mi lectura en profundidad de la obra de Gramsci
Gramsci proveía un nuevo arsenal de conceptos –guerra de posición, voluntades colectivas, liderazgo intelectual y moral, Estado integral y, sobre todo, hegemonía

Ernesto Laclau   |   A los efectos de entender el contexto inicial de mi intervención teórica, debemos remontarnos a la compleja historia de la Argentina de los años sesenta. En 1955, un golpe militar conservador había derrocado al gobierno popular establecida y perduraría por los siguientes dieciocho años. Digo más o menos institucionalizada porque períodos de gobierno formalmente liberal (elecciones, etc.) alternaban con otros de ejercicio militar directo del poder; pero digo también dictadura porque, a fin de cuentas, aun cuando gobiernos civiles estaban a cargo del Poder Ejecutivo, ellos habían sido elegidos sobre la base de la proscripción del peronismo, que era por lejos el partido de masas mayoritario del país. En los años sesenta, esta dictadura institucionalizada comenzó a mostrar crecientes fisuras y fracturas y, como resultado, la resistencia peronista, que al principio había estado confinada a los distritos obreros de las grandes ciudades comenzó a expandirse hacia sectores más amplios de la población.