29/9/14

Derrotar e incorporar en el proceso boliviano | Una lectura de la hegemonía desde Lenin y Gramsci

"Salvo el poder, todo es ilusión" | Lenin
Katu Arconada   |   Bolivia vive una campaña electoral en la que la polémica en torno a algunos candidatos que no vienen de la militancia en organizaciones sociales o incluso con un pasado en la derecha ha sido solventada por el Vicepresidente Álvaro García Linera con una referencia a la construcción de hegemonía y la necesidad de derrotar e incorporar al enemigo: “No olviden, siempre hay que sumar a Lenin con Gram­sci, al adversario hay que derrotarlo, eso es Lenin; Gramsci, al adversario hay que incorporarlo, pero no se incorpora al adversa­rio, en tanto adversario organizado, sino en tan­to adversario derrotado.” Con la afirmación de que al enemigo hay que derrotarlo no podemos estar más de acuerdo, y de hecho esa es la fase que se da en Bolivia entre los años 2008 y 2009, donde el enemigo encarnado en la derecha fascista y racista desplegada desde la Media Luna en el oriente del país sufrió una derrota política y militar que culmina con la aprobación del referéndum constitucional en enero 2009 y la desarticulación de un comando terrorista de mercenarios de Europa del Este en el operativo del Hotel Las Américas en abril de ese mismo año en Santa Cruz.