11/8/14

Gramsci y las “cosas de intelectuales”

Mayra García Cardentey   |   Mi primo es mecánico, no de los que estudiaron ingeniería o los técnicos de nivel medio en transportación automotriz. No, mi primo es mecánico de calle, de la vida, de los empíricos, de los que desarmaban ventiladores antes de soplarse los mocos, y anda con las uñas bordeadas de grasa y con olor a motor de carro como si estuviera bañado en colonia. Pero mi primo no es “intelectual”, o al menos como usualmente lo clasifican. No le gusta la música de cámara, no resiste un concierto de jazz y de seguro no podrá deletrear o conocer el significado de palabras como multidisciplinario, empoderamiento, deconstrucción, panóptico o hipertexto.

Mi primo, por supuesto, tampoco sabe diferenciar entre Bukowski y Chaikovski y de seguro los confundirá con el bálsamo de Shostakovski. ¡Vamos! Que a más de uno le puede pasar eso, ¿no?