30/7/14

Las víctimas de Gaza y el recuerdo de Gramsci

Asombra observar como la terrible matanza de civiles en la Franja de Gaza no despierta el repudio generalizado de la humanidad en su conjunto. Cuán lejos estamos de aquella sentencia vertida por Terencio: “Nada de lo humano me es ajeno”.

Es lamentable contemplar como las voces más representativas de Occidente (excepto, un sector minoritario) se han resguardado en las “cuevas del silencio” legitimando, de esa manera, la matanza indiscriminada de palestinos. Seguramente, cuando el bombardeo cese, y una multitud de cadáveres de niños, de mujeres y de ancianos cubran esa estrecha franja de tierra, saldrán de su interior para inducirnos a reflexionar sobre las bondades de la paz. Claro como de costumbre “la paz de los cementerios”, esa que llega una vez que esta todo arrasado, donde ya ni las espigas encuentran espacio para florecer.