27/6/14

La pedagogía prefigurativa en el joven Gramsci | Una aproximación a la teoría y práctica de la educación futura

Antonio Gramsci ✆ A.d.
Hernán Ouviña  |  Aunque no siempre ha sido reconocido, la problemática educativa constituye uno de los ejes que atraviesa en filigrana al conjunto de la elaboración teórica , el compromiso político, e incluso la vida familiar de Antonio Gramsci. Sin embargo, las variadas lecturas que se han realizado en torno a su obra han hecho foco casi en su totalidad en el período carcelario posterior a 1926, desmereciendo los momentos previos de reflexión e intervención política. A contrapelo de estas interpretaciones, podría afirmarse que lacuestión pedagógica, lejos de ser algo residual o acotado a un lapso específico de su itinerario intelectual, resulta el hilo rojo que enhebra buena parte de sus reflexiones y propuestas revolucionarias, tanto juveniles como durante su forzado encierro.

Ello es así debido a que para Gramsci, desde sus primeros años de incursión en la militancia socialista y la labor periodística, la
pedagogía siempre debía entenderse desde una óptica política, y a la inversa,  toda práctica política que pretendiese aspirar a transformar la realidad de raíz ameritaba ser concebida sí o sí en términos pedagógicos, vale decir, profundamente educativos. 

Solo así cabía pensar en una verdadera liberación integral del género humano. Pero a diferencia de las tradiciones más ortodoxas del marxismo, esta praxis emancipatoria no debía ser realizada a posteriori de la -toma del poder., sino que comenzaba a ser ensayada en diversos espacios de autoeducación proletaria y popular gestados por las propias masas durante su lucha! A esta propuesta innovadora que conjuga medios y fines la llamaremos pedagogía prefigurativa.

En función de esta caracterización, el presente capítulo tiene por propósito realizar una lectura crítica tanto de la  producción teórica como de las experiencias prácticas que impulsa Antonio Gramsci durante su estancia juvenil en la ciudad italiana de Turín, consideramos que en sus escritos periodísticos y en los proyectos que lo ligan almovimiento obrero y a diversos ámbitos de educación militante, formula notables aportes para la elaboración de una praxis  pedagógica liberadora, la cual se enmarca a su vez en una estrategia de transformación social integral y de  largo aliento, que debe ir construyéndose ya desde ahora en los múltiples territorios en los que se desenvuelve la lucha de clases, y no una vez que se haya conquistado el poder político.

Si bien los Cuadernos de la Cárcel suponen un desarrollo original aunque ambiguo y desarticulado de determinadas hipótesis de trabajo ligadas a la problemática educativa, creemos que el joven meridional que participa de la vida social y política de la fría Turín realiza una gran contribución a una concepción crítica y anticapitalista de la práctica pedagógica. Nuestro objetivo es, pues, potenciar el debate en torno a la inconclusa obra de Antonio Gramsci, entendida no como un cuerpo teórico cerrado y monolítico, sino en términos dinámicos y sobre la base de una dialéctica del cambio. Si bien resultan evidentes ciertas reformulaciones efectuadas en su fase carcelaria, o incluso en la inmediatamente previa, consideramos que no existe un corte tajante entre aquel militante revolucionario de L’Ordine Nuovo  y el pensador insurgente de los Cuadernos.

Así pues, comenzaremos realizando una breve reseña de su itinerario biográfico y político juvenil, para luego adentrarnos en profundidad en las diferentes lecturas y propuestas que formula en torno a la cuestión educativa, planteando algunas conjeturas sobre la original relación que establece entre praxis pedagógica y transformación socialista de la realidad. A este intenso derrotero de Gramsci podría aplicársele lo dicho por José Carlos Mariátegui en las palabras preliminares de sus Siete Ensayos “… mi pensamiento y mi vida constituyen una sola cosa, un 1nico proceso”. Es por ello que siguiendo a Manuel Sacristán, entenderemos a la obra gramsciana como la conjunción de “lo pensado y actuado” por el, por lo que en los sucesivos apartados intentaremos combinar el análisis de ciertas iniciativas educativas y culturales desplegadas en Turín por el joven sardo, (tales como el Club de vida moral  y la escuela de cultura y propaganda), con los textos publicados en diversos periódicos de izquierda que apuntan a problematizar la cuestión pedagógica. De esa amalgama, creemos, surgirá una concepción dialéctica, tanto del vínculo enseñanza aprendizaje como de la construcción de conocimiento, que podemos denominar prefigurativa, en la medida en que además de impugnar las prácticas escolares propias del orden social dominante, intenta anticipar en los diferentes espacios que configuran a la vida cotidiana, los embriones o gérmenes de la educación futura.