27/6/14

La pedagogía prefigurativa en el joven Gramsci | Una aproximación a la teoría y práctica de la educación futura

Antonio Gramsci ✆ A.d.
Hernán Ouviña  |  Aunque no siempre ha sido reconocido, la problemática educativa constituye uno de los ejes que atraviesa en filigrana al conjunto de la elaboración teórica , el compromiso político, e incluso la vida familiar de Antonio Gramsci. Sin embargo, las variadas lecturas que se han realizado en torno a su obra han hecho foco casi en su totalidad en el período carcelario posterior a 1926, desmereciendo los momentos previos de reflexión e intervención política. A contrapelo de estas interpretaciones, podría afirmarse que lacuestión pedagógica, lejos de ser algo residual o acotado a un lapso específico de su itinerario intelectual, resulta el hilo rojo que enhebra buena parte de sus reflexiones y propuestas revolucionarias, tanto juveniles como durante su forzado encierro.

Ello es así debido a que para Gramsci, desde sus primeros años de incursión en la militancia socialista y la labor periodística, la

23/6/14

Antonio Gramsci y el periodismo

Antonio Gramsci 
✆ Paula Cabildo 
Dênis de Moraes  |  Mi objetivo con este artículo es contribuir para hacer más conocida la trayectoria y los escritos periodísticos del filósofo marxista italiano Antonio Gramsci (1891-1937), desde sus años de iniciación en Turín hasta la fundación de L’Unità, periódico oficial del Partido Comunista de Italia (PCI), del cual fue redactor-jefe. Sus actividades como periodista se vinculan, en la mayor parte del tiempo, a la militancia como intelectual, activista revolucionario y dirigente comunista. Sólo se interrumpieron el 8 de noviembre de 1926, cuando fue detenido por la dictadura fascista en base a leyes de excepción decretadas por Benito Mussolini, después de revocadas sus inmunidades como diputado electo por el PCI el 6 de abril de 1924. Aún en las terribles condiciones de la cárcel, Gramsci encontró ánimo para redactar apuntes teóricos sobre la prensa, el periodismo y los periodistas. Sus textos ofrecen contribuciones relevantes a la reflexión crítica sobre la ética profesional y la necesidad de diversidad informativa y pluralidad de voces en los noticieros y espacios de opinión.

21/6/14

Maquiavelo crítico del stalinismo, sobre los usos de Maquiavelo en Gramsci y Althusser

Nicolás de Maquiavelo 
✆ Omar Astorga 
John Brown  |  El título de esta ponencia es una pequeña provocación anacrónica que se apoya en el adagio althusseriano de que “la filosofía no tiene historia”. La filosofía es, en efecto, un campo de batalla o de duelos (Kampfplatz la llamaba Kant) en el que se enfrentan permanentemente según Althusser dos grandes tendencias, idealismo y materialismo. Naturalmente, los contornos de dos realidades que solo existen en y por su enfrentamiento no pueden nunca ser nítidos y puede decirse que idealismo y materialismo se interpenetran el uno al otro. No hay así ni idealismo ni materialismo puro, ni tampoco habrá nunca solución a este conflicto pues la filosofía, a diferencia de las ciencias, no tiene objeto. No existe un objeto de la filosofía como pueden existir los de la química, la física, la matemática o la biología, ni puede haber una solución al conflicto mediante un conocimiento “objetivo”.

Que la filosofía no tenga objeto no significa que en ella nada se juegue, sino todo lo contrario. La filosofía si bien no es la teoría de un objeto, es la práctica específica relacionada con las prácticas teóricas e ideológicas donde se deciden la

17/6/14

‘Realpolitik’ y hegemonía | A propósito de una lectura de Peter D. Thomas sobre la NEP (Nueva Política Económica)

Juan Dal Maso  |  […] seguimos con la tarea de "desmenuzar" el "marxismo de Peter D. Thomas", y su libro The Gramscian Moment, poco conocido en la Argentina [y en Venezuela], pero un best seller a nivel de la izquierda europea. 

En la conclusión de este [trabajo, publicado en Gramscimanía  bajo el título de Gramsci, Estado, Hegemonía], hacíamos referencia a que la tendencia de Thomas (que exacerba a su modo la ya existente en Gramsci) de postular la hegemonía como "superación del plano económico-corporativo" entendida como una primacía unilateral de la política por sobre el peso social de la clase obrera, se expresa en su lectura de la NEP (Nueva Política Económica). Y accidentalmente, llegamos a un punto que une muchas aristas teóricas, programáticas y estratégicas.

Thomas asimila la NEP a la política de Frente Único y plantea que la NEP no fue

13/6/14

Gramsci, América Latina y los intelectuales

  • “Pero, la unidad de la teoría y de la práctica no es, de ninguna manera, algo mecá-nicamente dado, sino un devenir histórico, que tiene su fase elemental y primitiva en el sentido de la “distinción”, de “separación”, de independencia instintiva, y que progresa hasta la posesión real y completa de una concepción del mundo coherente y unitaria” | Gramsci
Antonio Gramsci ✆ Julio Ibarra
Jorge Gantiva Silva  |  Según la indicación del historiador Eric Hobsbawm, recordado recientemente por Francisco Fernández Buey en su bello libro Releyendo a Gramsci: “Gramsci es un clásico, es decir, un autor que tiene derecho de no ser jamás una moda y de ser leído siempre”2. Sus lecturas nos reclaman un esfuerzo de construcción categorial, analítico y teórico en los tiempos del capitalismo transnacional, de la crisis del capitalismo mundial, de la lógica cultural dominante, de la “subsunción real del capital” y del “transformismo” de la izquierda vencida 3.

Una metáfora reconstructiva del pensar 1

El tema que nos convoca es un campo de reflexión clásico en los estudios gramscianos y en el marxismo en general. Nuestra preocupación atiende un asunto crucial: ¿cómo releer a los clásicos, en particular a Gramsci en tiempos de la crisis global del capitalismo? ¿Cómo interpretar sus metáforas

6/6/14

Gramsci sonríe

Sebastián Alzamora  |  "Lo viejo no acaba de morir, y lo nuevo no acaba de nacer". Son palabras famosas del pensador italiano de izquierdas Antonio Gramsci, escritas como reflexión de la experiencia de la revolución bolchevique en Rusia: Gramsci impugnaba la llamada "dictadura del proletariado" postulada por el marxismo, y proponía una "teoría del consenso". Es decir, Gramsci creía que las fuerzas obreras debían hacer una ocupación de los ámbitos de poder, sólo con la condición de que se sometieran a una verificación democrática de su legitimidad a través de las urnas. Esto reportó a Gramsci, fama de heterodoxo, que le valió el desprecio de sus supuestos correligionarios, mientras moría en la cárcel. Pero el tiempo le ha dado la razón, y su posicionamiento vale tanto para conflictos como el de Can Vies como en procesos de Estado como los que estos días estamos viviendo los súbditos (que no ciudadanos, todavía) españoles,