13/4/14

Antonio Gramsci y la revolución como transformación ideológico-intelectual de la Sociedad Civil

Eduardo Moncada  |  El 27 de abril de 1937 es sindicada como la fecha de muerte de Gramsci, pero también marca el día en que se da inicio al desafío de interpretar una herencia teórica altamente compleja. Este artículo tiene como propósito recuperar y presentar parte de esa gran herencia, enfatizando -principalmente- en su teoría de la revolución, donde el estudio de la complejidad del Estado y sociedad civil occidental, así como el concepto de Hegemonía y el rol de los intelectuales orgánicos, tienen una importancia gravitante.

1. Consideraciones Preliminares

El periodista y político comunista italiano Antonio Gramsci es uno de los intelectuales más importantes del siglo XX. Trabaja de manera amplia
dentro del paradigma marxista. Renovó y complejizó de modo sofisticado variados aspectos de este marco teórico  adaptándolo a las relaciones sociales de dominación y consenso social propias de su tiempo: el periodo histórico situado entre las dos guerras mundiales.

Tenaz disidente del Fascismo Italiano, pasó gran parte de su vida en las cárceles de Benito Mussolini. Es bajo estas condiciones de encarcelamiento (1926-1937) que desarrolla el cuerpo principal de sus ideas teóricas, las cuales se cristalizan en la gran colección de Quaderni del Carcere (cuadernos de la cárcel). Gramsci escribió con frecuencia, como en el caso de Los cuadernos de la cárcel, en condiciones muy desfavorables; bajo total vigilancia en la prisión, sin libros que pudiera citar o que refresquen su memoria, solo si un cuaderno pasaba la censura de sus carceleros le entregaban otro para que continuara, por este motivo, tiene que usar códigos en su escritura, encubriendo términos y conceptos que pudieran provocar la consumación del privilegio de escribir. Bajo estas circunstancias, los Quaderni del Carcere representan un logro intelectual extraordinario.

Analizó en detalle la situación política italiana de entreguerra, la complejidad de los cambios que se han dado en la anatomía del Estado capitalista moderno, las grandes diferencias entre las formaciones sociales del oriente y occidente europeo, las innumerables consecuencias de la irrupción de las masas en política, las nuevas formas de dominación y las posibles vías de emancipación de la clase obrera.

Por ello, entendía la necesidad de adaptar y desarrollar las conceptualizaciones de Karl Marx suplementándolas con conceptos nuevos y originales. La obra de Gramsci, siguiendo a Hall, “se relaciona de manera más pertinente con la generación de nuevos conceptos, ideas y paradigmas concernientes al análisis de los aspectos políticos e ideológicos de las formaciones sociales posteriores a 1870” (Hall, 2005:224). Contribuyo de sobremanera en áreas muy descuidadas por el marxismo ortodoxo como el estudio del Estado, la ideología, el análisis coyuntural, la importancia preponderante de la cultura3 y el rol de la sociedad civil en la tarea hegemónica de articular un nuevo tipo de relaciones entre las distintas fuerzas sociales. Gramsci, se sitúa entre los pliegues del dominio social, entre sus sutilezas no evidentes y sin embargo cruciales, que son determinantes en la formación e influencia ideológico-intelectual de la sociedad civil que sustenta un orden sociopolítico específico.

Considerando todo esto, en el presente trabajo, nos situaremos, en el análisis de oriente y occidente en Gramsci, su noción de Estado y sociedad civil, la importancia de la cultura como dimensión sine qua non para el establecimiento de situaciones de consenso o subversión, la re-significación conceptual de Hegemonía, y el rol de los intelectuales orgánicos en el proceso revolucionario gramsciano.
 



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