17/2/14

Horizontes gramscianos | Estudios en torno al pensamiento de Antonio Gramsci

Matari Pierre  |  Si quedaban dudas sobre la renovación del enfoque marxista en la sociología política, la publicación de Horizontes gramscianos tendrá el mérito de contribuir a disiparlas. Gramsci no es solamente uno de los pocos teóricos de la Tercera Internacional que sobrevivió al derrumbe del muro de Berlín. Algunos de sus conceptos se convirtieron en pilares de diferentes escuelas dentro y fuera del marxismo. Horizontes gramscianos ofrece trece ensayos que tratan de una gran diversidad de temas por investigadores provenientes de Italia, Gran Bretaña, Brasil, México, España, Argentina y Cuba. Si algunas contribuciones son de la autoría de expertos confirmados de la obra Gramsci –entre ellos los recientemente fallecidos Francisco Fernández Buey y Carlos Nelson Coutinho- otras fueron confiadas a jóvenes investigadores. En este sentido, es menester saludar la iniciativa del coordinador Massimo Modonesi por haber reunido a especialistas de diversas
disciplinas en un haz que va de la filosofía a la pedagogía pasando por la sociología, las ciencias políticas, la economía política y la geografía. Pero más que una recopilación de exégesis sobre la obra de Gramsci, el versado y el neófito encontrarán en Horizontes gramscianos una sólida herramienta para guiarse dentro de las problemáticas que, hoy, sugiere la obra de uno de los autores más citados en todos los espectros del pensamiento heterodoxo en las ciencias sociales.

¿Qué es lo que distingue las lecturas contemporáneas de Gramsci? En “Los estudios gramscianos hoy”, Guido Liguori (Universidad de Calabria), presidente de la sección italiana de la International Gramsci Society, traza un panorama de los “modos distintos y opuestos en los cuales hoy el legado de Gramsci es estudiado en el mundo”. Las lecturas filológicas, políticas y culturalistas reflejan la plasticidad de los usos y abusos del pensamiento del autor sardo en el campo político: de la derecha neo-conservadora a la izquierda culturalista. Más profundamente, Liguori muestra cómo y por qué la discusión se centró en la problemática de la producción de hegemonía a partir de la sociedad civil. Dicha discusión se globalizó a partir de la academia anglosajona y alcanzó su cenit en los años noventa. Pero mucho más que una contextualización, Liguori explica las raíces de una lectura que “presta atención sobre todo a la dimensión cultural y metapolítica del propio modo de ser, para refundarse y crear un nuevo sentido común. Y esto a partir de la convicción de que el hombre es sobre todo un animal simbólico y de que se identifica con su propia cultura” (p. 22). La crítica de estas glosas iconoclastas es detallada por Liguori en su segunda contribución (“Tres acepciones de “subalterno” en Gramsci”) dónde muestra los orígenes filológicos de la polisemia de la noción de  “subalterno”. Liguori destaca los abusos de este término, en particular por parte de los autores de los Subaltern Studies y Cultural Studies. Para Liguori estos enfoques comparten dos errores básicos. En primer lugar, consideran erróneamente a Gramsci como teórico de la sociedad civil. Liguori recuerda que las consideraciones de Gramsci sobre la sociedad civil apuntaban a poner en relieve la posición de los componentes de ésta frente al Estado, y en este sentido, lo que distingue a las clases subalternas de las dirigentes es su incapacidad de elaborar por sí mismas “una propuesta de reorganización de la nación entera” ( p. 91) En segundo lugar, en vez de poner en relieve la dimensión cultural de toda relación de hegemonía/subalternidad tal como lo subrayaba Gramsci, dichos enfoques acaban “considerando tal dimensión cultural como la única existente, cancelando cualquier referencia al “factor” económico, a la división de la sociedad en clases y a la opresión de clase” (p. 83). Más allá de las evidentes implicaciones teóricas e ideológicas de estas lecturas, estos usos de Gramsci responden metodológicamente a una lógica ecléctica muy de moda en nuestros días y que, en el caso de Gramsci, “pesca de la obra sólo aparentemente fragmentaria del autor sardo aquello que se puede pescar en un posmoderno supermercado de las ideas”