26/2/14

‘El pueblo de los monos’ | Una lectura clave de Gramsci para analizar el neo- fascismo en Venezuela

  • “La pequeña burguesía, que definitivamente ha perdido toda esperanza de recobrar una función productiva…, trata en todas las formas de conservar una posición de iniciativa histórica: imita a la clase obrera, sale a las calles. Esta nueva táctica se lleva a cabo de los modos y formas permitidos a una clase de charlatanes, de escépticos, de corruptos: el desarrollo de los hechos que han tomado el nombre de ‘radiantes jornadas de mayo’, con todos sus reflejos periodísticos, oradores, teatrales, callejeros durante la guerra, es como la proyección en la realidad de un relato de la jungla de Kipling: el relato de Bandar-Log, del pueblo de los monos, el cual cree ser superior a todos los demás pueblos de la jungla, poseer toda la inteligencia, toda la intuición histórica, todo el espíritu revolucionario, toda la sabiduría de gobierno, etcétera, etcétera… trata de corromper la calle.” | Antonio Gramsci, “El pueblo de los monos” (1921)
José Francisco Puello-Socarrás  |  El italiano Antonio Gramsci es sin lugar a dudas uno de los analistas más autorizados sobre el fascismo como fenómeno político (1). Y ello, no sólo por haber sido el “observador” contemporáneo de mayor agudeza sobre el origen y la evolución del fascismo en Italia. También porque Gramsci mismo fue una de las víctimas de ese régimen antipopular y criminal. Como

25/2/14

Postfordismo y Clases Sociales

“Nos encontramos en definitiva, en un proceso de cambio de régimen donde las fuerzas de izquierda intentan organizar y articular la contestación de los actores populares, para evitar como bien decía Gramsci, que en el claroscuro surjan los monstruos.”

“En muchos aspectos hoy estamos más cerca de las cuestiones del siglo XIX que de la historia revolucionaria del XX. Una amplia variedad de fenómenos del siglo XIX está volviendo a aparecer: vastas zonas de pobreza, desigualdades crecientes, una política disuelta en el “servicio de la riqueza”, el nihilismo de partes considerables de la juventud, el servilismo de buena parte de la intelligentsia; el experimentalismo, asediado y circunscrito, de unos cuantos grupos que tratan de expresar la hipótesis comunista…” | Alain Badiou [1]

Adrián Carmona  |  Vivimos tiempos convulsos, donde amplias masas de la población del epicentro capitalista son sometidas a un terrible proceso de pauperización mientras asistimos atónitos a una acumulación por desposesión de proporciones colosales donde sanidad, educación, pensiones …, (1) son arrebatadas a la posesión colectiva de los trabajadores para el beneficio del capital financiero y una mal entendida “recuperación económica”. Sólo en España, en el periodo 2008-2012 se realizaron unas 416.000

17/2/14

La comprensión gramsciana de la sociedad civil

Jorge Luis Acanda González  |  Ya hemos visto que la “idea clásica” de sociedad civil fue sometida a dos fuertes críticas, primero por Hegel y después por Marx. El intento del primer liberalismo de convertir al concepto de sociedad civil - y al espacio objetivo que este concepto designaba - en elemento capaz de expresar y lograr la síntesis de las contradicciones existentes en la sociedad moderna, implicaba una concepción del hombre que era insostenible por especulativa. Advertido de la seriedad de los conflictos operantes en la sociedad civil, Hegel pensó superarlas subsumiendo a esta dentro de un Estado que concebía como entidad ética. Marx, por su parte, sometiendo a una crítica implacable la concepción liberal del Estado como elemento neutro e intermediario, y a toda concepción sobre el hombre que se apoyara en una antropología especulativa, avanzó a un primer plano la tesis de la imposibilidad de encontrar una “llave mágica” (la idea de sociedad civil en la Ilustración

Horizontes gramscianos | Estudios en torno al pensamiento de Antonio Gramsci

Matari Pierre  |  Si quedaban dudas sobre la renovación del enfoque marxista en la sociología política, la publicación de Horizontes gramscianos tendrá el mérito de contribuir a disiparlas. Gramsci no es solamente uno de los pocos teóricos de la Tercera Internacional que sobrevivió al derrumbe del muro de Berlín. Algunos de sus conceptos se convirtieron en pilares de diferentes escuelas dentro y fuera del marxismo. Horizontes gramscianos ofrece trece ensayos que tratan de una gran diversidad de temas por investigadores provenientes de Italia, Gran Bretaña, Brasil, México, España, Argentina y Cuba. Si algunas contribuciones son de la autoría de expertos confirmados de la obra Gramsci –entre ellos los recientemente fallecidos Francisco Fernández Buey y Carlos Nelson Coutinho- otras fueron confiadas a jóvenes investigadores. En este sentido, es menester saludar la iniciativa del coordinador Massimo Modonesi por haber reunido a especialistas de diversas

13/2/14

Rethinking Spontaneity: Re-reading Luxemburg through Gramsci & Benjamin

Walter Benjamin
✆ Cornelie Statius
Alex Levant  |  The relationship between spontaneity and conscious control has been central to the question of political organization since the beginning of the international workers’ movement. Many of the old debates between Anarchists and Marxists, and within Marxism itself, had to do with the issue of how to best formulate this relationship. Those debates have a renewed significance in light of the recent shift away from traditional party and state-focused approaches toward more decentralized methods of resistance to capitalism.1

Prompted by the bankruptcy of social democracy and a general suspicion of centralized control, this shift has been accompanied by a celebration of people’s spontaneity. In response, some commentators have re-asserted the continued centrality of the state, as well as the limits of spontaneous resistance.2 But what does spontaneity mean? When we celebrate spontaneity and espouse suspicion toward centralized co-ordination, what are we celebrating? Conversely, when we point out the insufficiency of

11/2/14

Murió Stuart Hall, un gramsciano promotor de los Estudios Culturales

Foto: Stuart Hall 
A los 82 años muere Stuart Hall. Poco conocido en nuestro país, Hall es sin embargo uno de los autores de referencia de los Estudios Culturales. Nacido en Kingston (Jamaica), confesaba que nunca se sintió como un jamaicano cualquiera, pues pertenecía a una familia de clase media y mulata (su padre fue el primer negro en ocupar un cargo en la United Fruit Company). Esta posición privilegiada se trastocó cuando emigró en 1951 con una beca al Reino Unido y se convirtió en “un inmigrante más”. Hall pronto abandonó su tesis sobre Henry James, más interesado por los debates políticos en una época marcada por la entrada de los tanques soviéticos en Hungría. Formaba parte de los círculos de la corriente que más tarde se conocería como Nueva Izquierda, críticos con la URSS pero también con el laborismo. Fruto de estos debates fue la influyente New Left Review, que creó Hall con el historiador E.P. Thompson y el sociólogo Raymond Williams, entre otros.

Una de las cuestiones que más interesaba a los pensadores de la Nueva Izquierda era precisamente la cultura, que comprendían como algo que no estaba separado de la

9/2/14

Argentina 2014 | ¿Nuevamente crisis orgánica?

Mural en Avellaneda, Buenos Aires ✆ Pablo de Bella
Fernando Rosso & Juan Dal Maso  |  ¿Llegó el momento de volver a hablar de "crisis orgánica"? Habría que pensarlo mejor, pero en principio puede afirmarse que hay varios elementos en ese sentido. Recapitulando, la "crisis orgánica" que tuvo su expresión en el 2001 combinó la salida de la convertibilidad con el estallido del bipartidismo UCR-PJ al hundirse el partido radical (todavía hoy en proceso de dudosa "recuperación"). Recordemos la conocida cita de Gramsci (según Ansaldi, "el genio de la lámpara”) [Ver Gramscimanía]:

Observaciones sobre algunos aspectos de la estructura de los partidos políticos en los períodos de crisis orgánica

Antonio Gramsci  |  En cierto momento de su vida histórica, los grupos sociales se separan de sus partidos tradicionales. Esto significa que los partidos tradicionales, con la forma de organización que presentan, con aquellos determinados hombres que los constituyen, representan y dirigen; ya no son reconocidos como expresión propia de su clase o de una fracción de ella. Cuando estas crisis se manifiestan, la situación inmediata se torna delicada y peligrosa, porque el terreno es propicio para soluciones de fuerza, para la actividad de potencias oscuras, representadas por hombres providenciales o carismáticos.

¿Cómo se forman estas situaciones; de contraste entre "representados y representantes" que desde el terreno de los partidos (organizaciones de partido en sentido estricto, campo electoral-parlamentario, organización periodística) se transmiten a todo el organismo estatal, reforzando la posición relativa del poder de la burocracia (civil y militar), de las altas

6/2/14

La madurez intelectual de Gramsci

Edgar Soriano  |  Antonio Gramsci nació en Cerdeña en 1891 y murió en 1937, a su corta vida lego enormes aportes al conocimiento de la humanidad. El joven pensador fue apresado de manera brutal tras haber ocupado un curul en el parlamento por el Partido Comunista, del cual había sido miembro fundador en 1920. La labor de Gramsci como periodista y crítico de arte teatral por muchos años le dieron el respeto como intelectual. Como líder revolucionario Gramsci expuso la “cuestión meridional” como argumento para entender el escenario y avanzar contra el régimen de Mussolini.

Gramsci: Estado y Sociedad Civil

Antonio Gramsci
✆ Andrea Congiu
Carlos Pereyra  |  Pocos textos presentan las dificultades de lectura observables en la obra de Gramsci. Escrita su parte fundamental en las intolerables condiciones carcelarias de la Italia fascista, bajo la presión de la censura y el aislamiento, en una época de agudas conmociones políticas y virajes en el movimiento comunista, con el agobio de la enfermedad que lo mataría breve tiempo después, los Cuadernos de la cárcel asumen la forma de notas semiaforísticas, verdaderos apuntes redactados para un posterior desarrollo sistemático jamás logrado. Las publicaciones accesibles hasta hace poco (en lengua española hasta la fecha) fueron organizadas conforme a criterios más o menos arbitrarios decididos por los editores, alterando el orden original de los Cuadernos. La lucidez del pensamiento gramsciano y el vigor de sus intuiciones geniales se oscurecen por tales desacostumbradas circunstancias de escritura e impresión. Si toda lectura es una intervención en el texto y nunca la asimilación pasiva de significaciones, ya dadas de manera inalterable, los escritos de Gramsci ofrecen más posibilidades aun de lecturas diferenciadas.

4/2/14

La Religión, la lotería y el opio de la miseria | Releyendo a Gramsci

Anna María Iglesia  |  “El opio de la miseria”, así define Balzac a la lotería en la irónica descripción que realiza de Madame Descoings, uno de los personajes del relato, Un piso de soltero, perteneciente a magna obra La comedia humana, un detallado, crítico y literariamente brillante retrato de la sociedad del siglo XIX. La lotería, escribe Balzac, despierta en las personas esperanzas mágicas, engañando el árido presente con vanas e ilusorias promesas de futuro. Madame Descoings juega con la esperanza de ser premiada con un golpe de suerte, juega porque teme no jugar, teme cerrar la puerta a una suerte que, tarde o temprano, deberá llamar. Una similar descripción acerca del carácter ilusorio de la lotería, la realiza en Il ventre di Napoli el escritor italiano Serao quien, como señaló el crítico Benedetto Croce y posteriormente se hace eco  Antonio Gramsci, relata cómo para los napolitanos la lotería se aparece como “el gran sueño de la felicidad”: con sus apuestas semanales, los napolitanos “durante seis días”, escribe Serao, viven “en una creciente esperanza, que le invade, se extiende, se sale de los límites de la vida real”.

2/2/14

Althusser, Poulantzas, Buci-Glucksmann | Desenvolvimentos ulteriores do conceito gramsciano de Estado integral

Bob Jessop  |  Este artigo explora alguns dos modos pelos quais as análises do Estado integral e da hegemonia feitas por Gramsci nos Cadernos do cárcere (1929-35) foram interpretadas, criticadas e desenvolvidas nas décadas de 1960 e 1970 por dois marxistas franceses e um marxista grego radicado na França: Louis Althusser, Christine Buci-Glucksmann e Nicos Poulantzas. Embora os três tenham sido lidos essencialmente como marxistas estruturalistas, suas apropriações de Gramsci foram marcadamente distintas e, na verdade, antagônicas. Aqui não tenho espaço para apresentar o trabalho de Gramsci como ponto de referência para ese exercício, mesmo que uma leitura inocente fosse possível. Assim, inicio com a recepção, em geral crítica, que Althusser fez da filosofia da práxis de Gramsci e sua visão alternativa da ideologia e dos Aparelhos Ideológicos de Estado (AIE). Em seguida, retomarei três momentos na recepção mais positiva de Gramsci por parte de Poulantzas, notadamente no que se refere à especificidade histórica da luta burguesa pela hegemonia nacional-popular e o papel que o Estado capitalista desempenha para assegurar a dominação de classe burguesa. Enfim, terminarei com a releitura filosófica que Buci-Glucksmann faz das notas de Gramsci sobre a hegemonia e o integraler Staat (stato integrale) nos termos de seu novo conceito de erweiterter Staat (stato allargato).

Antonio Gramsci nunca dejó de pensar

Carlos Cruz  |  “Debemos impedir que este cerebro funcione por veinte años.”  Con estas palabras, brutales, se sintetizó el pedido de pena efectuado por el fiscal Isgrò en su alegato ante el Tribunal Especial Fascista que condenó a Antonio Gramsci (Ales, 1891-Roma, 1937) a la pena de 20 años, 4 meses, 5 días de reclusión y multa.

En este mes de enero se conmemora un nuevo aniversario del nacimiento, en la isla mediterránea de Cerdeña, del teórico revolucionario, promotor de los Consejos de fábrica y diputado comunista sardo, quien, pese a las prácticas represivas de la Justicia italiana, durante su encierro en la lúgubre prisión milanesa de San Vittore, no dejó de pensar. Por el contrario, dando testimonio de que el fascismo podía limitar su vida de hombre pero no doblegar su férrea