22/11/13

‘Odio a los Indiferentes’ de Antonio Gramsci | Vivir significa tomar partido, y no hacerlo es ceder ante la fatalidad

Santiago Barrios  |  El martes en la noche fui al centro comercial. Buscaba libros de Antonio Gramsci (1891-1937). En la mañana traté de localizarlos en formato eBook en la Internet en un idioma inteligible para mí, pero no los encontré. Al llegar vi gente de todos los pelambres, muchos con bolsas coloridas, todos estaban de compras. En la metrópolis la comunidad se congrega en el centro comercial, reemplaza la plaza de los pueblos. El piso era brillante, impecable, se oía música inofensiva y se veían vitrinas suntuosas exhibiendo mercancía nueva, no muy innovadora. Bullía el capitalismo, había pujanza, movilidad social, todos eran felices. Al entrar en la librería vi las novedades editoriales: había varias obras de Alice Munro, principalmente, el Premio Nobel de literatura disparó la demanda de su producción, especulé. Entonces pregunté al dependiente por los trabajos de Gramsci. El hombre dudó. Caminó cabizbajo hasta una zona remota y despoblada, al fondo, a donde encontramos un solo ejemplar olvidado de Odio a los Indiferentes.