9/11/13

La batalla cultural, los intelectuales y la derecha

  • En el “sentido común” se expresa la hegemonía, función que Gramsci atribuía a la “sociedad civil”, vale decir, al conjunto de organismos de naturaleza no coercitiva que se sumergen en la batalla por la dirección intelectual y moral de la sociedad
Agustín Laje  |  La “batalla cultural”, para definirla de manera simple y concreta, es aquella que se lleva adelante en orden a configurar el “sentido común” (gramsciano) de la sociedad. Este “sentido común” no refiere a lo que suele considerarse como conocimiento innato o autoevidente, sino que designa una serie de concepciones genéricas históricamente construidas. Antonio Gramsci lo definió con claridad: “El sentido común es la filosofía de los no filósofos, es decir, la concepción del mundo absorbida acríticamente por los diversos ambientes sociales y culturales en los que se desarrolla la individualidad moral del hombre medio”.[1] El “sentido común” de Gramsci

Cultura y lucha de clase

Antonio Gramsci  |  La Giustizia de Camillo Prampolini ofrece a sus lectores una reseña de las opiniones expresadas por el semanario socialista sobre la polémica entre la dirección del Avanti! y el grupo parlamentario. El último capítulo de la reseña se titula chistosamente “Los intérpretes del proletariado”, y explica:
“La Difesa de Florencia y el Grido de Turín, los dos exponentes más rígidos y culturales de la doctrina intransigente, desarrollan largas consideraciones teóricas que nos es imposible resumir y que, de todos modos, sería poco útil reproducir, porque –aunque esos dos periódicos afirmen que son los genuinos intérpretes del proletariado y que tienen consigo a la gran masa- nuestros lectores no serían lo bastante cultos como para comprender su lenguaje”.
Y la implacable Giustizia, para que no se diga que “ironiza malignamente”, cita a continuación dos pasajes extraídos de un artículo del Grido (1), para concluir: “Más proletariamente claros que así no se podría ser”.