7/11/13

El socialismo humano en Gramsci

Manuel Vázquez Montalbán
✆ Fernando Marsá
& Paz Cogollor
Manuel Vázquez Montalbán | Primero llegaron sus Cartas desde la cárcel, bien en la edición italiana urdida ente el editor Giulio Einaudi y Palmiro Togliatti, bien en selecciones publicadas en Argentina. Era para nosotros un Gramsci doblemente clandestino, por cuanto estaba prohibido por la censura franquista y sabíamos que estaba mal visto por el eje comunista Moscú-París, principal fuente de nutrición de los nuevos y jóvenes marxistas españoles. Hasta que no llegaron sus trabajos más “políticos” y las clarificaciones críticas de los gramscianos autóctonos (desde Sacristán a Fernández Buey pasando por Jordi Solé Tura), Gramsci fue asimilado como la prueba de la vivificación del marxismo político, frente a la esclerotización francesa y el reduccionismo soviético.

Tras Gramsci llegó un muestrario completo, deslumbrante, policrómico, policentrista, del pensamiento marxista italiano, capaz de poner en revisión todo el academicismo marxista, desde la reflexión sobre la estética y el gusto de Galvano delle Volpe, hasta el marxismo agónico de Pasolini, que incluía el estado de perpetuo cuestionamiento dialéctico y la asunción del antagonista interior y exterior dentro de