14/10/13

El giro lingüístico del siglo XX | Nietzsche, Wittgenstein & Gramsci

Ludwig Wittgenstein
✆ Chris Madden
Tomás Austin  |  Como antecedente hay que establecer que desde los tiempos de la Grecia clásica (los tiempos de los filósofos y escritores griegos más importantes como Sócrates, Platón y Aristóteles), se había pensado que el ser humano debe su razón de ser a su habilidad intelectual, a su capacidad de pensar y razonar, de manera que a partir de esta habilidad los seres humanos captan la realidad a su alrededor con su inteligencia y esto es lo que comunican a otros.  Este esquema el lenguaje humano no es otra cosa que un medio –muy secundario en importancia— que sólo sirve para comunicar, pero que no interviene en lo que se piensa ni en la forma en que se capta la realidad.  Este fenómeno ha recibido varios nombres, en que, siendo lo mismo, la diferencia de términos sólo destaca énfasis distintos en lo que se analiza: dualidad mente-cuerpo o espíritu-materia, o sujeto-objeto]. En los inicios de la Edad Moderna Descartes, con su dictum de “/Pienso luego existo/”, volvió a legitimar esta forma de pensar, pero esta vez para constituir la filosofía de los tiempos modernos, hasta el siglo XX. Por otro lado al lenguaje sólo se le daba importancia a aquello que representara lo que Echeverría llama “el lado asertivo del lenguaje”, la presuposición obstinada de que sólo tiene interés teórico las expresiones que de ser verdaderas o falsas.

Impensar la teoría social de Antonio Gramsci

José de Jesús Cruz Santana  |  En este artículo no trato de "repensar" la teoría de Antonio Gramsci para redefinir sus conceptos ni dar ciertos ejemplos que hagan coincidir la teoría con la realidad, como lo hace la pseudociencia. Por el contrario, deseo "impensar" su teoría para poner a juicio la validez de los conceptos, haciendo una reflexión crítica con la finalidad de aportar algo nuevo a una obra que ha sido ampliamente estudiada por críticos y comentaristas, y responder en dónde radica la vigencia del pensamiento clásico para el análisis de los fenómenos contemporáneos.

Para "impensar" la sociedad

Sin duda el título del artículo está inspirado en la obra Impensar las ciencias sociales de Immanuel Wallerstein, en la cual afirma que no trata de