13/9/13

Gramsci vs. Mussolini y la criminalización de la lucha social

Antonio Gramsci ✆ Renzo Galeotti
Blas Brítez  |  El 16 de mayo de 1925, Antonio Gramsci ocupaba un escaño en el Parlamento Italiano. Desde que había fracasado el intento de conformar un "antiparlamento", luego del asesinato del socialdemócrata Mateotti a mano de los fascistas, el PCI volvió al Congreso para utilizarlo como foro de propaganda. En ese contexto, el fascismo había presentado un proyecto de ley que pretendía prohibir las sociedades secretas (la masonería, específicamente, según ellos), con la particularidad de que dicha ley 'perseguía', en realidad, prohibir las organizaciones no secretas y eminentemente sociales, entre ellas el Partido Comunista de Italia. En un momento dado de la candente discusión en el foro parlamentario, Gramsci tomó la palabra y dijo:
-En realidad, el aparato policíaco del Estado está ya tratando al Partido Comunista como una organización secreta.

La independencia de Gramsci

  • Revestida ideológicamente de neutralidad, esta nueva hegemonía la capitaliza políticamente, hasta ahora, una derecha apoyada en el progresismo liberal catalanista
  • Hoy, es un hecho que Gramsci se ha independizado de la izquierda donde creció. Otros sacan provecho de su noción de hegemonía. Ya está bien, no deja de ser un triunfo. Pero él solo no volverá a casa. Si la izquierda quiere recuperar a Gramsci, y la hegemonía cultural, deberá ir a buscar a la calle. Con independencia de la independencia.

Marc Andreu  |  Desde el punto de vista del análisis de los movimientos sociales, no hay duda de que la Vía Catalana por la Independencia, incluso ya antes de las 17:14 horas del 11 de septiembre de 2013, ha sido un gran éxito. Por lo que significa de capacidad de organización y movilización de cientos de miles de personas en todo el país y, simbólicamente, en ciudades de todo el mundo.