12/7/13

Hegemonía y el lenguaje de la contienda | E.P. Thompson: abandonar guiones históricos y políticos prefabricados

Gramsci entendió y enfatizó la unidad compleja  de la coerción y el consenso en situaciones de dominación, más claramente de lo que lo hicieron sus intérpretes. La hegemonía era un concepto más material y político en el uso de Gramsci de lo que se ha convertido.
Foto: Edward P. Thompson

William Roseberry  |  Al solicitar los ensayos para este volumen, los editores señalaron dos cuerpos paradigmáticos de líneas de pensamiento que deberían modelar nuestra comprensión de “las formas cotidianas de formación del Estado”: la obra de James Scott de una amplia variedad de formas, actos y “artes” de resistencia popular a los órdenes dominantes (véase especialmente 1976; 1985; 1990), y el estudio de Philip Corrigan y Derek Sayer (1985) sobre un orden dominante específico (la formación del Estado inglés, visto como un proceso centenario de transformación económica, extensión y construcción políticas, y revolución cultural que conformó tanto el Estado como formas particulares de sujetos sociales y políticos). La tarea de los autores era considerar la relevancia de estos proyectos desarrollados y aplicados a otras regiones del mundo (el sudeste asiático e Inglaterra), para una comprensión de la formación del Estado mexicano y la cultura popular.

Patricios y plebeyos | La fortísima influencia de Gramsci en Edward P. Thompson

Joaquín Miras  |  El capítulo segundo del libro de E. P. Thompson, ‘Costumbres en común’, titulado ‘Patricios y plebeyos’ es muy importante para explicar por ejemplo cómo surge la lucha de clases a partir de culturas y valores vividos, y de la experiencia individual que estos generan –pues la experiencia solo surge a partir de las expectativas de vida, de lo que se considera normativo, justo, etc., es decir, surge a partir de la cultura que construye al individuo-; es también muy importante para estudiar el concepto gramsciano de hegemonía y, a otro nivel, para estudiar la influencia - fortísima- de Gramsci en Thompson, no la de Polanyi. También es de gran importancia para ver cómo Thompson ajusta cuentas con un debate marxista -desde el marxismo-: con el debate con las escuelas que afirman la enajenación generada por el capitalismo hasta el grado de negar la capacidad de percibirse como explotados y de tener autonomía propia, por parte de los subalternos.

Marxismo, sistema e ação transformadora

Brasilio Sallum, Jr.  |  No começo dos anos 1970, quando o marxismo estava convulsionado pelo surgimento do estruturalismo althusseriano, Alvin Gouldner — sociólogo da tradição crítica norte-americana — publicou um pequeno artigo denominado “Dois marxismos” em que sublinha a necessidade, óbvia mas poucas vezes atendida, de pensar o marxismo de uma perspectiva marxista (GOULDNER, 1975).

Ele esclarece: haveria que tratar o marxismo não apenas como meio de conhecer ou de transformar a história, mas também como produto social e histórico. Diz mais: seria necessário pensar o marxismo como movimento que se desdobra na história de forma contraditória, quer dizer, como unidade tensa entre diferenças.

A primeira das duas recomendações contém o que me parece ser o espírito com que hoje devemos tratar os textos de Marx e Engels, de seus intérpretes e seguidores: não como artigos de fé, mas como meios excepcionais mas limitados, humana e historicamente limitados, de conhecer e transformar o mundo.