6/5/13

Hegemonía de Ernesto Laclau & Chantal Mouffe y política de la diferencia

Carlos Enríquez del Árbol
  • «Después de la revolución proletaria en Rusia y de sus victorias en escala internacional, inesperadas para la burguesía y los filisteos, el mundo entero se ha transformado y la burguesía es también otra en todas partes1». / Lenin
  • «Esperad, está llegando el mismo Lenin en persona. Entonces empezarán las cosas de verdad» / Kérensky
Tal vez, si hubiese que elegir algún libro de la década de los ochenta del pasado siglo para discutir los problemas de la teoría marxista, escogería ‘Hegemonía y estrategia socialista de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe’. En este trabajo quiero poner de relieve los dos puntos esenciales de desacuerdo con los planteamientos de ese texto: la discusión sobre la pluralidad e indeterminación de lo social (que implica el rechazo de los puntos privilegiados de ruptura y de la confluencia de las luchas en un espacio político unificado) y la insuficiente presentación de la teoría y la prácticas leninistas.

El ‘materialismo histórico’ de Gramsci como teoría del ‘espíritu objetivo’

Gustavo Bueno Martínez

José María Laso, profundo conocedor de Gramsci desde la única perspectiva adecuada, la perspectiva de una conciencia filosófica políticamente implantada, nos ofrece una admirable exposición crítica del estado de la cuestión en torno a los problemas principales que plantea el Príncipe Moderno: el concepto de “Bloque Histórico” y el concepto de “Partido Político”.
                 
A través de la clara exposición de Laso confirmamos una impresión que suponemos será compartida por la mayor parte de los lectores: Gramsci es uno de esos escritores cuyo cálido pensamiento deshiela los bloques de la doctrina sólida, pero congelada, y orienta su reorganización en una dirección nueva, una de las direcciones más importantes dentro del materialismo marxista. Gramsci es, sin duda  –casi todos están de acuerdo en esto– uno de los más importantes pensadores marxistas.