30/4/13

Dossier Gramsci / Paradigmas y utopías

  • Presentación / Gonzalo Yáñez
  • Cronología de la vida de Antonio Gramsci / Valentino Gerratana
  • ¿Nos es útil Gramsci? / Rossana Rossanda
  • Lingüística y comunicación política en Gramsci / Antonio Paoli
  • El marxismo de Gramsci / Carl Boggs
  • La centralidad del pensamiento de Gramsci / Giuseppe Fiori
  • Gramsci y la teoría política del socialismo / Umberto Cerroni
  • Estado y Hegemonía en Gramsci / Perry Anderson
  • Gramsci: Hacia el rescate del lado activo del conocimientoFrancisco Piñón 
  • Del intelectual orgánico en Gramsci al intelectual completo en Mao Tse-Tung / Maria Antonietta Macchiochi

Un resumen completo de El Capital de Marx

Diego Guerrero

El resumen que hace Rosdolsky en el primer capítulo de su magnum opus (Rosdolsky, 1968, cap. 1: “Cómo nacieron los Grundrisse”) sigue siendo muy adecuado para seguir el recorrido hecho por Marx en su tarea, que le llevó décadas, de estudio de la economía política, especialmente si el lector no siente la necesidad de ampliar su información hasta leer un libro completo sobre el tema (como es el todavía muy adecuado libro de Mandel, 1967). Sin embargo, por su mayor actualización, por representar una vía intermedia ante el citado dilema, y debido también al cuasi universal desconocimiento en español de la excelente obra de Draper (1985/86), me voy a permitir ajustar el contenido de esta introducción a lo que no va a ser sino una traducción del epígrafe que, con el mismo título, recoge Draper como apéndice de su Enciclopedia (1985, vol. I, pp. 292-7), ampliado para tener en cuenta algunas de las cosas más revelantes que comenta él mismo en los otros dos volúmenes de su obra, a partir de las remisiones que a ellas se hace en este Apéndice. Por tanto, dividiré el recorrido en los mismos quince pasos que señala Draper, y que son los siguientes:

Cómo nacieron los Grundrisse

Roman Rosdolsky

Cuando, en 1948, el autor de este trabajo tuvo la fortuna de poder ver uno de los entonces rarísimos ejemplares de los Grundrisse de Marx, (1) comprendió claramente de inmediato que se trataba de una obra fundamental para la teoría marxiana, pero que por su forma peculiar y en parte por su lenguaje, de ardua comprensión, era difícilmente apropiada para penetrar en vastos círculos de lectores. De ahí su decisión de, por una parte, “comentar” la obra y, por la otra, de aprovechar científicamente algunos de los nuevos descubrimientos allí contenidos. El primer propósito (al que sirven sobre todo las partes II-VI de este trabajo) creó la necesidad de reproducir las ideas más importantes de los Grundrisse, en lo posible con las palabras del propio Marx; el segundo objetivo exigía digresiones minuciosas, que se situaron en su mayoría en la primera parte, que inicia esta obra, y en la séptima, que le da término.