29/4/13

Hugo Chávez y el internacionalismo

Ricardo Sánchez Ángel

Especial para Gramscimanía
Destaco en la personalidad del internacionalista Hugo Chávez su origen humilde. También su condición de militar, lo cual siempre exhibió con orgullo en la tradición de Lázaro Cárdenas en México, Juan Velasco Alvarado en Perú, Juan Domingo Perón en Argentina y Omar Torrijos en Panamá, todos ellos insertos en el torbellino de los intereses en pugna sobre el papel de las Fuerzas Armadas en América Latina. Hugo Chávez luchó por emancipar a la institución de la tutela de los Estados Unidos y de los poderosos, logrando cambios más sustantivos en el campo armado que aquellos personajes. Sus creencias eran las del cristianismo, con su imagen ejemplar: Jesucristo. Predicó el evangelio revolucionario, conectándose con las comunidades cristianas de base y la Teología de la Liberación, esta última de reconocido ascendiente entre los católicos y marxistas.

Historia, filosofía y vida cotidiana / Una mirada gramsciana

Bruno Leonardo Fernández
  • “Para hacer historia hay que volver resueltamente la espalda al pasado: primero vivir”: Lucien Febvre
  • “Todo es político, incluso la filosofía o las filosofías, y la única "filosofía" es la historia en acción, es decir, la vida misma.”: Antonio Gramsci
Los Annales franceses dirigidos por Marc Bloch y Lucien Febvre, constituyen un giro sustancial en el combate al historicismo clásico, representado por Leopold Von Ranke y sus sucesores de la "escuela historicista alemana". La crítica francesa se centraba en la tendencia del historicismo de promover una historia política, acontecimental, centrada en los grandes hombres, basada en documentos escritos (oficiales) y objetiva. Es claro que Annales no será la primera ni única escuela histórica que intente enfrentar al positivismo, la generalización y universalidad atribuida a Ranke, que se consideraba hasta entonces la única forma de indagar en el pretérito (2).

Tres principios, tres órdenes

Antonio Gramsci
  • “No se concibe una voluntad que no sea concreta, esto es, que no tenga un objetivo. Pero ese objetivo no puede ser un hecho aislado ni una serie de hechos singulares”
  • “Que la riqueza no sea instrumento de esclavitud, sino que, al serlo de todos impersonalmente, dé a todos los medios para conseguir todo el bienestar posible”
El orden y el desorden son las dos palabras a que más frecuentemente se recurre en las polémicas de carácter político. Partidos de orden, hombres de orden, orden público... Tres palabras enlazadas con un mismo eje, el orden, en el cual se fijan las palabras para girar con mayor o menor solidez, según la concreta forma histórica que toman los hombres, los partidos y el Estado en su múltiple encarnación posible. La consigna tiene un poder taumatúrgico; la conservación de las instituciones políticas está en gran parte confiada a ese poder. El orden actual se presenta como algo armónicamente coordinado, establemente coordinado, y la muchedumbre de los ciudadanos vacila y se asusta en la incertidumbre ante lo que podría aportar un cambio radical.

Textos de dos grandes gramscianos internacionalistas / Manuel Sacristán & Francisco Fernández Buey

Salvador López Arnal
  • En el aniversario de la muerte de Antonio Gramsci (1891-1937)
“Hace 30 años daba Radio Barcelona la noticia de la muerte de Antonio Gramsci (el 27 de abril de 1937, a los 46 años de edad y a los seis días de haber cumplido condena bajo el primero de los fascismos europeos”. Así iniciaba Manuel Sacristán, en 1967, su texto sobre “La formación del marxismo de Gramsci” (Sobre Marx y Marxismo, Icaria, Barcelona, 1983, pp. 62-84). La noticia, si no ando errado, fue dada por el bridagista internacionalista italiano, el gran anarquista Carmelo Berneri.

Años después, unos textos de urgencia en su honor, sobre la obra del autor de los Quaderni, en este 76 aniversario de su prematuro fallecimiento, de dos grandes gramscianos hispánico-internacionalistas. Ambos, Sacristán y Fernández Buey, penetraron como pocos en la filosofía, en la política y en la vida del revolucionario sardo.