12/4/13

América Latina post-Chávez continuará alejándose de EEUU Gramsci podría ayudarnos a conceptualizar este proceso

  • Chávez se refería a la Revolución Bolivariana en términos gramscianos
  • “Las personas que iluminan los horizontes de la humanidad, no nacen cuando ven la luz del mundo sino que nacen cuando ellas comienzan a irradiar su propia luz interna sobre el mundo”: Simón Rodríguez
Mahdi Darius Nazemroya
Traducción del inglés por Sergio R. Anacona

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Muchas preguntas se están planteando en torno a qué dirección tomará la República Bolivariana de Venezuela y América Latina luego del deceso del Presidente Chávez. Pareciera ser que la tendencia hacia la autonomía y el populismo regional, en lo que un académico llamaría una cuestión real o imaginaria de multimensionalidad y poder, seguirá adelante. Esto es mucho más que la denominada “marea rosada”. Se trata de alianzas anti hegemónicas que han logrado juntar a grupos diferentes en América Latina.

La teoría económica y la política: Más allá del capital

István Mészáros

1. La suerte de algunas influyentes teorías económicas

Desearía comenzar con dos casos contrastantes, que ilustran la suerte –no muy afortunada– de algunas influyentes teorías económicas. El primer caso se desprende de una cita tomada de un reciente editorial de The Economist de Londres:

Resulta desalentador considerar precisamente cuánto gira en tomo al asunto de la productividad en los Estados Unidos. Las valoraciones de la bolsa, confusas incluso ahora según criterios históricos; la estabilidad financiera mundial; las perspectivas para el nivel de vida no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo; la probabilidad de éxito a largo plazo de la combinación de baja tasa de inflación y alta tasa de empleo: todas estas cuestiones y otras más dependen de si la productividad en los Estados Unidos realmente tomó un nuevo camino de crecimiento más rápido, como se supuso en general, a finales del decenio de 1990.

Alcance y significado de la filosofía de la praxis

Karl Marx ✆ Solveig Wiig
Gabriel Vargas Lozano

En los últimos años del siglo XX, el marxismo como teoría y como práctica se enfrentó a uno de los momentos más difíciles de su historia. Una serie de países que vivían bajo regímenes que se autodenominaban como socialistas se derrumbaron estrepitosamente provocando la conformación de un nuevo orden mundial.[1] A partir de este acontecimiento, el bloque triunfador difundió, a través de todos los medios a su disposición, la idea de que el marxismo (así, en general, sin distinción alguna) había perecido bajo los escombros del Muro de Berlín. La tesis era deliberadamente confusa ya que la caída de un régimen no puede representar, como pretendería un sociologismo burdo, la crisis de una teoría y mucho menos si, como habían argumentado muchos marxistas críticos de aquellos países, “no eran socialistas desde el punto de vista estrictamente marxiano”. Si aquellos países no representaban a un marxismo genuino era obvio que no podían ser arrastrados por el cataclismo histórico.