27/3/13

Dos aproximaciones del marxismo crítico latinoamericano al concepto de ideología

Bolívar Echeverría 
Ludovico Silva
Sandro Brito Rojas

En las siguientes páginas busco ofrecer una mirada introductoria a la forma en que abordaron el estudio de la ideología, a principios de la década de 1970, dos representantes del marxismo crítico latinoamericano: Ludovico Silva, uno de los filósofos marxistas más importantes de Venezuela y Bolívar Echeverría, uno de los teóricos marxistas más relevantes de Ecuador y de la región latinoamericana en las últimas décadas. Básicamente, me interesa dar cuenta del núcleo de sus contribuciones a la renovación histórica de la reflexión teórica sobre la ideología. Al indagar en los estudios que elaboraron en torno a esta cuestión buscamos, al mismo tiempo, contribuir a la comprensión de las formas en las que opera la ideología en el contexto contemporáneo. A nuestro parecer, ambos autores ofrecen elementos pertinentes para pensar la ideología, por lo que es necesario tejer articulaciones entre los mismos.

Antonio Gramsci impuso su originalidad teórica al llamar la atención sobre el problema de los Consejos de Fábrica

Piero Gobetti
Traducción del italiano para Gramscimanía por Omar Montilla

[...] En medio de esta inercia de pensamiento se hizo notorio un hombre joven solitario, Antonio Gramsci, quien a la vez que realizaba sus estudios de literatura en la Universidad, se había unido al Partido Socialista, posiblemente más por razones humanitarias, adquirida en su pesimista soledad de inmigrante sardo, que por un concepto claro de un revolucionario. Gramsci no esperó mucho tiempo para formarse una cultura política y, a pesar de su renuencia y timidez, [Giacinto Menotti] Serrati, con notable perspicacia, lo nombró colaborador y corresponsal político del [diario] Avanti! de Turín.

Más adelante, en la sección del periódico dedicado a la vida en Turín, Gramsci se destacó como formidable polemista sobre temas sociales y literarios, tenía su estilo, feroz, implacable, serenamente destructor, una ruda dialéctica que el periódico socialista no había visto.