24/3/13

Dialéctica y Revolución en Lenin, Trotsky & Gramsci

  • “El llamado de Schelling a la cátedra berlinesa por parte del monarca prusiano tenía precisamente por consigna: “Para que destruyese la semilla de Dragones que Hegel había sembrado desde ella”, directa referencia a la dialéctica.”: Carlos Astrada, 1970
Desde Hegel hasta nuestros días la dialéctica siempre ha estado en cuestión. La relevancia de Hegel y Marx en el debate político y filosófico del siglo XX son una prueba de ello. Aún más, las lecturas enfrentadas acerca del contenido auténtico de la dialéctica, las relaciones de la filosofía hegeliana con el pensamiento de Marx y la relación de método, filosofía y teoría política han tenido un importante papel en el debate marxista. Parte de estas cuestiones queremos abordar en el curso Dialéctica y Revolución en Lenin, Trotsky y Gramsci.

El jefe que hoy lloramos encontró una sociedad en descomposición, un polvo de hombres sin orden ni disciplina

  • “El camarada Lenin ha sido el iniciador de un nuevo proceso de desarrollo de la historia, pero lo ha sido porque él mismo era el exponente y el último momento más individualizado de todo un proceso de desarrollo de la historia pasada, no sólo de Rusia, sino del mundo entero.”
Antonio Gramsci

Todo Estado es una dictadura. Ningún Estado puede carecer de un Gobierno constituido por un reducido número de hombres que se organizan a su vez alrededor de uno dotado de más capacidad y de mayor clarividencia. Mientras haga falta el Estado, mientras sea históricamente necesario gobernar a los hombres, cualquiera que sea la clase dominante, se planteará el problema de tener jefes, de tener un “jefe”.

El pensamiento engelsiano en sus rasgos más genuinos y originales

Friedrich Engels
✆ Alastair Mackinven
Ángelo Altieri

El nombre de Federico Engels suele ser asociado con el de Carlos Marx en un sentido que menoscaba la personalidad relevante del filósofo de Barmen. No nos referimos, por cierto, a la actitud interesadamente malévola de sus adversarios,para los cuales los créditos de Engels se circunscribirían a "su inmutable fidelidad de escudero". Aun muchos de sus admiradores no ven en él sino al colaborador eficiente, al amigo fraternal y al infatigable compañero de lucha de Marx.

Escasos son, en verdad, los testimonios de la originalidad y, de la genialidad de su pensamiento, que llegó a coincidir con el de Marx por caminos distintos1 y que, tras el largo periodo de mutua y fecunda colaboración entre los dos grandes fundadores del "socialismo científico", siguió desarrollándose hasta