7/3/13

Hugo Chávez y yo / Murió invicto, pero las grandes pruebas aún quedan por delante

Tarik Ali

Una vez le pregunté si prefería a enemigos que lo odiaban porque sabían lo qué él hacía o a aquellos que decían tonterías por ignorancia. Se rió. El primero era preferible, explicó, pues le hacían sentir que iba por el camino correcto. La muerte de Hugo Chávez no vino de sorpresa, pero eso no la hace más fácil de aceptar. Hemos perdido a uno de los gigantes políticos de la era post-comunista. Venezuela, sus élites atascadas en corrupción a gran escala, ha sido considerada un puesto de avanzada de Washington y, en el otro extremo, de la Internacional Socialista. Pocos pensaban en el país antes de sus victorias. Después de 1999, cada medio de comunicación de importancia en occidente se sentía obligado a enviar un corresponsal. Debido a que todos ellos decían la misma cosa (el país estaba supuestamente al borde de una dictadura al estilo comunista),

La semilla de Hugo Chávez

Gilberto López y Rivas

Ha muerto un hombre de bien, un hombre del pueblo y para el pueblo que luchó por dignificar y dar poder a los humildes de su querida República Bolivariana de Venezuela. Fue un hombre de su tiempo y un adelantado que alcanza la inmortalidad de los predestinados para dejar huella en la historia del mundo de las resistencias y revoluciones. Soñó, como su mentor Bolívar, con una América Latina unida y libre de la dominación imperialista. Como su gran amigo y consejero Fidel, puso en marcha las fuerzas telúricas de los explotados para dejar de serlo y avanzó a contracorriente de inercias, telarañas seculares y conspiraciones.

Lo primero que me impresionó de Hugo Chávez fue el poder de su cuerpo de cemento armado

  • En 1999, poco antes de que Hugo Chávez Frías asumiera como presidente de Venezuela, Gabriel García Márquez lo entrevistó en un avión durante un viaje de La Habana a Caracas. A medida que charlaban, el Nobel colombiano fue descubriendo una personalidad que no se correspondía con la imagen de déspota que tenía formada a través de los medios. Existían dos Chávez. ¿Cuál era el real? Un perfil del presidente que se hizo militar para jugar al beisbol, que recitaba de memoria poemas de Neruda o Walt Whitman.
Gabriel García Márquez

Carlos Andrés Pérez descendió al atardecer del avión que lo llevó de Davos, Suiza, y se sorprendió de ver en la plataforma al general Fernando Ochoa Antich, su ministro de Defensa. "¿Qué pasa?", le preguntó intrigado. El ministro lo tranquilizó, con razones tan confiables, que el Presidente no fue al Palacio de Miraflores sino a la residencia presidencial de La Casona. Empezaba a dormirse cuando el mismo ministro de Defensa lo despertó por teléfono para informarle de un levantamiento militar en Maracay. Había entrado apenas en Miraflores cuando estallaron las primeras cargas de artillería.

La muerte de un revolucionario de Nuestra América

Hugo Chávez ✆ Jozetxo Escurra
Renán Vega Cantor
  • "La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.": José Martí
El martes 5 de marzo de 2013 quedará en la historia de este continente como el día en que falleció el comandante Hugo Chávez Frías, presidente constitucional de Venezuela, un revolucionario a carta cabal de nuestra América, cuya imagen, ideal, y proyecto ya forman parte de la legendaria constelación de luchadores antiimperialistas y anticapitalistas de este lado del planeta.

En esta hora de profundo dolor para los luchadores del mundo, es necesario recordar el carácter revolucionario de la vida y obra de este líder de Venezuela, con independencia de las incertidumbres políticas que el futuro inmediato le depare a ese país y a toda Latinoamérica, por la temprana desaparición física de este notable personaje.