15/2/13

Gramsci, la vida histórica y los partidos / En busca de una teoría marxista de la política

Alejandro Barton, Fernando Castello, Mauricio Fau, Ana Saladino & Eduardo Sartelli

Cuando formamos el Grupo de Investigación de la Izquierda Argentina, nos preocupamos por resistir a la moda que cree que los abordajes idealistas de la política son menos "reduccionistas" que el "marxismo". El proyecto intenta dar cuenta de la historia de la izquierda revolucionaria en la Argentina en los últimos veinte años, para responder a la pregunta siguiente: ¿por qué, en un país como la Argentina, sometido a enormes convulsiones sociales, políticas y culturales, la izquierda no ha logrado un desarrollo acorde a las posibilidades que la situación objetiva le brinda? Este interrogante puede ser abordado desde diferentes aspectos pero, el que aquí elegimos busca examinar cuál es el grado de responsabilidad de la izquierda en su suerte actual, entendiendo que el éxito

La ciencia de Gramsci

Rodrigo Larraín Contador

La obra de este pensador es bastante unitiva y cada tema aparece desperdigado en distintos textos, y en la práctica, la división temática ha sido elaborada por sus comentadores. Comprender a Gramsci tiene algunas dificultades, por ejemplo la excesiva trabazón de un tema con otro y el que los textos de bastante profundidad aparezcan entremezclados con juicios valorativos cargados de pasión, ello se debe a las condiciones en que escribió su obra: las cárceles de Mussolini.

Gramsci tiene una concepción de la ciencia antipositivista, lo que significa un fuerte historicismo; sin embargo, el historicismo gramsciano no es extremo. En Marx la interpretación historicista es mucho más fuerte; con todo el riesgo que ello significa, pues un historicismo

Contra el bizantinismo

Antonio Gramsci 

Puede llamarse "bizantinismo" o "escolasticismo" la tendencia degenerativa a tratar las cuestiones llamadas teóricas como si tuvieran valor por sí mismas, independientemente de toda práctica determinada. Un ejemplo típico de bizantinismo son las llamadas tesis de Roma 1, en las cuales se aplica a las cuestiones el método matemático, como en la economía pura. Se plantea la cuestión de si una verdad teórica descubierta en correspondencia con una determinada práctica puede generalizarse y considerarse universal en una época histórica. La prueba de su universalidad consiste precisamente en que esa verdad se convierta:
1) en estímulo para conocer mejor la realidad de hecho en un ambiente distinto de aquel en el cual se descubrió, y en esto estriba

El juego de Bizancio y la idea de crisis en Gramsci

Gerardo Muñoz

No es nada sorprendente que la Izquierda de hoy no busque respuestas en los libretos carcelarios del pensador italiano Antonio Gramsci para hallar formulas y repensar el concepto de crisis, pues aquellos son los mismos que se aferran a las lógicas culturales del nuevo orden global, y que piden, a la manera de Francis Fukuyama, el fin de la historia que, a su vez, no es mas que el fin de la política y de la confrontación ideológica. Pero como ya lo ha señalado Fredric Jameson, el inconciente político actual no es más que un espacio vacuo que viene a ocupar, en esa ausencia de substancia, la culturización de las esferas sociales y políticas. Es un lugar común hoy en la discusión sobre la crisis, a plantearse dos ingenuidades: la primera es de una posición totalmente naïveté de la dialéctica histórica, que entiende esta crisis como desmoronamiento tangible del orden capitalista mundial y la llegada de un populismo