13/2/13

La interferencia gramsciana en la producción teórica y política de la izquierda latinoamericana

Raúl Burgos

La cuestión de la difusión de la obra de Antonio Gramsci en América Latina ya fue objeto de múltiples estudios. El tema mereció un seminario internacional en Italia (Ferrara, 1985) organizado por el Instituto Gramsci bajo en nombre de “Transformaciones políticas en América Latina: la presencia de Gramsci en la cultura latinoamericana”2. Este hecho es de por sí indicativo de la importancia que tuvo la difusión de este pensamiento en estas regiones. Sobre este proceso nos interesa adelantar algunas observaciones. En primer lugar, una observación cronológica: podemos dividir la historia de la relacion del pensamiento de Gramsci con América Latina en dos períodos más o menos diferenciados: el primero de ellos desde el comienzo de los años 50 hasta el primer lustro de los 70;

Hacia Gramsci / La larga marcha de la izquierda mexicana

  • México es ahora uno de los países en que más se ha publicado a Gramsci incluyendo la última edición de los Quaderni
  • Gramsci llegó tarde a México, pero no mucho más que a otros países latinoamericanos y tampoco fue peor recibido que en aquellos
Arnaldo Córdova

México, por la complejidad y la riqueza de su historia, por su carácter paradigmático en el conjunto de América Latina y por haber sido un país en que se llevó a cabo una de las grandes revoluciones del siglo XX, pudo haber sido y sigue siendo un objeto de estudio verdaderamente privilegiado para el análisis marxista y, especialmente, para el análisis gramsciano.

En ningún otro país de América Latina, para decir lo más elemental,

Gramsci en Argentina / Historia e indagaciones

  • A través de Gramsci se puede pensar el proceso revolucionario como una lucha por la hegemonía en la sociedad civil y en el Estado
  • Para Laclau, sus teorías son la continuidad de Gramsci para nuestros tiempos
Agustín Santella

Las nociones gramscianas vuelven con los proyectos políticos actuales. Voceros de la derecha siguen advirtiendo que el kirchnerismo, como el alfonsinismo antes, son meras envolturas gramscianas de la incursión marxista en la cultura argentina. Obviando las exageraciones paranoicas, puede que algo de verdad haya en esta afirmación. Las alas izquierdas de ambos gobiernos se reivindicaron “gramscianas”.

El carácter del Estado y la profanación a Gramsci

  • Pretenden explicar a Gramsci, pero sin las ideas de Gramsci. Reclaman el concepto hegemonía, pero rechazan el concepto de guerra de clases.
  • Hablan de política para los dominados, pero sin un partido político revolucionario. Anuncian una reacción violenta de parte de los dominadores, pero se niegan a preparar una estrategia y táctica que signifique usar la violencia de los dominados y explotados contra sus opresores. 
  • Describen el tremendo poder ideológico inyectado permanentemente a las venas de los explotados, pero rechazan la convicción de crear una plataforma ideológica contestataria a la hegemonía imperante.
Marcelo D. Cornejo Vilches

¿Qué nos dicen las ciencias sociales sobre el Estado? Una primera cuestión que es enrostrada es que tal como Marx, nunca terminó su estudio sobre “El Capital”, tampoco elaboró o terminó teoría alguna sobre el Estado.