21/3/13

David Riazanov / Humanista, editor de Marx, disidente rojo

Nicolás González Varela
  • “Yo no soy un bolchevique, no soy un menchevique,  no soy un leninista. Soy solamente marxista, y, como marxista, soy un comunista”: David Riazanov, 1924
  • “Corremos el riesgo de conocer a Luxemburg o Lenin de la A a la Z, e ignorar los escritos del propio Marx.” : David Riazanov, 1924
Especial para Gramscimanía 
Un gran biógrafo de Marx, Boris Nicolaïevski,[1] reconocía en 1937 que de cada mil socialistas, tal vez sólo uno haya leído una obra completa de Marx; y de cada mil antimarxistas, ni uno. Y lo peor, concluía, es que Marx ya no estaba de moda. Cuarenta años antes, un gran teórico y militante, Labriola, al participar en el publicitado debate sobre la valencia científica de la obra de Marx en 1897 (la llamada “primera crisis del Marxismo”, y cuyos principales interlocutores eran nada menos que intelectuales de la talla de George Sorel, Eduard Bernstein y Benedetto Croce),[2] se preguntaba con inocencia: “los escritos de Marx y Engels… ¿fueron leídos enteramente por algún externo al grupo de amigos y adeptos próximos, esto es, de los seguidores e intérpretes directos de los autores mismos?... Añádese a eso la rareza de muchos de los escritos aludidos, y hasta la imposibilidad de dar con algunos de ellos.”
Y concluía proféticamente si “este ambiente literario”, esta situación hermenéutica adversa, no era uno de los culpables de la mala asimilación, de la aparente decadencia y crisis del pensamiento de Marx. Con pesimismo recapitulaba en una sentencia profética: “Leer todos los escritos de los fundadores del socialismo científico ha resultado hasta ahora un privilegio de iniciados.”[3]
    
Ya el fundador del anarcosindicalismo Georges Sorel, con quien precisamente intercambia opiniones Labriola, había llegado a conclusiones similares en su balance parcial del arraigo del Marxismo en las condiciones materiales de Europa a inicios del siglo XX. Según Sorel y por el mismo motivo: “les thèses marxistes n'ont point été, généralement, bien comprises en France et en Angleterre par les écrivains qui s'occupent des questions sociales”.[4] Parafraseando a Frossard, podría decirse que la mayoría de los marxistas no conocen los escritos de Marx mejor de lo que los católicos conocen la Summa de Santo Tomás de Aquino. Labriola se preguntaba a propósito de la “crisis” o decadencia de Marx, “cómo nos puede asombrar… que muchos y muchos escritores, sobre todo publicistas, hayan tenido la tentación de tomar críticas de adversarios, o de citas incidentales, o de arriesgadas inferencias basadas en pasos sueltos, o de recuerdos vagos, los elementos necesarios para construirse un Marxisme de su invención y a su manera? ...El Materialismo Histórico –que en cierto sentido es todo el Marxismo– ha pasado… por una infinidad de equívocos, malas interpretaciones, alteraciones grotescas, disfraces extraños e invenciones gratuitas… que tenían por fuerza que ser un obstáculo para las personas que quisieran hacerse con una cultura socialista.” Nikolaïevski y Labriola (aunque no sólo ellos) estaban convencidos que a Marx le esperaría siempre un sino de mala recepción, que empezaba por la misma difusión e irradiación de sus textos. Labriola señalaba otro obstáculo, aún más profundo y riesgoso, que es el que aquí nos ocupa: la misma rareza de los escritos de Marx y la imposibilidad de contar con ediciones confiables de ellos. Incluso no tanto de ediciones fiables, sino de ediciones sin más. El lector responsable de la obra marxianne debía pasar, según Labriola, por condiciones ordinarias más extremas que la de cualquier filólogo o historiador para estudiar los documentos de la Antigüedad. Por experiencia propia, se preguntaba: “¿Hay mucha gente en el mundo que tenga la paciencia suficiente para andar durante años… a la busca de un ejemplar de la Misère de la Philosophie… o de aquel libro singular que es la Heilige Familie; gente que esté dispuesta a soportar, por disponer de un ejemplar de la Neue reinische Zeitung, más fatigas que las que tiene que pasar en condiciones ordinarias de hoy día cualquier filólogo o historiador para leer y estudiar todos los documentos del antiguo Egipto?”[5]
    
Labriola sólo constataba una dificultad fáctica que nació con el marxismo mismo y que lo llevó como un estigma hasta nuestros días: las enormes dificultades por establecer y editar, con criterios científicos actualizados, sus obras completas. Labriola reclamaba al SPD, en posesión de los manuscritos (Nachlass), que “sería un deber del partido alemán el dar una edición completa y crítica de todos los escritos de Marx y Engels; quiero decir, una edición acompañada en cada caso de prólogos descriptivos y declarativos, índices de referencia, notas y remisiones… Habrá que añadir a los escritos ya aparecidos en forma de libros o de opúsculos, los artículos de periódicos, los manifiestos, las circulares, los programas y todas las cartas que, por ser de interés público y general, tengan una importancia política o científica”. Terminante concluía: “No hay elección que hacer: hay que poner al alcance de los lectores toda la obra científica y política, toda la producción literaria de los dos fundadores… incluso la ocasional. Y no se trata tampoco de reunir un Corpus iuris, ni de redactar un Testamentum juxta canonem receptum, sino de recoger los escritos con cuidado y para que ellos mismos hablen directamente a quien tenga ganas de leerlos”. Simplemente que Marx pueda hablar directamente… Además reconocía que la propia vida le había impedido escribir sus obras según los cánones del arte de faire le livre, por lo que su literatura era fragmentos de una ciencia y de una política en devenir constante. El Marxismo, si existe algo que pueda llamarse así, era eminentemente un sistema abierto. Labriola ya había marcado con suficiente claridad no sólo los criterios de una política editorial, sino los problemas materiales objetivos que conllevaban los Nachlass de Marx (y Engels). La posta de su desafío editorial la tomaría no el partido-guía de Occidente, sino un joven estado en plena guerra civil interna y externa: la Rusia de los Soviets.

Un marxólogo en el partido-guía de la Socialdemocracia

La Primera Guerra Mundial de 1914-1918 –sumada a la revolución triunfante en Rusia entre febrero-octubre de 1917– provocó un paréntesis forzoso y prolongado en la inicial difusión, aunque lenta, mezquina, manipulada y tímida del Marx secreto. Pero ya en el trabajo editorial realizado por el SPD se comenzó a ver, de forma a veces grosera, la manipulación y tergiversación que podían sufrir los manuscritos marxianos cuando sus contenidos se cruzaran con los estrechos intereses de la “razón de partido”, el Parteiinteresse. Y cómo en la alquimia final perdía, no sólo el mismo pensamiento crítico de Marx, sino sus potenciales lectores y militantes, en última instancia, el movimiento práctico. Lo cierto es que hacia 1910 en el ámbito cultural del Austromarxismus se había empezado a discutir el proyecto de unas obras completas de M&E (los socialdemócratas austríacos ya habían empezado a publicar una revista de marxología de enorme importancia, la primera en la Historia, la Marx-Studien, aparecida entre 1904 y 1923 en Viena).[6] Max Adler, Otto Bauer, Adolf Braun, Rudolf Hilferding y Karl Renner, las luminarias marxistas del Austromarxismo, se reúnen en Viena durante la famosa Konferenz de enero de 1911 con un tal David Riazanov, socialdemócrata ruso, entonces colaborando con el archivo de Berlín del SPD, que era el albacea testamentario de los Marxischen Schriften, el Nachlass literario inédito de Engels y Marx. La carta-intención del ambicioso plan editorial aparece firmada en Viena, el 1º de enero de 1911 por Adler, Bauer, Braun, Hilferding, Renner, todos austromarxistas y N. Rjasanoff (Riazanov), es decir: representantes de los dos partidos más importantes de la socialdemocracia mundial.[7] Allí se establecen por primera vez las primitivas líneas editoriales de una edición científica de Marx, incluyendo Die deutsche Ideologie, reclamándose unos presupuestos de edición mínimos y científicos (wissenschaftlichen Anforderungen), tanto sobre la obra publicada como con relación al Nachlass, presupuestos que consistirían en lograr una situación hermeneútica adecuada: 1) registros completos de las variantes literarias e introducciones histórico-críticas a sus escritos; 2) un aparato biográfico adecuado sobre Engels y Marx y su desarrollo político-intelectual; 3) un aparato biográfico de las personalidades intelectuales y políticas, y de sus obras, que aparecen a lo largo de sus textos; 4) además de la edición científica, planificar ediciones populares para comprensión de los trabajadores que permanezcan vinculadas en la colección científica-sistemática, sobre secciones o puntos clave de Das Kapital (como la teoría materialista de la Historia, sobre la lucha de clases y la revolución en el siglo XIX, sobre teoría económica, filosofía política, sobre la situación social, etc.).
    
En el ambicioso Editionsplan de 1911 también surgen entre líneas los primeros interrogantes: ¿quién financiará semejante empresa científico- editorial? Ni el SPD o el SPÖ estaban muy interesados en dar a conocer el Marx desconocido. Muchos de sus gestos eran puramente decorativos, para legitimar el grupo dirigente frente a la base. En el horizonte aparecía la necesidad técnico-financiera de ediciones populares, al estilo de la futura Werke. Los preparativos fueron interrumpidos por el estallido de la Gran Guerra. Pero se comenzaba a percibir cierta sensibilidad nacida de la necesidad de tener una edición completa y confiable de los escritos de Marx. Luego del triunfo y consolidación de la revolución bolchevique, la suerte de los escritos de Marx parecería que sería tocada, por primera vez, por la diosa Fortuna. Todo el potencial de un estado se identifica con su obra y pone a disposición de su difusión todos los recursos a su alcance. ¿Habría de poner el nuevo estado un punto final al derrotero caprichoso de los manuscritos de Marx y publicar su obra póstuma en una edición completa, científica, objetiva, crítica y con precios populares? El hombre que podía asumir con seriedad profesional, honestidad intelectual y eficacia esta tarea dentro del partido socialdemócrata ruso, ya que sus trabajos anteriores y su pasado intelectual lo calificaban de manera indudable para ser el cerebro editorial de semejante empresa, era sin duda un ucraniano-judío, David B. Goldendach, nome de guerre: Riazanov, Ryazanoff, Rjasanoff o Bukvoed (pseudónimo autoirónico, ya que en ruso significa “pedante libresco”).

Rusia, 1921: la pre-historia de un Marxismo abierto

Con Lenin en vida y la guerra civil finalizada, y con el dominio del sistema de partido único desde 1918, durante el IX Congreso del VKP (b), del Partido Comunista Pansoviético (bolchevique), un hombre de la vieja guardia declara: “El Parlamento inglés lo puede todo, excepto cambiar a un hombre en mujer. Nuestro Comité Central es mucho más poderoso: ya ha cambiado a más de un hombre revolucionario en buena mujer, y el número de buenas mujeres se multiplica de un modo increíble”. En 1922 el mismo hombre se opone públicamente a la pena de muerte en el caso de la ejecución sumaria de militantes socialrevolucionarios o de militantes socialistas. ¿Quién era este loco audaz? Odessa, esa gran ciudad autónoma y cosmopolita en Ucrania, en la que en palabras de Pushkin “se puede oler Europa, se puede hablar francés y encontrar prensa europea”, vio nacer a David Zimkhe Zelman Berov Goldendach en el seno de una familia judía acomodada un 10 de marzo de 1870. La ciudad era hogar de una numerosa comunidad judía (en el censo de 1897 comprendía el 37% de la población). Ciudad de tristes pogroms zaristas (1821, 1859, 1871, 1881, 1905). Ciudad de soporte económico-cultural del Sionismo. David dit Riazanov fue una de las figuras más capacitadas, comprometidas y relevantes de los primeros tensos años de la historia soviética. Excéntrico, con una excepcional memoria, una personalidad volátil y romántica e imbuido de una capacidad de trabajo ilimitada. Un viejo amigo, Steklov, lo recuerda “leyendo siempre y en todo lugar: cuando caminaba, en compañía de otros, cenando”. Trotsky lo definía como “orgánicamente incapaz de cobardía, o de perogrullo”, añadiendo que “toda ostentación vistosa de lealtad le repugnaba”. Opositor frecuente de las posiciones de Lenin (él se consideraba un bolchevique no-leninista) o del poderoso Stalin (a quien en plena campaña contra Trotsky interrumpió en un congreso con un “¡Déjalo, Koba! No te pongas en ridículo. Todo el mundo sabe muy bien que la teoría no es tu fuerte”).
    
Lunacharsky llama a Riazanov “indiscutiblemente el hombre más culto en nuestro partido”, pero tan independiente y autónomo que el periodista revolucionario John Silas Reed lo describe como un hombre-fracción, “as a bitterly objecting minority of one”.[8] David fue revolucionario desde su misma adolescencia, viviendo gran parte de su juventud en prisión, deportado o en el exilio. A los 14 años era “correo secreto” de los populistas; a los 16 fue excluido del Liceo por insuficiencia en griego antiguo. Es arrestado por primera vez en 1887. En las duras condiciones de las prisiones zaristas organiza la vida de los prisioneros políticos alrededor de tres cosas: gimnasia (mañana y tarde), prohibición de fumar y turnos fijos de estudio (durante los cuales estaba prohibido hacer ruido). En prisión prepara lecturas de Marx y traduce los escritos del economista David Ricardo. En 1890, ya en el exilio europeo, con veinte años, participa como representante ruso en el Congreso de Bruselas de la Segunda Internacional y establece relaciones personales y políticas con las luminarias del socialismo europeo: August Bebel, Karl Kautsky, Eduard Bernstein, Rosa Luxemburg, Rudolf Hilferding, Charles Rapoport, Pablo Iglesias incluso con la hija de Marx, Laura y su marido, Paul Lafargue. La necesidad le obliga a hablar varias lenguas (alemán, francés, inglés; respetablemente se hace entender en polaco e italiano). En el famoso congreso del POSDR de 1903 en Bélgica, que produce la escisión entre bolcheviques y mencheviques, Riazanov critica el nuevo sectarismo de Lenin, el fetiche antidemocrático del “centralismo democrático” y las tendencias antidemocráticas organizativas. Fuera de las dos tendencias, organiza un grupo propio y autónomo de las finanzas de la Segunda Internacional y lucha por construir un partido socialista copiado del modelo alemán. Retorna a Rusia en 1905, entrando a militar en las organizaciones de los trabajadores metalúrgicos de San Petersburgo. En 1907 es arrestado, en el flujo de la revolución de 1905, y retoma, una vez más, el camino del exilio europeo.

Los siguientes diez años vivirá en Occidente y se dedicará, en el intersticio de su vida militante, a investigar y escribir sobre la historia del anarquismo, el socialismo y el movimiento obrero europeo. Escribe en el diario teórico del SPD dirigido por Kautsky, “Die Neue Zeit”; escribe también en el diario teórico de la socialdemocracia austríaca dirigido por Bauer, Renner y Braun, “Der Kampf”. Una importante conexión de afecto y militancia que hizo en estos tiempos duros fue la del padre del austromarxismo Carl Grünberg,[9] fundador del injustamente olvidado Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, conocido simplemente como el “Grünberg Archiv”. Grünberg (1861-1940) austro-rumano,[10] era el primer marxista en acceder a una cátedra en una universidad del Imperio Alemán. El Archiv se editó entre 1910 y 1930, saliendo quince números, finalizó paradójicamente con la aparición de la Zeitschrift für Sozialforschung de Horkheimer, cuya orientación cambió por completo para aggiornarse al nacionalsocialismo. En la revista editada por el Institut für Sozialforschung (la luego famosa “Escuela de Frankfurt” fundada en 1923 por el mismo Grünberg) escribieron notables teóricos de la naciente sociología, como Robert Michels o Franz Oppenheimer, economistas como Henryk Grossmann, filósofos marxistas como Rodolfo Mondolfo, eminentes juristas como Hans Kelsen, hasta Kautsky, Mehring y el mismo Riazanov (como Rjasanoff: por ejemplo en 1916 presentando una carta inédita de Jacoby a Marx). Karl Korsch, Lukács, Max y Friedrich Adler, biógrafos e historiadores como Max Nettlau, Gustav Mayer (gran biógrafo de Engels) y Boris Nicolaievski (futuro scout del IME en Berlín y biógrafo de Marx) contribuyeron en sus páginas, indicando numerosos puntos de contacto con el origen del “Marxismo Occidental” o no-leninista y el trabajo de difusión de los escritos de Marx.[11] Riazanov adquiere la merecida reputación de ser una de las más autorizadas voces sobre Marx, Engels y la historia del Marxismo en toda Europa. Sus principales trabajos de esta época son sobre Marx y la Rusia zarista, Marx y el trabajo periodístico, Engels y la cuestión polaca, la mayoría publicados en alemán y luego en ruso en el diario teórico de Lenin “Prosveshchenie” o en el diario del ala izquierda “Sovremennii Mir”. En 1909 consigue una comisión como Benützer (usuario) de la Anton Menger Stiftung, que poseía una biblioteca invaluable de los clásicos anarquistas y socialistas (alrededor de 16000 volúmenes), para editar documentos de la Iº Internacional. Este trabajo le permite ingresar en importantes bibliotecas y archivos de toda Europa. Además su amistad con Bebel y Kautsky le permite libre acceso a la vasta biblioteca del SPD y al depósito de los Nachlass (manuscritos) de Marx y Engels.
   
Así era David Zimkhe Zelman Berov Goldenbach, alias “Riazanov”, a quien definieron adecuadamente como aquella persona que “por una duda en una coma en un manuscrito de Marx era capaz de viajar toda la noche en un tren de cuarta clase sin calefacción desde Viena a Londres.”[12] Nada menos que Karl Kautsky, llamado el “Papa” del Marxismo, le escribe lo siguiente proponiéndole que sea el responsable de una historia de la Iº Internacional: “Cuando tuve la oportunidad de familiarizarme con su investigación de las obras de Marx, inmediatamente me vino a la mente que usted es la persona adecuada para este trabajo de expertos sobre el Marxismo, el movimiento sindical, que está familiarizado con las relaciones internacionales como ningún otro, un experto en nuestra Literatura socialista que podría preparar el trabajo ejemplar de la Internacional.”[13] El primer volumen de esta prometedora Historia de la Internacional, con el que se enfrentó a las deformaciones y falsificaciones de los historiadores anarquistas y proudhonianos, con la rica documentación fruto de un intenso trabajo, fue redactada en 1914, pero el estallido de la  Primera Guerra impidió publicarla cuando se corregían sus pruebas de imprenta.[14] Su cercanía con una de las hijas de Marx, Laura Lafargue, le da la posibilidad de investigar los archivos familiares y la correspondencia más íntima, tanta era su fama de especialista en Marx que se le invita a la casa de los Lafargue en Draveil (Francia) para que clasifique y ordene los documentos inéditos que se han depositado en la casa. En 1911, mientras ordenaba este archivo familiar, encontró varios borradores de cartas in-octavo inéditas: eran las respuestas polémicas de Marx a la populista rusa Vera Zasúlich (las pudo publicar recién en 1923 en una recopilación de materiales sobre la historia del movimiento revolucionario ruso).[15] El SPD lo urge a continuar el irregular trabajo de divulgación de Bernstein y Mehring de trabajos olvidados, inhallables o inéditos.[16] Hacia el filo de 1917 Riazanov pudo publicar dos volúmenes escritos de la década de 1850 de Marx y Engels, incluyendo alrededor de 250 artículos desconocidos para el gran público de diarios en los que colaboraba Marx, aunque aparecían sin su firma, como “The New York Tribune”, “The People’s Paper” y “Neue Oder Zeitung”.[17] Entre los años 1908-1917, Riazanov publicó más de un centenar de folletos, artículos, libros, ensayos, reseñas de libros, presentaciones, notas y otros textos originales de o sobre Marx.[18] Además Riazanov será el responsable de la mejor edición científica de escritos de Engels y Marx editada hasta ese momento, publicada en 1917 en Alemania, los Gesammelte Schriften von Karl Marx und Friedrich Engels, 1852 bis 1862.[19] Llegado a este punto un contemporáneo podía decir que Riazanov “conocía hasta los puntos y comas de los escritos de Marx y Engels”. Y no se equivocaba. Por supuesto no dejó la militancia: tuvo destacada participación en las escuelas pertenecientes a las divisiones internas del POSDR: en 1909 con Aleksandr Bogdanov, el líder bolchevique no-leninista, y su escuela de cuadros en Capri (financiada por Maxim Gorky);[20] en 1911 en la escuela de Longjumeau (París), dirigida por Lenin. Riazanov describe en ese año la escisión de esta manera: “los Bolcheviques se han dividido en dos fracciones: 1) Leninistas, que incluye a los bolcheviques iniciales pero sin ‘Machistas’ (seguidores de la filosofía de Mach), ‘expropiadores’ ni antiparlamentaristas; 2) Bolcheviques puros, incluídos los del diario ‘Vpered’, con Bogdanov, Lunacharsky y Liadov.” Por ese tiempo fue aliado de Trotsky, enfrentándose al tándem Plekhanov-Lenin y colaborando en el diario menchevique “Golos”. Estallada la guerra en 1914, participó en la Conferencia de Zimmerwald, organizada por socialistas críticos del socialchauvinismo y el imperialismo. La revolución de febrero de 1917 lo encuentra exiliado en Suiza. Retorna a Rusia en mayo, atravesando Alemania y Polonia, igual que lo había hecho Lenin un mes antes, junto con 280 camaradas de todo color y pelaje (desde los líderes del menchevismo Martov y Axelrod, a socialrevolucionarios y anarquistas). Militará en el “Mezhraiontsy”, un grupo interdistrital de Petersburgo fundado en 1913, de bolcheviques no-leninistas, mencheviques de izquierda e internacionalistas (entre otros: Trotsky, Lunacharsky, Sukhanov, Joffe, Uritsky, etc.). El objetivo de la plataforma era unificar las dos fracciones del POSDR. En julio-agosto se funden con los bolcheviques leninistas después del intento de golpe de estado de Kornilov. Riazanov se transforma en uno de los más prominentes oradores y activistas sindicales antes de octubre del 1917. Es elegido para la presidencia del IIº Congreso de todos los Soviets y miembro ejecutivo del Consejo Central Sindical de Rusia. En octubre se opone al “putsch” y la insurrección armada propuesta por Lenin. Después de la toma del poder, trabaja como miembro ejecutivo del Comisariado de Educación (Narkompros) bajo la dirección de Lunacharsky. Se opone a las posiciones del partido en muchas cuestiones cruciales: sostiene la existencia de un sistema soviético pluripartidista, y no deja de llamar a mencheviques y socialrevolucionarios “camaradas”. Se opone a la dictadura del Comité central, a las cooptaciones a dedo, al uso de la fuerza y a la represión contra partidos obreros, a la dispersión de la recientemente electa Asamblea Constituyente (dominada por mencheviques y S-R’s), a la represión contra los socialrevolucionarios, al Tratado de Brest-Litovsk. En el debate sobre la cuestión sindical se enfrenta a Trotsky y a Lenin, defendiendo la independencia y la autonomía de los sindicatos. Lucha denodadamente por la libre expresión dentro del partido, la legalidad fraccional, la genuina democracia. Una quijotesca cruzada contra la burocracia. Su prestigio, intelectual y militante, hace que nadie tenga autoridad para callarlo o intentar expulsarlo (ni siquiera Lenin). Pero poco a poco fue neutralizada su influencia, primero en el ámbito sindical. Riazanov no se amedrenta: ya muerto Lenin y durante el Congreso del partido en 1924 declara: “sin derecho y responsabilidad a expresar nuestras opiniones esto no puede llamarse Partido Comunista”. En un discurso en la Kommunistischeskoi Akademii (la Academia de los profesores rojos creada en 1918) declara el mismo año: “No soy bolchevique, no soy menchevique; y no soy leninista. Sólo soy un marxista, y como marxista soy comunista”. Sabía que estaba condenado, solo era cuestión de tiempo.

Recuperar al Marx auténtico:

    Riazanov es nombrado director de los servicios de archivo de la joven república en guerra civil e intervención internacional encubierta. Estará trabajando con destreza y enorme energía entre 1918 y 1920. Rescatando bibliotecas, documentos y materiales de los archivos de los diferentes estados y administraciones se gana el respeto y la lealtad de muchísimos especialistas y académicos no-bolcheviques, en especial en la Universidad de Moscú. El 8 de diciembre de 1920 el Comité Central promueve la idea de fundar un “Museo del Marxismo”,[21] idea que Riazanov transforma en otra cosa: un Instituto, un laboratorio en el cual historiadores y militantes puedan estudiar, en las más favorables condiciones, el nacimiento, desarrollo y maduración de la teoría y la práctica del socialismo científico y que, al mismo tiempo, se transformará en un centro de difusión (“propaganda científica”, en palabras de Riazanov) del propio Marxismo. Es natural: tanto él como Lenin y la mayoría de los socialdemócratas europeos basaban su conocimiento bibliográfico en el trabajo editorial de Engels y en la oferta editorial mezquina del SPD, tanto en los pocos textos aparecidos en Die neue Zeit como en la limitada edición Aus dem literarischen Nachlass von Karl Marx, Friedrich Engels, und Ferdinand Lassalle de 1902, compilada por Franz Mehring, de la que ya hablamos. A principios del siglo XX, Marx seguía siendo un perfecto desconocido, como había prevista Labriola, o una figura desfigurada, incluso para los que se autodenominaban “marxistas”. Lenin aprendería la lección: una de las primeras medidas de la nueva URSS, luego del fin de Comunismo de Guerra en 1921, las rebeliones campesinas y el levantamiento sangriento de Kronstadt, será precisamente el lanzamiento encabezado por David Riazanov del primer proyecto editorial crítico de la obra de Marx y Engels. Lenin le daba el impulso esencial y el programa básico de las futuras MEGA al interrogarle a Riazanov: “¿Hay esperanzas de que recopilemos en Moscú todo lo que publicaron Marx y Engels?”[22]

El C.C. aprueba en enero de 1921 la fundación del Instituto Marx-Engels (IME), que funcionará desde diciembre de 1921 en el palacio expropiado un año antes a los príncipes Dolgorukov, situado en el barrio Znamenka, antiguamente el sector Malo-Znamenky, durante la Unión Soviética calle Marx-Engels (hoy de nuevo Znamenka). Riazanov creía que el Marxismo (si es que existe algo así) no podía ser entendido aislado del contexto histórico. El instituto pretenderá estudiar a los clásicos relacionándolos con la amplia historia del anarquismo, socialismo y del movimiento obrero europeo. El IME incluirá una biblioteca, un archivo, y un museo, dividido en cinco departamentos (Kabinetts): Marx y Engels, historia del socialismo y el anarquismo, economía política, filosofía e historia de Inglaterra, Francia y Alemania. A lo largo de los años se le sumaron otros: Iª y IIª Internacionales, historia de la ciencia, historia de la sociología, historia del derecho, la política y el estado, relaciones internacionales, historia del marxismo en el movimiento obrero, etc. Seis meses después el IME, bajo jurisdicción de la Academia Socialista, es transferido a la jurisdicción del Comité Ejecutivo del Congreso de los Soviets (del cual Riazanov era miembro). ¿El objetivo? Sacar al instituto de todo control directo del Partido Comunista. Riazanov no sucumbe al espíritu autoritario del Partiinost (mentalidad de partido).[23] El IME empieza a ser observado como un formador de disidentes (de un staff de 109 miembros, sólo 39 tenían el carné del partido). El corazón del instituto era su biblioteca. Incluía no sólo trabajos escolares sobre la historia del anarquismo, socialismo, comunismo y el movimiento obrero, sino libros raros, incunables, diarios, pasquines, manuscritos, primeras ediciones de clásicos (desde Moro, Harrington hasta el “Manifiesto Comunista”). Riazanov construyó esta colección de diversas formas. Al comienzo, el Instituto se proveyó exclusivamente de las bibliotecas nacionalizadas en la propia Rusia después de 1917, como por ejemplo la de Taniéev, que contenía una excelente colección de autores socialistas y una rara colección de impresos de la Revolución Francesa. Por supuesto, estas fuentes restringidas fueron insuficientes debido a la propia política de censura del zarismo que impidió el ingreso de autores prohibidos, incluyendo no sólo a socialistas o anarquistas sino incluso a autores liberales, como el orientalista Renán, o historiadores sociales de la Revolución Francesa, como Michelet. Riazanov buscó otras opciones. Una era la posibilidad legal de apropiarse, en otras bibliotecas de la URSS, de libros que el IME considerara necesarios o únicos. Otra, que el IME fuera designado el depósito oficial de toda nueva edición de un libro (una ley igual a la del British Museum). La tercera es que se le otorgó un importante presupuesto para viajar o designar “scouts” que compraran materiales para el instituto por todo el mundo. Riazanov creó una red internacional de corresponsales autorizados para buscar y adquirir libros raros y manuscritos en todas las capitales europeas. Un de ellos, del cual ya hablaremos, fue Boris Souvarine en París; otro importante fue Boris Nicolaïevski en Berlín. Además intentó desarrollar contactos permanentes con Japón (Instituto Ohara), España (a través del traductor Wenceslao Roces) e Inglaterra. Apuntando a su pasado por la Menger Bibliothek, Riazanov adquirió en Viena dos colecciones muy especiales sobre socialismo, anarquismo y movimiento obrero. Fueron las bibliotecas de Theodore Mautner y Wilhelm Pappenheim (20.000 ejemplares más un sustancial archivo de documentos, manuscritos y papeles personales de Ferdinand Lassalle). También la de Carl Grünberg, donada con generosidad, más de 10.000 ejemplares de raros libros, brochures, pamphlets y diarios del movimiento obrero. En 1921 compra la biblioteca del filósofo neokantiano Wilhelm Windelband; en 1925 adquiere la biblioteca más completa dedicada al filósofo anarquista Johann Kaspar Schmidt dit “Max Stirner”, propiedad del poeta, novelista e historiador escocés John Henry Mackay, son trescientos manuscritos y 1200 libros únicos. Según un balance fechado el 1º de enero de 1925, la librería del Instituto poseía 15.628 volúmenes escogidos, además de numerosos manuscritos de Marx&Engels y miríadas de otros documentos importantísimos de la historia y los integrantes de la Iª Internacional, el Saint-Simonismo, el Fourierismo, todo Babeuf, Blanqui y el movimiento obrero revolucionario y reformista europeo (incluido un periódico obrero editado por Lassalle en su juventud).[24] Entre las joyas halladas por los equipos de Riazanov se encontraban los periódicos originales en los cuales habían colaborado Marx y Engels, incluyendo el Vorwärts publicado por Marx en París en 1844, y el Rheinische Zeitung de 1842-43. Ya en 1930 la biblioteca incluía 450.000 volúmenes, la mayoría raros o incunables. El trabajo de Riazanov, y el soporte financiero en una época de guerra civil, cerco internacional, represión, revueltas (Kronstadt, Mackhno, Tambov) es increíble y nos habla no sólo de su habilidad sino del extraordinario apoyo en las altas esferas del gobierno bolchevique. En esos años, además de Lenin, Riazanov contaba con el apoyo incondicional de Kamenev, Bukharin y Kalinin. En seguida lanzó su plan de obras completas de Marx y Engels (incluso de autores premarxistas) y reclutó entre 1923 y 1925 especialistas en lenguas extranjeras (francés, inglés, alemán) sin considerar sus viejas alineaciones pre-1917. Desde 1922 se lanza con un extraordinario ímpetu a la búsqueda y salvataje de todos los materiales documentales para apoyar el lanzamiento del primer MEGA (siglas de Marx-Engels Gesammtausgabe). Su sueño era una edición científica exhaustiva en ruso y alemán como la que se había esbozado en el Editionsplan de 1911. Los más importantes descubrimientos fueron realizados en dos archivos: los celosos y desprolijos archivos del partido socialdemócrata en Berlín y los archivos personales de la hija de Marx, Laura Lafargue. En 1923 Riazanov viajó a Berlín, para firmar un convenio de colaboración con el archivo del partido y de coedición con el SPD, y a su regreso a la Unión Soviética presentó en la Academia Socialista de Moscú un comunicado sobre el legado literario de Marx y Engels, donde se nos presenta el estado en ese momento del Nachlass como las desventuras del libro maldito, Die deutsche Ideologie.[25] Riazanov narra como el Manuskripte había sido entregado en mano por Engels a su secretario, Eduard “Ede” Bernstein (lo nombró testamentario de sus documentos junto a Karl Kautsky), y las infructuosas tratativas de Mehring porque se le permitiera acceder al texto y poder publicarlo completo. Finalmente sólo le entregó un pequeño fragmento del Manuskripte: la polémica contra Bruno Bauer y el Concilio de Leipzig (“Erster Band, f”, o sea: el quinto inciso del primer libro). Riazanov recuerda de qué manera Mehring, con sólo leer este extracto parcial, decidió precipitadamente que Die deutsche Ideologie no tenía mucho valor para un lector contemporáneo, tanto por su contenido como por su extensión en folios. Las culpas y las lagunas científicas de Bernstein mostraron ser múltiples. Se descubrió, de hecho, que había publicado menos de la mitad de la crítica contra Max Stirner, atribuyendo falsamente a la “roedora crítica de los ratones” aquellos cortes que, en realidad, habían sido practicados arbitrariamente por él, censurando párrafos enteros del Manuskripte; ¡además, se pudo constatar que había creído sin razón que las partes sobre Feuerbach (Erster Band; b. “I. Feuerbach”) y Bauer pertenecían a un único capítulo que, por considerarlo irrelevante y oscuro, había decidido no publicar! Utilizando su extraordinaria erudición, que le permitía remontarse a cualquier parte del original, y con su gran habilidad diplomática, Riazanov logró obtener de Bernstein, con enorme fatiga pero en sólo cuatro semanas, todas las partes del Manuskripte: “tuve que invocar todas las fuentes impresas que conocía, y sólo después de varios días de discusión me mostró la segunda parte del manuscrito. El resultado de mi viaje a Berlín efectuado con este fin… (es que)…con mucho trabajo logré finalmente sacar a la luz toda la Ideología Alemana, y tengo ahora una copia.” Sólo después de fotografiarlo exhaustivamente, volvió a Moscú. En noviembre de 1924 finalmente el SPD autoriza oficialmente al IME a fotocopiar su archivo partidario in extenso, permiso que incluía el Nachlass literario de Engels y Marx, parte importante de su correspondencia y sus bibliotecas privadas (muy maltratadas y desperdigadas por la burocracia); Riazanov recordaba más tarde: “Me acuerdo que en 1900 yo había visto en Berlín esa biblioteca dispersa sin ningún orden en varias habitaciones… Así es como desaparecieron miles de obras pertenecientes a los creadores del Socialismo Científico. Ni siquiera se tomaron el trabajo de verificar si no contenían, al margen, notas de lectura, algunas huellas del trabajo intelectual de Marx o de Engels… Una parte de los manuscritos que, normalmente, habría debido ser despachada a los archivos del Partido Socialdemócrata en Berlín fue conservada por Bernstein, y la correspondencia de Engels y la parte más importante de las obras que permanecen desconocidas hasta la actualidad quedaron en Londres.” En otra inteligente medida, el 24 de julio de 1924, el IME fue reconocido como el único en el territorio nacional de la URSS de ser “el repositorio de todos los documentos originales relacionados con la obra de Marx y Engels, y de publicar sus obras”, así como también se le otorgó el derecho “de retirar documentos originales en todas las instituciones públicas de las repúblicas de la URSS.”[26]

Marx recuperado

Uno de los grandes méritos de David Riazanov, no el menor, fue el haber sido el alma mater de la gran empresa editorial de las primeras obras completas críticas de Marx y Engels, la mítica MEGA (1), publicadas simultáneamente en la Rusia bolchevique y en Alemania entre 1921 y 1931,[27] Anticipándose a su trabajo de difusión, ya en 1913 y 1919 se habían publicado traducciones al ruso del capítulo contra Max Stirner de la Die deutsche Ideologie, “III. Sankt Marx”, seguramente por su utilidad en la lucha ideológica contra las diferentes vertientes anarquistas en Rusia, aunque textualmente era el mismo que había reproducido como editor el poco confiable ex secretario de Engels, el revisionista Bernstein, en 1903.[28] Precisamente fue Riazanov quién, después de establecer el texto del Manuskripte de La ideología alemana con una rapidez asombrosa, publicó por primera vez parte de DI íntegra en ruso en 1924 y en alemán en 1926,[29] se trataba de la primera parte, incompleta, atribuible con certeza a la pluma de Marx. Esta sección, titulada “I. Feuerbach”, que en realidad no habla casi nada del filósofo jovenhegeliano Ludwig Feuerbach, pero dedicada sobre todo a su concepción de la historia, a su materialistische Geschichtstheorie, contiene la primera exposición de la teoría que Marx había elaborado en el transcurso de dos años de estudios filosóficos, históricos y económicos, que comenzaron en Kreuznach en 1843 con el estudio de filósofos políticos clásicos (Montesquieu, Maquiavelo) e historiadores de las revoluciones burguesas (Chateaubriand, Ranke, Hamilton), lecturas que luego definirán el hilo rojo de Ariadna de sus propias investigaciones. Además se acompañaba con las Thesen über Feuerbach, que ya había publicado “editadas” Engels en 1888. No es raro que privilegiara para publicar este Manuskripte maldito de la etapa intermedia de Engels y Marx, ya que Riazanov valoraba las obras perdidas, inéditas u olvidadas de Marx de igual importancia que las ya conocidas, lo hacía públicamente y sin miedos, pudiendo afirmar con temeraria sinceridad ante un auditorio público en 1924 que las obras escritas por Engels y Marx entre 1845 y 1847 “hoy ciertamente han envejecido… pero no más que las obras de Plejanov o de aún de Lenin. Tómese un libro cualquiera de Plejanov aparecido en 1883, o de Lenin en 1903, y el lector joven no comprende casi nada sin un buen comentario.” Riazanov incluso, sabiendo desde el interior de la SPD las manipulaciones y arbitrariedades cometidas en el Nachlass marxiano, ponía en duda hasta el mismo papel de Engels como albacea literario y editor póstumo de Marx.
    
El Manuskripte inédito de La ideología alemana se publicó en un primer momento, como anticipo, en una de las revistas diseñadas por Riazanov para acompañar el trabajo editorial en la MEGA (1), ya que se planearon dos publicaciones científicas básicas: una anual, el Archiv K. Marksa I F. Engel’sa (en la cual se publicó por primera vez, como ya dijimos, un capítulo completo de Die deutsche Ideologie) y la revista semestral Letopisi Marksizma (Anales del Marxismo), de la cual aparecieron trece números entre 1926 y 1930.[30] En cuanto a Letopisi Marksizma, muchos de sus artículos de tono popular o divulgador se publicaron en la versión alemana de Pod Znamenem Marksizma, Unter dem Banner des Marxismus, o sea: Bajo la bandera del Marxismo, que se empezó a editar en alemán en 1925, y que después clonaron la mayoría de los partidos comunistas occidentales. Aunque ambas se iniciaron en ruso, inmediatamente se intentó traducirlas al alemán, en un enorme esfuerzo político-ideológico como Archiv Marx-Engels, sin duda una versión mejorada de la referencial revista del Austromarxismo, Marx-Studien.[31] En especial la revista-libro (cada número alcanzaba con facilidad las 600 páginas in octavo) tenía una sección fija denominada “Aus dem literarischen Nachlass von Marx und Engels” (“De la herencia literaria de Marx y Engels”), en la cual en su número inaugural del verano de 1926, apareció el texto bajo el título “Marx und Engels über Feuerbach (Der erste Abschnitt der ‘Deutsche Ideologie’)”.[32] En la introducción que acompañó la edición en ruso, Riazanov resumió las vicisitudes del Manuskripte cuyo valor tanto Engels –vimos su juicio negativo sobre la publicación, aunque valoraba ciertos fragmentos como los de la crítica a Feuerbach– como Bebel, Bernstein y Mehring habían subestimado. Su importancia, por el contrario, era fundamental a los ojos de Riazanov, ya que permitía llenar el vacío entre La sagrada familia, de 1844, la consolidación de la idea comunista entre 1845 y 1846 (paralela al desarrollo organizativo de la Bund de los comunistas desde Bruselas) y la posterior Miseria de la filosofía de 1847.
    
Debemos recordar que el trabajo crítico de la DI viene preanunciado en el prólogo, cuando se señala que “esta polémica (la de Die heilige Familie) es un anticipo de las obras independientes en las que nosotros –esto es: cada uno de nosotros por separado– expondremos nuestras opiniones positivas (positive Ansicht) acerca de las doctrinas sociales y filosóficas más recientes, y, con ello, nuestra relación positiva (positives Verhältnis) con las mismas.”[33] Die heilige Famile, escrita a lo largo de 1844 en París cuyo título original iba a ser Kritik der Kritik, que ya era una crítica al enemigo más peligroso de lo que Engels y Marx denominaban reale Humanismus (Humanismo real), concepto vago pero que constituye un elemento clave de la prehistoria conceptual de la idea comunista, tenía como objeto central de la crítica tanto al Spiritualismus (Espiritualismo) como al spekulativen Idealismus (Idealismo especulativo), en tanto tenían cada vez más influencia sobre la política de la izquierda alemana. Die deutsche Ideologie era al mismo tiempo el eslabón perdido de la larga marcha de Engels y Marx hacia el Comunismo (la famosa Selbstverständigung) y un momento consolidado del desarrollo del método y de la Kritik, un nivel de maduración teórico-practico importante y decisivo. En la misma sección Riazanov publicaría en el volumen 2 de 1927, por ejemplo, la famosa Dialektik und Natur, texto inédito de Engels;[34] en el volumen 3 nada menos que el tercer Manuskripte de los famosos Ökonomisch-philosophischen Manuskripte de 1844 y la crítica del joven Marx a la filosofía política de Hegel.[35] El Archiv… tuvo dos ciclos político-editoriales, marcados por la purga de Riazanov y su equipo (1931) y la derrota de la revolución alemana y el ascenso del Nacionalsocialismo en 1933.[36] La primera etapa duró de 1924 hasta 1930, editándose cinco números en ruso, apareciendo como editor D. B. Riazanov; el segundo ciclo se inició recién en 1933 con el Nº 7, editor: V. Adoratski; se mantuvo la continuidad de la numeración en los tres primeros números (6, 7 y 8), para finalmente ser renumerados como nueva serie. El último número, Nº 18, se editó en 1982. Mientras Riazanov intentaba mantener un ritmo anual, tanto en ruso como en alemán, el Stalinismo llegó a demorar diez años entre volumen y volumen.

Riazanov no se detuvo en su tarea: en 1928 publica en ruso en la revista Pod Znamenem Marksizma parte del segundo libro de La ideología alemana, las medulares secciones sobre la polémica contra el comunismo filosófico y el “Socialismo Verdadero”;[37] en 1929 y nuevamente en la edición rusa, se publican varias secciones del libro uno de DI.[38] Al mismo tiempo, el Manuskripte maldito se diseminaba lentamente a través de ediciones ajenas a los MEGA (1) de Riazanov: en 1930 un Doktor llamado Hermann F. Duncker realiza una edición centrada en la teoría materialista de Engels y Marx, utilizando varios textos de Die deutsche Ideologie dados a conocer por tanto por Gustav Mayer como por David Riazanov.[39] Finalmente en 1932 se publica La ideología alemana por partida doble: la más importante de ellas es la aparición completa del manuscrito por primera vez en la historia en el tomo V de las MEGA (1);[40] en segundo lugar en una famosa recopilación (que fue utilizada por Erich Fromm y Martin Heidegger como referencia) de textos poco conocidos o inéditos de Engels y Marx, su título era: Karl Marx, der historischen materialismus. Die Frühschriften, en la cual aparecen textos de los dos libros de Die deutsche Ideologie.[41] El mismo año, Die deutsche Ideologie aparece editada, con las líneas editoriales de las MEGA de Riazanov, en lugares tan distantes como Ucrania y Japón.[42] También el mismo año, ya con Riazanov expurgado del IME, se edita una edición independiente de Die deutsche Ideologie, tomando la edición de 1932, exclusivamente en lengua alemana, y que servirá como modelo textual para traducirla al francés y al español más adelante.[43]

MEGA, la primera edición completa de Marx

La obra estaba planificada en cuarenta y dos volúmenes in-octavo (22,5 cm.), distribuidos en cuatro secciones: I) Obras filosóficas, económicas, históricas y políticas, a excepción de Das Kapital (17 volúmenes); II) Das Kapital, seguido de un plan completamente nuevo con todos los borradores y manuscritos inéditos (13 volúmenes); III) Toda la correspondencia de Marx y de Engels reproducida in extenso y literalmente (10 volúmenes); IV) Índice general (2 volúmenes). El albacea que detentaba los derechos testamentales y de autor sobre la herencia literaria de Engels y Marx (incluida la biblioteca personal de ambos) continuaba siendo, en 1921, el SPD, por lo que fue, naturalmente, el principal proveedor del Instituto. Abrió sus celosos archivos a los equipos de Riazanov, autorizándolos a realizar fotocopias sin ninguna restricción, permitiendo en los hechos una transferencia virtual, hacia Moscú, del conjunto de preciosos manuscritos. Las mismas facilidades le fueron acordadas por otras instituciones, fundaciones, archivos personales y bibliotecas públicas: fotocopiaron en el British Museum, en la New York Library, en la biblioteca del antiguo Estado de Prusia, en los archivos históricos de Colonia, etc. todas las cartas, artículos y manuscritos de y sobre Engels y Marx, junto con documentos sobre la historia del movimiento obrero y popular europeo. Incluso reacios mortales al bolchevismo, como el líder del revisionismo, Eduard Bernstein, en cuyas manos Engels había depositado importantes manuscritos (tenía en su poder, entre otros, los manuscritos de la Deutsche Ideologie de 1845-1846) renunció a un proyecto personal de edición donando el material inédito.

  Ya en el Vº Congreso de la Internacional Comunista, celebrado en julio de 1924, se le  otorgó un lugar especial a Riazanov para que hiciera conocer su proyecto editorial a todas las secciones nacionales, siempre fue un internacionalista, su ponencia se titulaba “El trabajo de Marx y Engels”, que terminó siendo una resolución oficial de la IC.[44] En ella Riazanov señalaba que se llevaba a la práctica el mandato del XXXº Congreso del VKP (b) que había señalado “la absoluta necesidad de la publicación lo más exhaustiva posible de todos los trabajos y cartas de Marx y Engels con un aparato y comentarios crítico-históricos. Solamente una edición de estas características será un monumento digno de los fundadores de la investigación científica”, y agregaba que “el Vº Congreso considera necesario, también a publicar, además de esta edición internacional de todas las obras de estos escritores, una edición de las obras seleccionadas por Marx y Engels para el Proletariado, que, hay que tener en la mano inmediatamente, bajo la supervisión de la Internacional Comunista. Todas las ediciones deben contener, al lado de Marx y Engels, otras obras que son de importancia internacional, también sus obras se ocupan de cuestiones que son de interés particular para el proletariado de los países respectivos.” Riazanov invitaba a todas los partidos de la IC a colaborar con el IME, en cuanto a provisión de materiales e inéditos (en especial de las naciones en las cuales Engels y Marx pasaron su obligado exilio), y justificaba políticamente la edición por las deficiencias en la formación de las nuevas generaciones comunistas. Contando las peripecias del Nachlass literario de Marx, señalaba que “después de considerables problemas por fin hemos conseguido los manuscritos, tenemos facsímiles fotográficos de todos los manuscritos no publicados por Engels y Marx. Además del manuscrito en alemán del texto sobre la Ideología alemana, tenemos un número de manuscritos escritos por Engels en el comienzo de los años ochenta del siglo pasado, como complemento de su Anti-Dühring. Estos manuscritos fueron ‘escondidos’ en el verdadero sentido de la palabra, porque tengo comprobado que nadie sabía de ellos, ni los conocía, excepto Bernstein.” Riazanov presentaba finalmente el proyecto MEGA oficialmente: “Nuestra tarea principal consiste en la publicación de una edición completa y técnicamente perfecta en un par de miles de copias para todas las mayores bibliotecas. Pero también tenemos otra tarea ante nosotros, que no es menos importante. Difícilmente podemos esperar que una edición de cincuenta volúmenes (y es muy difícil que no sea menos de eso) se encuentre al alcance de todos. Tenemos que hacer una selección de la obra de Marx y Engels para todos los países. Esta selección contendrá todas las obras más importantes de Marx y Engels describiendo todas las fases de su desarrollo intelectual. La primera parte, la parte general debe ser una edición para todos los países. Luego viene la segunda parte, adaptado a las necesidades nacionales de los distintos países.” Riazanov concluía su ponencia diciendo que “en el curso de los últimos años, he sido capaz de añadir mucho a nuestra colección de manuscritos de Marx y Engels, y estaré muy agradecido si todos los miembros del Partido (y no sólo el Partido) nos ayudará en esta labor. Mi petición a todas las partes es que envíen todo (incluso para lo que parece poco interesante para usted es interesante para nosotros) aquello conectado con Marx y Engels al Instituto Marx-Engels de Moscú a través de la misma Comintern.” El registro taquigráfico de la sesión describe que la resolución “fue aprobada por unanimidad”. En un pamphlet publicado en 1929, el Katalog Izdanij, Riazanov informaba de cómo el viejo proyecto de un “Museo del Marxismo”, el primero de su tipo en todo el Mundo, se había transformado en un verdadero laboratorio para investigadores, académicos, activistas, cuadros y militantes en general. Indudablemente la empresa editorial apuntaba políticamente a un combate ideológico contra el Revisionismo, la vulgarización y banalización de Marx.

El esfuerzo no concluía aquí: se había diseñado una “Biblioteca del Materialismo”, con ediciones críticas de Holbach, Hobbes, Diderot, La Mettrie, etc.; las obras completas de figuras claves del movimiento socialista mundial, como G. V. Plekhanov (el padre del marxismo ruso y líder del ¡Menchevismo!), Karl Kautsky (¡el renegado en 21 volúmenes in-octavo!), Antonio Labriola, Karl Liebknecht, Rosa Luxemburg o Paul Lafargue. Además una “Biblioteca Marxista”, incluyendo ediciones anotadas de los clásicos del Marxismo, entre ellas la versión al cuidado de Riazanov del Manifiesto Comunista, una “Biblioteca de Clásicos de la Economía Política” con Adam Smith, Ricardo, Quesnay. Por supuesto, ediciones anotadas de Hegel y Feuerbach. Otra meta de Riazanov era publicar una amplia e insuperable biografía intelectual sobre Marx. Nunca pudo completar este trabajo, como le sucedió al propio Engels. Sus dos mayores trabajos de los años 1920’s se aproximan a este deseo: un informe popular sobre la vida y pensamiento de Marx&Engels (de 1923), basado en lecturas en la Academia Socialista y una colección de ensayos, Ocherki po istorii Marksizma (1923), en dos tomos, una re-impresión de sus escritos pre-revolucionarios. Riazanov no era un pensador original, ni un creador vanguardista: en esas obras expone a Marx en sus textos, los documentos hablan por sí solos. Su relación con los Nachlass literarios de Marx y Engels puede ser llamada de “piedad positivista”: el documento desnudo y completo (textual e intertextualmente) es el elemento esencial en la investigación histórica. En 1927 recibe el Premio Lenin; en 1928 es uno de los pocos marxistas miembros de la Academia de la Ciencia. En 1930 Riazanov llega al cenit de su carrera, es reconocido internacionalmente y su posición en la URSS, ya en manos de Stalin, es aparentemente segura. En diez años ha elevado al instituto en el centro mundial de estudios sobre Marx o de la historia social europea. Es una Mecca para investigadores de todo el Mundo, a pesar del anticlimax staliniano: allí llega en 1929 un joven y brillante filósofo yanqui Sydney Hook[45] a trabajar en su biblioteca. Lo visitan personalidades como Kautsky, Clara Zetkin, Bela Kun, Emile Vandervelde, Albert Thomas, Charles Rappoport, Henri Barbusse, Maxim Gorky; colaboradores internacionales incluyendo a Georg Lukács (quién leyó por primera vez los Manuscritos de 1844 decisivos para su evolución), Friedrich Pollock (de la “Escuela de Frankfurt”), etc.
   
Riazanov se ha hecho construir una pequeña residencia anexa al palacio, donde maneja el instituto como un Grand Seigneur. Se lo puede ver en el jardín removiendo la nieve, ayudando al personal de limpieza o reforzando su prohibición estricta de fumar. Victor Serge, el anarco-comunista que vivió en la URSS, nos ha dejado un vívido portarretrato de Riazanov en sus Memoires d’un révolutionnaire: “Riazanov, uno de los fundadores del movimiento obrero ruso (que dirigía el Instituto Marx-Engels) alcanzaba hacia los sesenta años la cúspide de un destino que podría parecer un éxito excepcional en tiempos tan crueles.

Había consagrado una gran parte de su vida al estudio más escrupuloso de la biografía y de los textos de Marx; y la revolución lo colmaba; en el partido bolchevique, su independencia de espíritu era respetada. Era el único que había elevado incesantemente su voz contra la pena de muerte, incluso durante el terror, reclamando sin cesar la estricta limitación de los derechos de la CHEKA y luego la OGPU. Los heréticos de todas clases, socialistas, mencheviques, u opositores de derecha e izquierda, encontraban paz y trabajo en su instituto, con tal que tuvieran amor al conocimiento. Seguía siendo el hombre que había dicho en plena conferencia: ‘No soy de esos viejos bolcheviques a los que durante veinte años Lenin trató de viejos imbéciles’. Me había encontrado con él varias veces: corpulento, de brazos fuertes, barba y bigote tupidos y blancos, mirada tensa, frente olímpica, temperamento tormentoso, palabra irónica… Naturalmente detenían a menudo a sus colaboradores heréticos y él los defendía con circunspección. Tenía entrada libre en todas partes, los dirigentes temían un poco su hablar franco”. ¿Un poco? Stalin visita el IME en 1927 y al ver los retratos de Marx, Engels y Lenin, pregunta a Riazanov: “¿Dónde está mi retrato?”. Riazanov replica: “Marx y Engels son mis maestros; Lenin fue mi camarada. ¿Pero qué eres tú para mí?”. En 1929, en una conferencia del partido, afirma: “El Politburó ya no necesita ningún marxista”. Se niega a participar en los faustos de obsecuencia y culto a la personalidad en el cincuenta aniversario del secretario general Stalin. La historia de su confrontación merecen una consideración aparte, pero prestemos atención a dos fechas: 18 de mayo de 1921, cuando Stalin estaba en la reunión del VKP (b) en el IV Congreso de Sindicatos intentó sin éxito anular la resolución de Riazanov en favor de los sindicatos autónomos e independientes, terminando con insultos a los miembros del grupo y personalmente a Riazanov; la segunda: 18 enero de 1924, Riazanov en la XIII Conferencia del VKP(b) rechazó todos los puntos de vista anti-democráticos del Secretario General, subrayando el fracaso de sus puntos de vista teóricos y su vulgata marxista, y en la tribuna, mirando a Stalin, exclamó: “¡Abajo con los candidatos de los líderes!”. Riazanov elige sus colaboradores en el IME por su capacidad científica: estando exiliado Trotsky en Alma-Ata lo contacta… ¡para que trabaje en la edición crítica de la obra polémica de Marx Herr Vogt!, incluso Riazanov le encarga revisar traducciones y realizar correcciones en las pruebas de imprenta de los volúmenes de Marx y Engels.[46] La prensa soviética festeja, durante el 10  y 11 de marzo de 1930, su cumpleaños sesenta como un evento nacional. Aparece un grueso libro de jubileo ex profeso titulado En su puesto de combate! Edición especial por el sexagésimo aniversario de D. B. Riazanov,[47] donde escriben en su honor Bukharin, Kalinin, Rykov y otras figuras célebres de la Nomenklatura. En un comunicado oficial del Comité Central del VKP (b), que firma el mismo Stalin, se le anuncia un futuro promisorio de leal servicio al partido y se lo glorifica como “un infatigable luchador por el triunfo de las ideas de los grandes maestros del proletariado internacional: Marx Engels y Lenin”; los diarios oficiales, todavía dirigidos por Bukharin, no escatimaban elogios: “el más eminente marxólogo de nuestros tiempos” (Izvestia, 10 de marzo de 1930), “una personalidad científica mundial” que ha dado “más de cuarenta años de su vida a la causa de las clases trabajadoras” y que “organizó un instituto científico que es el orgullo de nuestra Ciencia revolucionaria”, y “bajo la dirección científica y administrativa directa de Riazanov… el IME estuvo en los primeros puestos en la lucha por el triunfo de la Teoría revolucionaria del Proletariado”, tanto “por su considerable labor científica e investigadora en el terreno de la Marxología, como por su actividad en el movimiento sindical mundial” (Pravda, 10 de marzo de 1930). En su intervención en la fiesta de aniversario en nombre de la Internacional Comunista, nada menos que Clara Zetkin señaló pomposamente que “en la base de la gran monumento al trabajo científico creativo del Estado soviético se encuentra tallado de manera indeleble el nombre de Riazanov”; la publicación oficial de la IC, Inprecorr, que se distribuía prácticamente por toda Europa, lo llamaba “el erudito marxista más importante y de mayor renombre de nuestra época”.[48] Para coronar el homenaje, se le condecora con la prestigiosa “Orden de la Bandera Roja del Trabajo”. Ya a principios de 1930, Stalin en franca lucha contra Riazanov decidió confiar en un grupo de jóvenes aspirantes del Instituto de Profesores Rojos y el 9 de diciembre, invitó a los miembros de la Mesa del partido en la institución promover la separación absoluta entre la Filosofía y la Ciencia, una tarea de lucha ideológica que el VKP(b) consideraba indispensable para “para implementar la crítica completa” de todas las instituciones culturales soviéticas. Decía Stalin que “tenemos que remover y cavar todo el estiércol que se ha acumulado en la Filosofía y las Ciencias Naturales. Eliminar todo lo que han escrito los del grupo ‘Deborinista’ (Deborin-Riazanov) y quebrarlo” y concluía diciendo que “hay que asestar el golpe, es el principal problema para ir venciendo en todas las direcciones… Preparaos para la batalla. No hay que olvidarse de debemos producir la salida de Riazanov del Instituto Marx-Engels.”[49]                                                                    

Objeto de represión
                                           
En menos de un año Riazanov es arrestado, puesto en prisión, exiliado y expulsado no sólo del instituto sino del Partido Comunista. La excusa fue al existencia de una ficticia y antisoviética organización llamada “Unión de Oficinas del Comité Central del Partido Menchevique” (todo sic), fueron acusados de querer quebrar la economía soviética, operación a gran escala que se desató en diciembre de 1930, y uno de los primeros detenidos es el eminente marxista Isaak Illich Rubin,[50] historiador y economista perteneciente al staff del IME de Riazanov. Se acuso a éste de “ocultar” en el IME correspondencia menchevique terrorista y documentos antisoviéticos que le entregaba precisamente Rubin. Los documentos que habría ocultado Riazanov era una carta de Marx de 1881 muy crítica sobre el joven Kautsky (luego plenamente confirmada por la Historia), entregada por la antigua menchevique Lidia Zederbaum-Dan[51]… ¡en 1925! La caza de brujas era simple y brutal: la “menchevique Lidia Zederbaum” le entregó a Riazanov una carta de Marx ya en 1925. ¿Por qué se la dio? ¿Como prenda de la amistad de Riazanov con los mencheviques y de su futura colaboración en la conspiración contra la dictadura del proletariado? La etiqueta “menchevique” tiene que cerrarle la boca a cualquiera que dudara, especialmente dado que Riazanov “ocultó cuidadosamente” la carta ya en 1925. ¿Por qué la ocultó? Obviamente, para salvaguardar los intereses de Kautsky y del Menchevismo mundial (cuyo centro es el fantasmagórico e inexistente Centro internacional). Al Idealismo “menchevizante” en la Teoría[52] se le sumaba el Menchevismo mendaz más práctico y contrarrevolucionario. Rubin, bajo tortura y amenaza del encarcelamiento de su familia, firma a la OGPU una confesión falsa, incluso escribió una carta donde se hablaba de los supuestos documentos mencheviques escondidos y que se había re-admitido a Riazanov en el partido menchevique.[53] Riazanov se indigna al enterarse que uno de sus miembros ha sido arrestado y ante lo que llamó “locura organizada por el Buró Político” del VKP(b) exige una reunión vis-à-vis con Stalin. El registro conservado en los archivos estatales de las entradas al Kremlin figura la visita de Riazanov el día 12 de febrero de 1931, a las 17:10; lo esperaban los miembros más leales de Stalin en el Buró Político del VKP(b): allí estaban Molotov, Kaganovich, Postyshev, y llegó más tarde el temido jefe de la OGPU de esa época, Menzhinsky.[54] Riazanov exigió ver la explosiva carta-confesión de Rubin o los documentos mencheviques de marras, que no aparecieron, la discusión fue a los gritos según las memorias de Sher, un antiguo menchevique que colaboraba ahora con la OGPU. Stalin le gritaba a Riazanov: “¡¿Dónde están los documentos?!”, a lo que Riazanov respondía: “¡Nunca los encontrarán si es que no los traen ustedes mismos!”[55] Se ordenó a dos altos oficiales de la OGPU que registraran el IME, y Riazanov salió del Kremlin con ellos a las 20.00 horas. Una comisión de la policía política (OGPU) enviada al Instituto Marx-Engels durante la noche del 12 al 13 de febrero de 1931, es decir, inmediatamente después de la conversación personal de Riazanov con Stalin en el Kremlin, antes de la purga y depuración total, comprobó “alarmada” que en la sección de Filosofía ¡no había ni un libro de Lenin!, y sí, por ejemplo, de muchos “filósofos contemporáneos”, además se enseñaba a “idealistas obscurantistas” (sic) como Schopenhauer o Husserl.[56] La noche del 15 de febrero de 1931 la OGPU lo detiene en la Lubianka bajo el inventado motivo de recibir paquetes del extranjero, de aquel fantasmal “Centro Internacional Menchevique”. El mecanismo no se detiene, a pesar que no ha existe ninguna sentencia legal ni procedimiento administrativo: el 17 de febrero 1931 la Presidencia de la Comité Central del VKP(b) lo excluye del partido por estar en rebeldía; el 20 de febrero el Buró Político emite una resolución titulada “Acerca del Instituto de Marx-Engels”, pronunciándose por: “a) una junta provisional procederá a la disolución del IME; b) asignar como director a Viktor Adoratskii del IME y c) asignar como director adjunto a Tovstukha del IME.”[57]
    
En la razzia ideológica que se desencadena a continuación, son despedidos expeditivamente 131 empleados de un total de 243.[58] Esto fue seguido por la exclusión de Riazanov de la Academia de Ciencias de la URSS y de la Academia Comunista, además de la expulsión de otras organizaciones e instituciones. Se le encarcela en el Gulag de Suzdal,[59] especializado en prisioneros políticos, en un regimen de aislamiento individual durante seis meses. El 16 de abril de 1931 la OGPU decide enviarle, por su estado de salud, al exilio en aldeas cercanas de Saratov, en el Volga. Como era habitual con los represaliados, los editores y bibliotecarios recibieron la orden en febrero de 1931 de expurgar las obras personales y sus ediciones cuidadas de Engels, Marx, Plejanov y la Iª Internacional, etc. Los libros no se quemaban, tenían un doble curioso destino: un ejemplar de cada libro era enviado a la biblioteca personal de Stalin,[60] y el resto se enviaba al batán para hacer nueva pasta de papel. Para concluir la parábola, detenido Riazanov, Pravda publica el 12 de marzo de 1931 una nota titulada “Marx sobre K. Kautsky”, firmada misteriosamente por “Instituto Marx-Engels”, sin ningún comentario ni introducción, y que concluye así: “La conocida menchevique Lidia Zederbaum-Dan le entregó la carta original a Riazanov ya en 1925, quien la ocultó cuidadosamente”. Se cierra por el momento el telón. Solamente once volúmenes (de un proyecto de cuarenta y dos) han aparecido hasta el momento de su detención y siete están in progress (entre ellos los famosos y desconocidos Grundrisse). El reemplazante de Riazanov luego de la purga del IME, el “pedante y oscuro” apparatchik Vladimir V. Adoratskij, realizó un discurso en la IC el 1 de abril de 1931, mismo año del arresto de Riazanov, en el cual definía el trabajo editorial de su predecesor en la dirección del instituto como “una traición directa (direktem Verrat) a la causa del Proletariado”, ya que había privilegiado la publicación de “aquellos trabajos de Marx y Engels cuando aún eran jóvenes-hegelianos, o en el cual se comenzaba el pasaje al Materialismo Dialéctico, movimiento que representaba los primeros pasos en la nueva concepción del Mundo… se trata de uno de los delitos más graves que cometió Riazanov en su sabotaje a una edición popular e internacional de los trabajos de Marx y Engels.”[61] ¿Y la obra todavía pendiente de Marx y Engels realizada por el equipo de Riazanov? Algunos los continuará su sucesor Adoratskii (quién luego sería “objeto de represión” en 1940), bajo su férula serán publicados entre 1931 y 1935 otros seis volúmenes de la MEGA preparados por el IME “menchevique” antes de 1931, y finalmente en 1936 se detiene toda actividad editorial del Marx inédito. El último estertor fue la publicación separada (exclusivamente en ruso) en dos volúmenes, en 1940 de los manuscritos de Marx de 1857-58, los Grundrisse der Kritik der politischen Ökonomie. El método stalinista fue completo: expulsión, exilio, prisión y muerte de sus colaboradores, suspensión total del plan editorial, colocar bajo el martillo-pistón a las pruebas impresas; desaparición de todas las bibliotecas públicas rusas y extranjeras; épuration de las obras de Marx y Engels en ediciones “populares”, aligeradas de toda erudición. Poco a poco Stalin fue sustituyendo a la empresa editorial crítico-histórica de las MEGA por una serie de publicaciones aisladas, diseminadas, sin ningún plan conjunto, ni criterio filológico y doxográfico.

Exiliado, aislado, ejecutado

Riazanov vive a orillas del Volga. Condenado a la miseria y al hambre, a la decadencia psíquica y física. Las bibliotecas y las publicaciones reciben la orden de expurgar sus obras y sus ediciones de Marx. No existe más, simplemente, pero él no lo sabe. Vive apenas de traducir pequeños textos para la universidad local. Comparte su pobres raciones con decenas de famélicos durante la hambruna de 1932-1933 (cuatro años más tarde esta “militancia” será considerada una pérfida maniobra antisoviética). En mayo de 1934, el Buró Político totalmente en manos de Stalin, le permite a Riazanov viajar a Moscú para poder atender a su esposa enferma. De acuerdo con algunos informes de Kalinin, antiguo protector y admirador de su obra, Stalin le ofreció un compromiso: Riazanov debía escribir un comunicado de arrepentimiento público, reconociendo su culpabilidad en la conjura “menchevique-trotskista”, y se le haría una rehabilitación en toda la regla en el mediano plazo. Riazanov rechaza el acuerdo y exige una revisión inmediata de su caso. A mediados de julio 1934 Riazanov fue enviado de nuevo desde Moscú al exilio en Saratov ad eternum. El VKP(b) de Saratov, en el seno del cual mucho admiradores le cobijan, le concede en noviembre de 1934 un pequeño trabajo para subsistir como consultor bibliotecario en la Biblioteca de la Universidad. El 11 de junio de 1937 el mundo se sobresaltó ante la noticia de la decapitación de toda la cúpula del Ejército Soviético. La caída de los generales rojos desató una explosión de terror a escala nacional, dirigida contra los mandos dirigentes de todos los niveles y en todas las esferas. Por primera vez Stalin reprime a grandes cantidades de personas que nunca habían sido opositores abiertos y que siempre se habían alineado junto a él en las disputas internas del partido. La nueva política era destruir a todos los sospechosos de deslealtades pasadas, presentes o imaginarias con respecto al grupo dirigente de Stalin. Terror ciego y de masas, con un motivo político claro: en 1936 la URSS había adoptado una nueva Constitución que contemplaba la elección de un nuevo órgano legislativo, el Soviet Supremo, podía votar formalmente el conjunto adulto de la población, con un sistema de papeletas secretas que estaba programándose para 1937. Estas elecciones, según decreto de junio de 1937, se referirían a los escaños contestados y varios candidatos harían campaña por ellos. El mismo día en que la prensa oficial publicó las normas sobre las inminentes elecciones, Stalin envío un telegrama a todas las organizaciones del VKP (b) en el que exigía la ejecución en masa de todos los elementos “antisoviéticos” y la re-instalación de la figura penal de la “Troika”.[62] Las nuevas troikas de 1937 estaban compuestas generalmente por el primer secretario del partido a nivel local, el procurador y el jefe de la NKVD en el territorio. Durante ese año las “troikas” (tribunales ad hoc de tres personas) [63] dictarían 688.000 sentencias (87% de todas las sentencias en la URSS), la mayoría condenas a fusilamiento.[64] La caída de los generales desencadenó una explosión de terror a escala nacional dirigida contra los mandos dirigentes de todos los niveles y en todas las esferas. En esa segunda mitad de 1937, la mayoría de los comisarios populares (equivalente a ministros en Occidente), casi todos los primeres secretarios regionales del partido y millares de funcionarios fueron calificados de “traidores” y detenidos. La mayoría de estos funcionarios superiores, de esta “nobleza de estado” fue al parecer ejecutada entre 1937 y 1940. En junio de 1937 A. A. Andreev, emisario envíado por el Politburó y personaje de confianza de Stalin, viajó a Saratov para destituir al líder territorial, con ordenes de “inspeccionar” a la cupula partidaria local. El mecanismo era siempre el mismo en toda partes: seguidamente se convocaba un pleno del Comité local en el cual el emisario formulaba los cargos que pesaban contra el secretario regional y “los suyos”; normalmente, el Secretario intervenía (si estaba en libertad) y luego los miembros del C. C. local denunciaban a su líder, que era a su vez destituido y detenido.[65] Esta típica operación en el Gran Terror 1937-1938 se aplicó y así Stalin liquidó toda la cúpula del partido en Saratov por negligencias varias y traición al haber “protegido” a ese genio maligno. Riazanov esperaba su detención que se produjo en la noche del 22 de julio de 1937. Tenemos la reconstrucción de su duro interrogatorio por parte de la ahora NKVD de Yezhov: Riazanov se niega a representar el papel de arrepentido, no entra en el juego de la delación. Niega una y otra vez las delirantes acusaciones en dos duros interrogatorios los días 26 y 28 de julio. A la Nomenklatura no le sirve para el ritual público en los juicios populares. Riaznov anula la lógica de lo que Radek, otro represaliado, llamó el “Álgebra de la confesión”. Según la fórmula de Stalin, la crítica equivalía a oposición; la oposición inevitablemente implicaba y derivaba en conspiración; la conspiración significaba traición. Algebraicamente, por lo tanto, la mínima oposición al regimen o la no notificación de dicha oposición, era parangonable a un acto de Terrorismo.[66] El 19 de enero de 1938 el Procurador general de Saratov le dirige una larga acusación de seis páginas, donde entre otras denuncias señala “la extrema hostilidad personal de Riazanov con respecto al camarada Stalin”. El 21 de enero es finalmente juzgado a puerta cerrada. La sesión se abre a las 19:45 horas y se cierra a las 20:00 horas. El Colegio Militar de la Corte Suprema de la URSS, regional Saratov, lo condena a muerte por pertenecer a una “organización terrorista trotskista” y “la difusión de invenciones calumniosas sobre el partido y el poder soviético”, y en virtud del artículo 58, apartados 8 y 11 del Código Penal de la URSS a la pena máxima. Es ejecutado el mismo día.[67] La tragedia humana del terror stalinista se extendía a familiares y amigos. Sabemos que Stalin, Molotov y otros miembros del Politburó aprobaban rutinariamente las listas de mujeres (madres, esposas) e hijos de los Ennemis deu Peuple que debían ser reprimidos. No solo desaparecían los padres y las madres calificados de enemigos, sino que, a menudo, los familiares de los detenidos eran detenidos a su vez. El castigo indirecto tenía una utilidad política más elevada y calculada: la amenaza que los parientes serían castigados podía tener una influencia disuasora sobre los potenciales disidentes o críticos, además evitaban la difusión pública de sentimientos negativos o eventuales protestas. Su esposa Ana Levovna es arrestada y como esposa de un “enemigo público” condenada a ocho años de prisión en un Gulag, del cual será puesta en libertad en 1943, sin conocer el destino final de su marido.[68] Al día siguiente son arrestados sus familiares directos e inmediatamente agentes de la NKVD arribaron a su humilde dacha para cumplir la última parte de la sentencia: confiscación de sus bienes personales para el Estado y destrucción de lo inútil. Cargaron todos sus libros en la parte trasera de un camión. Los papeles y notas restantes de Riazanov fueron desparramados en el suelo para alimentar el fuego, incluido todo lo que se encontraba sobre su escritorio de estudio. Entre ellos un retrato del joven Engels con una inscripción dedicada de puño y letra por la hija de Marx, Laura Lafargue, con quién había trabajado en  1911. “¿Quién es éste?”, preguntó uno de los milicianos con su gorra azul-roja a su nieta. “Es Friedrich Engels”, respondió. “¿Y quién es Engels?”, respondió el agente mientras arrojaba el daguerrotipo a las llamas.[69]


Excursus: la política editorial internacional de Riazanov para difundir a Marx:

Analizando críticamente la política editorial de Riazanov a través del IME, su esfuerzo editorial por diseminar un Marx desconocido, es notable cómo privilegió casi con exclusividad la difusión en el mundo de lengua alemana, lo que constata un esfuerzo hacia la línea de Realpolitik de la IIIª Internacional y las afinidades electivas entre la vieja guardia del POSDR y el marxismo ortodoxo alemán, el Kautskismus. Aquí se cruzaba la obsesión leninista, que ataba fatalmente la exitosa transición comunista en Rusia con la revolución triunfante en Alemania, con la notoria “germanización” ideológica del bolchevismo histórico.[70] Sin embargo, sabemos actualmente los contactos de Riazanov y el IME hacia otros países y nacionalidades fuera de la esfera de la lengua alemana, como por ejemplo Francia (a través de Charles Rapapport y Charles Hainchelin),[71] donde la revista Le Revue marxiste y Avant-Poste traducían periódicamente artículos tanto del Archiv como de Letopisi; además la editorial Editions Les Revues, núcleo de un grupo de jóvenes filósofos comunistas conocidos como los Philosophies, con la revista filosófica del mismo nombre, que conformaron el primer círculo de estudiosos de Marx en Francia, difundía muchos materiales inéditos de Engels y Marx que reproducía el IME.[72] A  modo de ejemplo: la Revue marxiste publicó por primera vez partes de los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 (traducidos por Lefebvre y Guterman), la Dialektik und Natur de Engels, así como los ensayos sobre la Logik hegeliana de Lenin de 1914-1915 y su polémica Materialismo y Empiriocriticismo. Las traducciones francesas del Marx desconocido fueron las primeras después de las rusas. No es casualidad que en torno al trabajo del IME de Riazanov o en el área radial de diseminación del Marx desconocido, nos encontremos a marxistas heterodoxos como Lukács, Korsch, Nizan o Henri Lefebvre, todos ellos partes constituyentes del así denominado Marxismo occidental, no dogmático, existencial, abierto o critico.[73]
    Otra figura a destacar en la periferia de difusión internacional del Marx desconocido era el Korrespondent en París del IME, Boris Konstantinovich dit “Souvarine” Lifchitz, el primer biógrafo de Stalin, apodado el premier desénchanté du Communisme.[74] Cuadro revolucionario de talla internacional, había tenido una polémica sobre el carácter de la Gran Guerra y el Nacionalismo con Lenin en 1916. David Riazanov lo conoció en persona cuando fue enviado por el recién creado Partido Comunista Francés al Comintern. Boris llegó a Rusia coincidiendo con el fin del Comunismo de Guerra, la violenta represión de Kronstadt en 1921, las rebeliones de campesinos en Tambov, una ola de huelgas inéditas y la consolidación del sistema de partido único que esbozaba al futuro sistema stalinista. Inmediatamente se pasa a la oposición, y comienza su crítica a la osificación de la Nomenklatura soviética y considera la ideología vigente en la URSS después de la muerte de Lenin como un Pseudocommunisme. De ahí en adelante, Souvarine será no sólo el primer biógrafo crítico de Stalin[75] (mucho antes que André Gide y León Trotski) sino un lúcido crítico de las desviaciones del bolchevismo leninista. Lo cierto es que en 1925 Riazanov arregla que Boris se transforme en su corresponsal parisino de Instituto Marx-Engels, con la responsabilidad de buscar y adquirir documentos originales sobre la historia del pensamiento socialista, Marx y Engels, y el movimiento obrero y sus militantes destacados. Recibe un salario oficial de la URSS y fondos monetarios para sus compras; Souvarine además prepara un banco de datos con fotocopias de los propios archivos franceses estatales (por ejemplo: los papeles de Blanqui, los expedientes policiales de Marx y los emigrados alemanes, etc.).[76] Boris, un autodidacta erudito que amaba los libros con religiosidad, trabaja en su tarea con fervor místico, paralelamente a su desencanto político con respecto a la involución en la URSS. Recorre todos los tugurios librescos de Paris, visita a coleccionistas particulares, le avisa a Riazanov “que las universidades de América, China y Japón compran eventualmente todo de Engels y Marx”. Rastrea en las librerías de anticuariado de Charavay y Saffroy, donde compra materiales anarquistas de la revolución francesa, de la Commune de 1871 y cartas de Leroux y Enfantin. Visita sucuchos, casa de bibliófilos, encuadernadores, subastas, imprentas, bibliotecas privadas. Con el embajador soviético de entonces, el trágico Christian Rakovsky, y por medio de la diplomatic pouch, envía sin cesar hacia Moscú invalorable material original de socialistas románticos y comunistas utópicos como Babeuf, Éugene Cabet, Flora Tristán, Saint-Simon, Fourier, Blanc, Proudhon y otros. En 1926 Riazanov recibe la orden de anular el contrato con Souvarine, ya que había sido expulsado del PCF y del Comintern en 1924, por publicar un texto de Trotsky, “El Nuevo Curso”. Los dos disidentes ven separados sus caminos; Souvarine continuará en su trabajo de oposición lúcida al Stalinismo y creará un Instituto a semejanza del de su mentor y maestro Riazanov; además será el fundador y animador del círculo intelectual parisino Cercle communiste démocratique (fundado en 1930) que publicará una revista ya legendaria, Le Critique Social. Revue des idées et des livres, punto de encuentro de los surrealistas de izquierda críticos, desde el escritor Raymond Quenau, pasando por la filósofa Simone Weil al inclasificable ensayista Georges Bataille y el biógrafo de Marx, Boris Nikolaievski.[77] Allí publicará a Blanqui, Mehring, Korsch, Lenin, Freud, Plejánov (padre del Marxismo ruso), Trotski, etc… pero lo que es más importante para lo que estamos tratando: muchos artículos para difundir las nuevas obras completas de Marx así como el funcionamiento del IME,[78] además de publicar inéditos de Marx de las revistas editadas por el IME,[79] como las famosas cartas de Marx a Zasúlich,[80] pero también será una tribuna desde donde se defiende al Marx auténtico y sin censura enfrentado al Dia Mat oficial, el bolchevismo post-leninista, que define como antinomie achevée du Marxisme authentique, y desde la cual se denunciarán los crímenes de Stalin,[81] y públicamente se exigirá el esclarecimiento de la desaparición de David Riazanov y la clausura definitiva del proyecto de obras completa de Marx. Souvarine tendrá un papel central en el intento de salvar el archivo del SPD y el Nachlass de Engels y Marx amenazados por el ascenso de Hitler en enero de 1933: creará en 1935 una sucursal en París del famoso Instituto Social de la Historia (IIHS) de Amsterdam,[82] en el cual se depositarán partes de los preciosos manuscritos (que estaban provisionalmente depositados en la famosa Ecole Normale desde enero de 1934) y cuyo director será el archivista y biógrafo de Marx Boris Nikolaievski.[83] Será esta parte del Nachlass el que intentará adquirir sin ganas Stalin, a través de la mediación de Bukharin, en 1936, una historia alucinante a la que volveremos más adelante.
   
  Las relaciones internacionales de Riazanov en su esfuerzo por difundir a Marx no se quedaron con los contactos en Francia. El IME se interesó por Inglaterra (Reg. Groves), Japón (con el Instituo Ohara) y España (cuyo corresponsal fue Wenceslao Roces, ya en la etapa del apparatchiki Adoratski). Reg Groves (1908-1988) fue fundador de la Oposición de Izquierda trotskista, originalmente un militante del PC inglés, de origen trabajador, creador del “The Balham Group” (con Purkis y Williams), luego candidato en el Partido Laborista y autor de libros sobre la historia socialista de la Gran Bretaña. Mientras pertenecía al PC fue convocado para participar en la Escuela Lenin junto con Purkis. Además fue propuesto para ocupar un lugar en el trabajo del IME en el verano de 1930. Groves le requiere a Riazanov un trabajo pago en Londres, a lo que Riazanov le contraoferta con un puesto fijo en el Kabinett inglés del IME en Moscú. Groves acepta pero el Comité Central cambia de candidato por otro políticamente adicto a la línea oficial. Finalmente Jane De Gras ocupará la vacante en el Instituto.[84]
    Sobre la relación con Japón: el IME, y Riazanov personalmente, establecieron una estrecha relación con el pionero Instituto Ohara para la Investigación Social, fundado en febrero de 1919 en Osaka por el empresario M. Ohara, una suerte de Felix Weil japonés. El instituto, realizando un papel similar al de la famosa “Escuela de Frankfurt”, será un centro de estudios del movimiento obrero japonés, de los partidos populares, historia social y de difusión del Marxismo. Su primer director, I. Takano, economista, será el contacto con el IME. Copiando de alguna manera el proceder del IME, el Instituto Ohara adquirió volúmenes originales de Marx (La Miseria de la Filosofia, etc.) y de Engels (La cuestión de la clase obrera en Inglaterra, etc.), los periódicos en los que escribieron (Anekdota zur neuesten deutschen Philosophie und Publicistik, Deutsch-französische Jahrbücher, etc.) e incluso manuscritos de material impreso, periódicos y panfletos de los acontecimientos obreros más importantes de la historia moderna: la Commune de 1848 y 1870, de la revolución alemana de 1848, además de correspondencia de los principales líderes socialistas, anarquistas y obreros.[85] Actualmente en el catálogo del Instituto figuran todas las ediciones de la MEGA (1) en alemán, además de las ediciones alemanas del Marx-Engels Archiv. A modo de ejemplo de esta estrecha relación, en el número 1 del Marx-Engels Archiv, seguramente enviado directamente desde el IME, figura del puño y letra de Riazanov la siguiente dedicatoria: “Al Instituto Ohara, con mis cumplidos, del Instituto Marx y Engels, D. Riazanov”. En el Ohara se formó toda una generación de marxistas no ortodoxos japoneses, a la luz de los textos del Marx desconocido como Die deutsche Ideologie, entre los que se contaban T. Cusida, Y. Gonda, T. Morito, H. Ouchi, S. Kuruma, S. Ryu, y el más importante creador de una escuela contemporánea marxista: Kozo Uno.[86]
    Finalmente las poco conocidas relaciones del IME y Riazanov con España: Wenceslao Roces, miembro del C.C. del PCE y pionero en las ediciones marxistas a través de la editorial Cénit en Madrid,[87] en un reportaje reconocía la sistemática manipulación stalinista sobre los manuscritos de Engels y Marx en la época de Adoratski,[88] que sufría también Die deutsche Ideologie, pero achacándolo no a las necesidades de legitimación del sistema clasista de la nueva burocracia soviética, sino a una tolstoianne psicología “rusa” o a reglas terminológicas. Roces explicaba porqué, desde la maduración del régimen stalinista, era imposible intentar publicar científicamente textos del Marx inédito: “Los escritos del joven Marx no fueron publicados, lo que le dará una idea de la manera rusa de proceder. Al hacer la edición grande, en cincuenta y tantos volúmenes, de la obra completa de Marx; los escritos del joven Marx, en donde todavía no es comunista, en que mantiene muchos resabios, pero muy importantes de idealismo (y que es un ejemplo de lucha por el Marxismo, porque el Marxismo no se cayó del cielo, fue fruto de la lucha ideológica). Pues bien, en esta edición, los escritos juveniles de Marx y de Engels que no son ortodoxos marxistas, ellos los colocan aparte y hacen una edición al margen de ‘Obras especiales’ (sic) de Marx y Engels. Es decir, que ellos mismos se ponen a censurar el Marxismo. En estas condiciones, si son capaces de censurar a Marx y Engels, cómo no iban a censurar a un pobre y desgraciado traductor español como yo”.[89] Roces sabiamente no se exilió en la Unión Soviética después del triunfo del fascismo español en 1939, y razones no le faltaban: “la policía conocía bien sus visitas a Bukharin”.[90] Un dato político-policial que en ese entonces significaba al menos el Gulag.
    Todos estos contactos foráneos y corresponsalías tenían, a los ojos de Riazanov, dos propósitos: 1) los marxistas fuera de la órbita de la URSS servían  como investigadores ad hoc que lograban conseguir y enviar al IME materiales originales; 2) al mismo tiempo, servían como traductores, editores y diseminadores de las publicaciones del IME, es decir: de la obra inédita de Engels y Marx.[91] Daremos un ejemplo del suceso de este plan de difusión, relataremos aquí una curiosa parábola entre el Marx desconocido y la nueva izquierda española que hemos logrado rastrear: un artículo de David Riazanov aparecido en Letopisi Marksizma, Nº 3, de 1927, una de las publicaciones estrella del IME como vimos, titulado: “Marks i Engel’sa o brake i sem’e”, apareció sucesivamente en Francia, Revue Marxiste, Nº 6, julio y Nº 7, agosto de 1929, para reaparecer en España en una edición colectiva del POUM de Nin titulada curiosamente: Comunismo y Matrimonio.[92] Lo mismo sucedió con la primera edición parcial completa al español de Die deutsche Ideologie: como hemos dicho el capítulo “I. Feuerbach” se publicó por primera vez en ruso en Archiv K. Marksa I F. Engel’sa, luego en alemán en Marx-Engels Archiv en 1926, luego en las MEGA (1)  en 1932 y apareció traducido directamente del alemán en 1938 bajo el título Ideología alemana. Primera traducción castellana, publicado por Ediciones Vita Nuova, México. En las noticias del traductor se señala que “constituye el primer fragmento de la ‘Ideología alemana’, obra polémica y exposición doctrinaria, escrita conjuntamente por Marx y Engels, en Bruselas, de 1845 a 1846. Esta obra no llegó a publicarse en vida de sus autores”, para a continuación remarcar que “aparece por primera vez en 1932, en la edición de sus obras completas, publicada bajos los auspicios del Instituto Marx-Engels-Lenin, de Moscú. Forma el tomo V de dicha edición.”[93] La meta de Riazanov se cumplía: los textos del Marx desconocido se diseminaban por todo el Mundo.

Notas

[1] Boris Nicolayevski, archivista e historiador, ex menchevique, había sido detenido por la Cheka en 1921 y deportado de la URSS en 1922, era corresponsal del IME en Berlín; existe edición en español de su excelente biografía realizada con mucho material inédito del Nachlass literario de Marx: Nicolayevski, Boris/ Maenchen-Helfen, Otto; La vida de Carlos Marx; Editorial Ayuso, Madrid, 1973. Sobre la figura de Boris Ivanovich Nicolaevsky, véase el artículo de Ladis K. D. Kristof, “Boris I. Nicolaevsky, 1887-1966”, en:  Russian Review, Vol. 25, No. 3 (Jul., 1966), pp. 324-327; y Rolf Hecker: “Boris Iwanowitsch Nikolajewskij (1887–1966)”; en: Benser, Günter (Hrsg.). Bewahren - Verbreiten - Aufklären / [Erarb. in Kooperation von: Förderkreis Archive und Bibliotheken zur Geschichte der Arbeiterbewegung ...], Friedrich Ebert Stifung, Bonn-Bad Godesberg, 2009, pp. 231-237; y la voz “Nikolaevsky, Boris” en: Libro de Oro de la emigración. El primer tercio del siglo XX. Diccionario Biográfico Colegiata; Enciclopedia Política Rusa, Moscú, 1997, pp. 458-459 (en ruso). Aparte de su decisivo trabajo sobre Engels y Marx o sobre el movimiento revolucionario ruso, Nicolaevsky escribió, con David J. Dallin, uno de los mejores estudios sobre el trabajo forzado bajo Stalin: Forced Labor in Soviet Russia, Yale University Press, New Haven, 1947; el importante archivo personal de Nicolaevsky se encuentra depositado en el Instituto Hoover de la Universidad de California.
[2] La conocida como “primera crisis del Marxismo”, hoy casi totalmente olvidada, fue iniciada por un artículo del abogado G. Masaryk en los números 177-179 del diario vienés Die Zeit, en el cual simplemente constataba las diferencias teórico-prácticas internas en la socialdemocracia alemana y austriaca, en especial entre los padres fundadores y sus epígonos, concluyendo que tales diferencias se debían al carácter ecléctico del propio Marxismo, al ser un sistema sincrético y que Das Kapital era una mera transcripción en términos económicos del Faust de Göethe. La crisis “en” el Marxismo de la socialdemocracia de lengua alemana, fue transformada por reformistas como Bernstein et altri en crisis “del” Marxismo a secas.
[3] Labriola, Antonio; Discorrendo di socialismo e di filosofia, carta II; en español: Socialismo y Filosofía; Alianza editorial, Madrid, 1969, p. 41, con traducción y prólogo de Manuel Sacristán.
[4] Georges Sorel, “Préface”, en: Labriola, Antonio; Essais sur la conception matérialiste de l'histoire; V. Giard & E. Brière, libraires-éditeurs, Paris, 1897, pp. 1-20.
[5] Labriola, Antonio, ibidem, p. 41.
[6] Marx-Studien: Blätter zur Theorie und Politik des wissenschaftlichen Sozialismus., inspirada en la famosa Kant-Studien, su periodicidad era bastante irregular y su pathos editorial un raro híbrido entre el Neokantismo y Socialismo evolucionista; existe una edición facsímilar publicada en 1971 por la editorial Detlev Auvermann.
[7] El plan de intención de la publicación de unas obras completas y críticas de Marx y Engels, Editionsplan, puede leerse en: “Ein Wiener Editionsplan aus dem Jahr 1911”, en: Volker Külow y André Jaroslawski: David Rjasanow: Marx-Engels-Forscher, Humanist, Dissident, Dietz Verlag, Berlin, 1993, p. 40 y ss.; véase además el artículo de Götz Langkau: “Marx-Gesamtausgabe - dringendes Parteiinteresse oder dekorativer Zweck?: ein Wiener editionsplan zum 30. Todestag, Briefe und Briefauszüge”, en: International Review of Social History, Vol. 28, Amsterdam, 1983, pp. 105–142.
[8] Reed, John, S.; John Reed and the Russian Revolution: uncollected articles, letters and speeches on Russia, 1917-1920; Macmillan, London, 1992, p. 206.

[9] Existe una re-edición completa de la revista: Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, herausgegeben von Carl Grünberg; Einleitung, G. Nenning; Akademische Druck- u. Verlagsanstalt, Graz, 1964-1966.
[10] Sobre su figura y el papel extraordinario en la difusión del Marxismo no-ortodoxo: G. Nenning, Karl Grünberg und der Austromarxismus; Graz; Akademische Druck- und Verlagsanstalt, 1973.
[11] Sobre el papel del eje Frankfurt-Moscú en la difusión del Marx desconocido: Arzanova, E./ Hedeler, W.; Beiträge zur Marx-Engels-Forschung. Neue Folge. Erfolgreiche Kooperation: Das Frankfurter Institut für Sozialforschung und das Moskauer Marx-Engels-Institut (1924-1928); Argument, Berlin, 2000.
[12] Descripción en las memorias de Fritz Brupbacher: Ich log so wenig als möglich. 60 Jahre Ketzer. Selbstbiographie, Limmat Verlag Genossenschaft, Zürich 1973, p. 183.
[13] “Ein Beitrag zur Geschichte der Internationale : zwei unbekannte Artikel von Friedrich Engels und Karl Marx”; Einleitung /von N. Rjasanoff; en: Die neue Zeit: Wochenschrift der deutschen Sozialdemokratie. - 32.1913-1914, 1. Bd.(1914), H. 1, pp. 8–16. Sobre Riazanov en esos años, véase el trabajo de Jürgen Rojahn, “Aus der Frühzeit der Marx Engels-Forschung: Rjazanovs Studien in den Jahren 1907-1917 im Licht seiner Briefwechsel im IISG”; en: MEGA-Studien, 1996/1, pp. 3-65, esp. pp. 37-39.
[14] Se publicarán ya como director del IME en ruso en 1925 y luego en alemán: “Zur Geschichte der Ersten Internationale. I. Die Entstehung der Internationalen Arbeiterassoziation”; en: Marx-Engels Archiv, Zeitschrift des Marx- Engels-Instituts in Moskau. Hrsg. von D[avid] Rjazanov. Frankfurt a.M., Bd. 1, 1926, p. 119 y ss.
[15] Véase: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Escritos sobre Rusia. II. El porvenir de la comuna rural rusa, Pasado y Presente, México, 1980, incluye las cartas, el prólogo de Riazanov y una nota del biógrafo de Marx Boris Nicolaievski. Una aguda reflexión sobre la importancia de las cartas de Zasúlich del filósofo marxista Manuel Sacristán en: Escritos sobre ‘El Capital’ (y textos afines), Editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2004, p. 356 y ss.
[16] Sucesivamente y con el pseudónimo modificado de N. Rjasanoff: “Marx und seine russischen Bekannten in den vierziger Jahren”; en: Die neue Zeit: Wochenschrift der deutschen Sozialdemokratie; 31.1912-1913, 1. Bd., 1913), H. 20: pp. 715-721 y H. 21: pp. 754-766; “Marx' Bekenntnisse/ von N. Rjasanoff; en: Die neue Zeit: Wochenschrift der deutschen Sozialdemokratie; 31.1912-1913, 1. Bd.(1913), H. 24, pp. 854 – 862;  “Ein Beitrag zur Geschichte der Internationale : zwei unbekannte Artikel von Friedrich Engels und Karl Marx”; Einleitung /von N. Rjasanoff; en: Die neue Zeit: Wochenschrift der deutschen Sozialdemokratie. - 32.1913-1914, 1. Bd.(1914), H. 1, pp. 8–16; “Karl Marx und die Wiener ‘Presse’”; en: Der Kampf, 6 (1913), pp. 249-257; “Friedrich Engels Jugendarbeiten”, En: Der Kampf, 7 (1914), pp. 158-162; “Karl Marx und Fr. Engels über die Polenfrage”; en: Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, (1916), pp. 176-221; “Karl Marx und die ‘New-Yorker Tribune’ 1851 bis 1856”; en: Gesammelte Schriften, Bd. 1, Dietz, Stuttgart 1917, pp. XVII-L.
[17] Entre otros: “Marx und seine russischen Bekannten in den vierziger Jahren, en: Die Neue Zeit, 31 (1913), pp. 715-721, pp. 754-766; “Karl Marx und die Wiener ‘Presse’”, en: Der Kampf, 6 (1913), pp. 249-257; “Friedrich Engels Jugendarbeiten”, en: Der Kampf, 7 (1914), pp. 158-162; “Karl Marx und Fr. Engels über die Polenfrage”, en: Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, (1916), pp. 176-221; “Karl Marx und die ‘New-Yorker Tribune’ 1851 bis 1856”, en: Gesammelte Schriften, Bd. 1, Stuttgart 1917, pp. XVII-L.
[18] Según el índice bibliográfico de los documentos en la base de datos sobre Riazanov y la literatura secundaria, recopilados por Jakir G.  Rokitjanski: “El académico D. B. Riazanov”; en: Anuario Arqueografico, Moscú, 1995, pp. 3-10 (en ruso, traducción propia).
[19] Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Gesammelte Schriften von Karl Marx und Friedrich Engels, 1852 bis 1862, Hrsg. von N. Rjasanoff. Die Übersetzungen aus dem Englischen von Luise Kautsky; Dietz Verlag, Stuttgart, 1917.
[20] Sobre los poco conocidos bolcheviques no-leninistas, véase: Williams, Robert, C.; The other Bolsheviks. Lenin and his Critics, 1904-1914; Indiana University Press, Bloomington, 1986, especialmente p. 162 y ss.
[21] Véanse los trabajos fundamentales de V. A. Smirnova, “Pervyj direktor Insituta K. Marksa i F. Engel’sa” (“El primer Director del Instituto Marx-Engels”); en: Voprosy istorii KPSS, 9 (1989), pp. 71-84; ver también su otro trabajo: Literaturnoe nasledstvo K. Marksa i F. Engel’sa. Istorija publikacii i izučenija v SSSR (El legado literario de Marx y Engels. Historia de su edición, publicación y estudio en la URSS), Institut marksizma-leninizma pri CK KPSS, Moskva, 1969, en especial pp. 132-160.
[22] Carta de V. I. Lenin a David Rjasanow, 2 de febrero, 1921. Publicada por primera vez en ruso en 1942; ahora en: Lenin, W. I.; Briefe, Bd. VII, Dietz-Verlag, Berlin, 1969, p. 65; la carta no figura en las ediciones en español.
[23] Sobre esta reorganización, véase: Starostin, E. V./ Horhordina, T. I.: “Mythen und Realität. Das Dekret ‘Über die Reorganisation und Zentralisierung des Archivwesens der RFSFR’ von 1, Juni, 1918”; en: Archivmitteilungen, Band 41, 1991, 2, pp. 56-64.
[24] Entre septiembre de 1925 y enero de 1930, el número de documentos originales fotocopiados se incrementó de 40.000 a 175.000, de los cuales nada menos que 55.000 eran documentos escritos por Marx o Engels; véase: Institut K. Marksa i F. Engel’sa pri Tsik SSSR; Goz. Izdat, Moskva, 1930 (en ruso).
[25] Original en ruso; en alemán: Rjasanoff, David; “Neueste Mitteilungen über den literarischen Nachlaß von Karl Marx und Friedrich Engels”; en: Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung;  Band XI, Hirschfeld, Leipzig, 1925, pp. 385-400.
[26] Véase el artículo de Jakir G.  Rokitjanski: “Sobre la biografía del académico D. B. Riazanov: la derrota del Instituto de Marx y Engels (marzo 1931)”; en: Archivos domésticos,  № 4, Moscú, 2008, pp. 10-23 (en ruso). Rokitjanski se ha transformado, junto con otra investigadora rusa Valentina Smirnova, en los biógrafos e investigadores que están rescatando la figura de Riazanov del doble olvido socialdemócrata y stalinista.
[27] Véase el completo trabajo de Volker Külow y André Jaroslawski: David Rjasanow: Marx-Engels-Forscher, Humanist, Dissident, Dietz Verlag, Berlin, 1993; también: Marie, Jean, Jacques; “David Riazanov, le dissident rouge”, en: Cahiers du Mouvemente Ouvrier, Nº 3, CEMTRI, Paris, 1998, pp. 61-70, con bibliografía en ruso de Valentina Smirnova y Jakir G.  Rokitjanski; véase el reciente libro de Jakir G.  Rokitjanski: Un humanista de la época de Octubre: Prof. J. B. Riazanov. Socialdemócrata, abogado, científico; Reunión, Moscú, 2009 (en ruso).
[28] Marks, Karl I Engels, Fridrich; Kritika ucenija stirnera; B. Gimmel’farba, San Peterburg, 1913; Moskau, 1919.
[29] Marks, Karl; “Proekt Predislovija K ‘Nemeckoj Ideologii’ Fejerbach (Idealisticeskaja I Materialisticeskaja Tocki Zrenija)”; Redig von D. Rjasanow; en: Archiv K. Marksa I F. Engel’sa, Band 1, Moskau, 1924, pp. 211-256; en alemán: “I. Feuerbach”, Hrsg.: Dawid Borissowitsch Rjasanow, en: Marx-Engels-Archiv, Band 1, Verlagsgesellschaft, Frankfurt am Main, 1926, pp. 205-306. Hemos hallado que otra parte de La ideología alemana, tuvo una edición en ruso con pié de imprenta en la ciudad de Kiev el mismo año de 1924, basada en el capítulo “Das Leipziger Konzil”, que había publicado el biógrafo de Engels, Gustav Mayer, en 1921.
[30] Letopisi Marksizma (Anales del Marxismo): aparecieron trece números entre 1926 y 1930; el consejo redactor fundacional estaba compuesto por: redactor responsable: D. Riazanov; comité editorial: A. Deborin; I. Luppol; D. Riazanov, a los cuales se les sumó N. Karen y M. Dynnik. En 1930 se editó un index bibliográfico de los números de 1 al 10: Letopisi Marksizma, Ukazatel’ Statej i Recenzii, Pomescennych v Knigach I-X, Moscú-Leningrado, 1930.
[31] Sobre las publicaciones del IME el indispensable trabajo de Bud Burkhard (†), “Bibliographic Annex to ‘D.B. Riazanov and The Marx-Engels Institute: Notes toward further Research’”; en: Studies in Soviet Thought, 30, Kluwer Publishers, 1985, p. 75 y ss.; y “Bibliography ‘Archiv Marksa I Engel’sa’”; en: Studies in Soviet Thought, 37, Kluwer Publishers, 1989, p. 79 y ss.
[32] En el mismo número, en la sección III “Briefe und Dokumente”, Riazanov finalmente pudo publicar la correspondencia Marx-Zasúlich de la que hablamos anteriormente, que había descubierto de casualidad en el archivo familiar de Laura Marx (Lafargue) en 1911.
[33] Marx, Karl/ Engels, Friedrich; “Vorrede”; Die heilige Familie; en: Werke, Band 2, Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1972, p. 3; en español: OME 6/ Obras de Marx y Engels; La Sagrada Familia. La situación de la clase obrera en Inglaterra, Grijalbo, Barcelona, 1978, p. 3.
[34] Engels, Friedrich; “Dialektik und Natur”, Hrsg.: Dawid Borissowitsch Rjasanow, en: Marx-Engels-Archiv, Band 2, Verlagsgesellschaft, Frankfurt am Main, 1927, pp. 117-395.
[35] Marx, Karl; “Kritika Filosofii prava Gegelja”; en: Archiv Marksa I Engel’sa, Band 3, Moscu, 1927. pp. 143-246, edición solo en ruso, nunca se editó en alemán, en este número aparecía una recensión de un prometedor filósofo húngaro llamado Lukács: “Novaja biografija M. Gessa”, ibidem, pp. 440-459.
[36] Sobre las publicaciones del IME el indispensable trabajo de archivo de Bud Burkhard (†), ut supra, nota 31.
[37] Bajo el título “Istinnyj Socializm”; en: Pod Znamenem Marksizma; Moskau, 1928, p. 5-31. Se trataba del segundo libro, sección I.I “Rheinische Jahrbücher o la filosofía del Socialismo Verdadero”.
[38] Bajo el título: “Karl Marks i Fridirich Engel’s: iz  ‘Nemeckoj Ideologii’ Sankt Maks, Otdel Vtoroj, Novyj Zavet: Ja, Glava 5 Sobstvennik” Redig von D. Rjasanow; en: Archiv K. Marksa I F. Engel’sa, Band 4, Moskau/Leningrad, 1929, pp. 221-291. Se trataba de partes del primer libro, sección III, “Sankt Max”, subcapítulo V, A, inciso III, apartado III.D, “La sociedad como sociedad burguesa”, y subcapítulo V, D, “El autodisfrute”.
[39] Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Marx-Engels über historischen Materialismus. Ein Quellenbuch. Die Herausbildung der materialistischen Welt- und Geschichtsauffassung in den Schriften von 1842-1846. Duncker, Hermann, F. (Hrsg.); Internationaler Arbeiterverlag, Berlin, 1930, pp. 54-142.
[40] Marx, Karl; Engels, Friedrich; Die deutsche Ideologie; en:, Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA), Hrsg. v. D. Rjazanow und W. Adoratskij, Abteilung I/ Band 5, Marx Engels Verlag, Moskau-Berlin, 1932, pp. 1-508.
[41] Marx, Karl; Der historische Materialismus; Die Frühschriften; Siegfried Landshut und J. P. Mayer Herausgeber; Kröner, Stuttgart, 1932. 2 Bände; incluye los siguientes textos de Die deutsche Ideologie: del primer libro: Vorrede; I.Feuerbach, III.Sankt Max, Schluss das Leipziger Konzil; del segundo libro: Der wahrer Sozialismus, I. Rheinische Jahrbücher…, V. Der Dr. Georg Kuhlman aus Holstein… Este libro es precisamente el que Althusser acusaba de ser una “operación ideológica reformista” de la socialdemocracia para erosionar la monolítica base científica del Marxismo-Leninismo.
[42] Véase a Bert Andréas: “Marx et Engels et la gauche hegelienne”; en: Annali Institute Giangiacomo Feltrinelli, Milan, 1964/5, vol. VII, p. 454 y 456.
[43] Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Die deutsche Ideologie; Hrg. Von W. Adoratskij; Verlag für Literatur und Politik, Wien-Berlin, 1932.
[44] AA. VV.; Thesen und Resolutionen des V. Kongress der Komunistischen Internationale; Hamburg, 1924, p. 189 y ss.; en español:
[45] Hook tuvo relaciones con Korsch y trabajó en los manuscritos inéditos de Marx, el Nachlass, en el verano de 1929 en el Instituto Marx-Engels de Moscú, bajo la protección de David Riazanov. En su introducción a su estudio sobre Marx, el bien documentado libro From Hegel To Marx: Studies In The Intellectual Development Of Karl Marx, London, Gollacz, 1936 (en español: La génesis del pensamiento filosófico de Marx. De Hegel a Feuerbach; Barral Editores, Barcelona, 1974) agradece a “D. Riazanov, antiguo director del Instituto Marx-Engels de Moscú, y cuya muerte reciente en un campo de concentración en Rusia significó un rudo golpe para la investigación marxista, le estoy en deuda por una invitación que se transformó en un fructífera visita de un verano en el instituto.”, en: ibidem, p. 23. En realidad Riazanov seguía vivo, sería ejecutado el 21 de enero de 1938 en Saratov. Sobre Hook y su trabajo sobre los inéditos de Marx y los jóvenes hegelianos, véase: Phelps, Christopher; Young Sidney Hook: Marxist and Pragmatist, University of Michigan Press, Michigan, 2005, p. 47-48.
[46] Aparte de la satisfacción intelectual lógica, Riazanov le aseguraba a Trotsky un ingreso vital en esos momentos, ya que no tenía medios de subsistencia al ser expulsado del VKP (b). Traducción que emprendió Trorsky sin concluirla, hay testimonios en su autobiografía: “Durante el viaje, he leído por vez primera el Herr Vogt de Marx… doscientas páginas de apretada letra impresa…”; en: Trotsky, León; Mi Vida, Akal, Madrid, 1979, p. 577; véase además el comentario del biógrafo de Trotsky, Isaac Deutscher, en: The Prophet Unarmed: Trotsky, 1921-1929, Verso, London, 2003, p. 337; en español: Trotsky: el profeta desarmado (1921-1929), Era, México, 1968. Trotsky le respondió agradeciéndole su atención y generosidad en una carta enviada por medio de Blumkin, que informó inmediatamente a la OGPU del mensaje a Riazanov; el documento en: Biulleten Oppozitsii; ed. L. Trotsky, Vol. I (1929-1930), Nº 9, 1930, pp. 9 y ss.
[47] AA.VV.; Na boebom postu. Sbornik k schestidesjatiletiju D. B. Rjasanowa, Gosudarstvennoe Izdatelstvo, Moskwa, 1930; (en ruso).
[48] Imprecorr, Nº 26, 19, März, 1930.
[49] La minuta de Stalin en los archivos estatales de Rusia, el RTsKhIDNI (Rossiiskii Tsentr Khraneniya i Izucheniya Dokumentov Noveishei Istorii: “Centro Ruso para la Conservación y Estudio de Documentos de la Historia Reciente”), ahora llamado “Archivo Estatal Ruso de Historia Sociopolítica” o RGASPI, F. 301, Gn. A. D. 46, L. 13. (en ruso, traducción propia).
[50] Cuando fue detenido por la OGPU en 1930 Rubin tenía 45 años, sería ejecutado en 1937  y rehabilitada su memoria durante el corto período de la “Perestroika” en 1989. Su importante obra sobre la Teoría marxista del Valor y el Fetichismo de la Mercancía: Ocherki po Teorii stoimosti Marksa; Gosudarstvennoe Izdatelstvo, Moskaw, 1928, tuvo tres ediciones, obra imposible de conseguir en ruso ya que todos los ejemplares fueron destruidos después de su detención y jamás se re-editó en la URSS; existe una edición en español basada en la traducción al inglés de 1972: Ensayo sobre la Teoría marxista del Valor, Cuadernos de Pasado y Presente, Nº 53, Córdoba (Argentina), 1974. Sobre Rubin, véase: Vasina, Ljudmilla: “I. I. Rubin. Marxforscher und Politökonom”, en: Beiträge zur Marx-Engels-Forschung. Neue Folge 1994, pp. 144–149; sobre su papel en la liquidación del IME y la acusación a Riazanov: “Erklärung Rjazanovs zur Tätigkeit von Rubin im Marx-Engels-Institut. Briefentwurf an das Politbüro (Februar 1931)”,; en: Beiträge zur Marx-Engels-Forschung. Neue Folge. Sonderband 1. David Borisovic Rjazanov und die erste MEGA, Argument, Hamburg 1997, pp. 234–244.
[51] Lidia Zederbaum-Dan participó en el movimiento socialdemócrata ruso. Su hermano, Iulius Martov, muy apreciado por Lenin, y su esposo, Feodor Dan, eran destacados mencheviques.
[52] “Idealismo menchevizante” era un término técnico pseudofilosófico que se utilizó ampliamente en la literatura del Dia Mat soviética y extranjera a partir de la década de 1930’s hasta comienzos de la década de 1950. Originalmente se refería a los errores cometidos por el grupo del filósofo Deborin ligado al IME de Riazanov. En la resolución del 25 de enero de 1931, en ​​la revista Pod Známeniem Marxizma, el Comité Central de los países ACP (bolchevique), señaló que en una serie de importantes cuestiones filosóficas del grupo Deborin había descendido a “el punto de vista del Idealismo menchevizante”; véase: AA.VV.; Opartiinoi i sovetskoi pechati [Colección de documentos], Moscú, 1954, p. 407 (en ruso). La palabra “Menchevizante” significaba que la separación de la teoría de la práctica por Deborin y sus discípulos fue considerada como una resurrección de un dogma político particular, el de los mencheviques, y la palabra “Idealismo”, que la identificación Deborin de la dialéctica de Hegel con Marx era considerada una re-encarnación y  refugio en una variante del Idealismo. Más tarde, el término “Idealismo menchevizante” se extendió a algunos errores teóricos de muchas disciplinas académicas (por ejemplo, en desviaciones y errores en la Economía Política) y se estableció como sinónimo de herejía antimarxista y revisión idealista del Leninismo. Véase el trabajo de Gustav A. Wetter: El Materialismo Dialéctico soviético, Editorial Difusión, Buenos Aires, 1950, capítulo VIII “El Idealismo menchevizante”, p. 154 y ss.; del mismo autor es también útil: Filosofía y Ciencia en la Unión Soviética; Guadarrama, Madrid, 1968. Ser acusado de “idealista menchevique” podía conllevar una condena de muerte in fieri; Iván Kvitka en su libro de 1999, La Filosofía rusa y la Política, (en ucraniano) realiza un martirologio de filósofos profesionales (incluyendo marxistas y no-marxistas) ejecutados bajo el Stalinismo, contabilizando a 97 personas de 1929 a 1952.
[53] Sobre Rubin y el complot prefabricado, véase: Roman Brackman; The Secret File of Joseph Stalin: A Hidden Life; Frank Cass, London, 2001, p. 192 y ss.
[54] Véase: “Los visitantes a la oficina del Kremlin, IV Stalin: Registros de las personas que visitaron por primera vez al Secretario General. 1924-1953”; en: Archivo Histórico, 1994, № 5-6., Moskwa, p. 29. (en ruso, traducción propia)
[55] También cuenta el mismo violento altercado el anarcomunista Victor Serge, que se encontraba en la URSS, en sus memorias: Serge ; Victor; Memorias de mundos desaparecidos (1901-1941); Siglo XXI, México, 1973, p. 254-255.
[56] Véase: Vollgraf, Carl-Erich; Sperl, Richard; Hecker, Rolf; Stalinismus und das Ende der ersten Marx-Engels-Gesamtausgabe, 1931-1941: Dokumente über die politische Säuberung des Marx-Engels-Instituts 1931 und zur Durchsetzung der Stalin'schen Linie am vereinigten Marx-Engels-Lenin-Institut beim ZK der KPdSU aus dem Russischen Staatlichen Archiv für Sozial- und Politikgeschichte Moskau; Argument, Berlin, 2001, en particular el capítulo de Rolf Hecker: “Fortsetzung und Ende der ersten MEGA zwischen Nationalsozialismus und Stalinismus (1931-1941)”, p. 181 y ss.; y del mismo autor: “Unbekannte Geschichte der Erstveröffentlichung des Marxschen ökonomischen Manuskripts von 1857/58 als Grundrisse der Kritik der politischen Ökonomie (1939/41) unter den Bedingungen des Stalinismus”, 2001, inédito.
[57] El dictamen del Buró Político en los archivos estatales de Rusia: RGASPI, F. 17. Gn. A. D. 314. L. 12, 15. (en ruso, traducción propia).
[58] Los datos en: Stalinismus und das Ende der ersten Marx-Engels-Gesamtausgabe (1931–1941); Hrsg. u. Red.: Carl-Erich Vollgraf, Richard Sperl u. Rolf Hecker, Argument, Hamburg 2001.
[59] Un campo con fama de extremo aislamiento, funcionaba bajo el mando de la OGPU desde 1923; véase: Jakobson, Michael; Origins of the Gulag: The Soviet Prison Camp System, 1917-1934, University Press of Kentucky, Lexington, 1993, p. 112 y ss.
[60] Remitimos al lector a nuestro artículo: González Varela, Nicolás; “Stalin en la biblioteca”; ahora on-line: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=58510
[61] Adoratskij, V. V.; “Bericht an des Plenums des EKKI vom 1. Aprile 1931. Mitteilung über das Lenin-Institute und das Marx-Engels Institut”, en: Beiträge zur Marx-Engels Forschung, Neue Folge, Sonderband 3, Hamburg, 2001, pp. 114-115 y 116. Adoratskij sería a su vez “objeto de represión” en 1940 y ejecutado en 1945. Sobre Vladimir Viktorovich Adoratski, leal stalinista que ocupó el puesto de Riazanov luego de la depuración del IME y que liquidaría el proyecto del MEGA (1), véase: Hedeler, Wladislaw; Hecker, Rolf; Florath, Bernd: “Vladimir Viktorovic Adoratskij-Leben und Werk (7. August 1878-5. Juni 1945)”; en: Hecker, Rolf/ Sperl, Richard/ Vollgraf, Carl-Eric; Beiträge zur Marx-Engels-Forschung Neue Folge Sonderband 3. Stalinismus und das Ende der ersten Marx-Engels-Gesamtausgabe (1931-1941); Argument, Berlin, 2001, pp. 312-328.
[62] El telegrama del 28 de junio de 1937 etiquetado como “Decisión del Politburó sobre el descubrimiento de organizaciones contrarrevolucionarias insurreccionales entre los Kulaks exiliados en Siberia occidental”; en: RGASPI, F. 89, op. 43, d. 48, l. 1.
[63] Las troikas habían funcionado durante la Guerra Civil de 1918-1921 para procesar en el campo de batalla los enemigos del regimen de manera expeditiva, sin recurrir a procedimientos judiciales ordinarios. Stalin las recuperó en 1929 durante la colectivización forzosa para dictar sentencias de deportación o muerte contra los opositores a las explotaciones agrícolas colectivas. Su reaparición en 1937 era reflejo, para la cúpula del regimen stalinista, que existía una crisis mortal en la URSS.
[64] Cifras oficiales dadas por el gobierno de Rusia en 1995; véase: “Vestnik Arjiva Prezidenta Rossiiskoi Federatsii: I. 1995”; en: Istochnik, Nº 1, 1995, 120 (en ruso).
[65] Véase: Arch, Getty, J./ Naumov, V. Oleg; La Lógica del Terror. Stalin y la auodestrucción de los bolcheviques, 1932-1939; Crítica, Barcelona, 2001, p. 356 y ss., sobre la misión de Andreev en Saratov.
[66] Un análisis del testimonio de Radek y su lúcida deconstrucción de la lógica stalinista en: Tucker, Robert; Stalin in Power. The Revolution from Above, 1928-1941; Norton, 1992, pp. 394-404.
[67] Sobre los últimos momentos de la vida de Riazanov véase el artículo de Jakir Rokitjanski: “Tragitscheskaja subda akademika D. B. Rjazanow”; en: Nowaja i noweischaja istorija, 36, 1992, p. 143 y ss. (en ruso).
[68] En julio de 1957 Ana dirigirá una carta a Nikita Kruschev preguntando por el paradero de su esposo, ambos serán rehabilitados oficialmente en 1958 y readmitidos como miembros en el Partido Comunista. Recién el 22 de marzo de 1990 Riazanov será reincorporado post mortem a la Academia de Ciencias de la URSS.
[69] Jakir Rokitjanski: “Tragitscheskaja subda akademika D. B. Rjazanow”; en: Nowaja i noweischaja istorija, 36, 1992, p. 147.
[70] Ya muy claro en el ¿Qué Hacer? de Lenin de 1902, libro fundacional de la fracción bolchevique y paradigma del modelo-partido de la IIIª Internacional; véase: Levine, Norman; “The germanization of Lenin”; en: Studies in Soviet Tought, 35, 1981, pp. 1-37.
[71] Sobre relaciones con el PCF, bien documentadas: Bud Burkhard (†): “. Riazanov and the Marx-Engels Institute: Notes toward further Research”; en: Studies in Soviet Thought, 29, 1985, Kluwer Publishers, p. 4 y ss.
[72] Cuyos miembros eran intelectuales de la talla de Henri Lefebvre, Georges Friedmann, Georges Politzer, Norbert Guterman, Pierre Mornhage y Paul Nizan; el mentor del grupo era el guesdiste Rapapport; el círculo había comenzado sus actividades de estudio y difusión de Marx en 1929; véase: Burkhard, Bud; French Marxism between the wars: Henri Lefebvre and the ‘Philosophies’; Humanity Books, Amherst, N.Y., 2000. Lefebvre será expulsado del PCF en 1958.
[73] Poster, Mark; Existential Marxism in postwar France.  From Sartre to Althusser; Princeton University Press, Princenton, 1975, capítulo II: “The Re-Discovery of Marx and the Concept of Alienation”, p. 36 y ss.; una visión más general en el libro de Michael Kelly; Modern French Marxism; Johns Hopkins University, Baltimore, 1982. Sobre la relación entre el Marx inédito, la revaloración de Hegel por el Lenin tardío y los orígenes del Marxismo occidental, véase: Anderson, Kevin; Lenin, Hegel, and Western marxism. A critical Study; University of Illinois Press, Uraban and Chicago, 1995.
[74] El subtítulo de la biografía de Jean-Louis Panné; Boris Souvarine, Robert Laffont, Paris, 1993; véase también: Jacquier, Charles; Boris Souvarine, un intellectuel antistalinien de l'entre-deux-guerres (1924-1940), Thèse de sociologie politique, Université Paris X, 1994.
[75] Souvarine, Boris; Stalin: Aperçu historique du bolchevisme, Plon, Paris, 1935; re-editado por EditionsG. Lebovici, Paris, 1977, una obra monumental escrita durante cinco años utilizando fuentes rusas originales; el Stalinismo, definirá en su libro, es la négation du Socialisme et du Communisme; de sus vivencias en la URSS escribirá además: Cauchemar en URSS, Revue de Paris, Paris, 1937, re-editado por Agone en 2001, y Ouvriers et paysans en URSS, Librairie du travail, Paris, 1937, re-editado por Agone en 2001.
[76] Véase: Beecher, J.; Formichev, V.; “French Socialism in Lenin's and Stalin's Moscow: David Riazanov and the French archive of the Marx-Engels Institute”; en: The Journal of Modern History; March 2006, Volume 78, Nº 1, University of Chicago Press, Chicago, pp. 119-143.
[77] Collectif (sous la direction d'Anne Roche), Boris Souvarine et la critique sociale, La Découverte, Paris, 1990.
[78] Souvarine, Boris; “D. B. Riazanov”; y “L’institut Marx-Engels” (firmado como L. B.); en: Le Critique Social, Nº 2, Juillet, 1931; pp. 49-50 y pp. 51-52; “David Riazanov”; en: Le Critique Social, Nº 6, Septembre, 1932 , p. 281.
[79] Marx, Karl; “Lettre à Domela Nieuwenhuis”; en: Le Critique Social, Nº 4, Décembre 1931;
[80] Marx, Karl; “Lettre à Véra Zassoulitch”; en: Le Critique Social, Nº 1, Mars, 1931.
[81] Anónimo; “L’emprisonnement du professeur E. Tarlé”; en: Le Critique Social; Nº 2, Juillet, 1931; Souvarine también hizo campaña por la liberación del heterodoxo revolucionario Victor Serge.
[82] Su nombre será Institut d’Histoire Sociale; será clausurado por los nazis en junio de 1940 y saqueado, aunque el Nachlass de Engels y Marx ya había sido resguardado en el extranjero. Souvarine salvó su vida exiliándose a los EEUU en 1941; remitimos al lector a nuestra viñeta biográfica: http://fliegecojonera.blogspot.com.es/2006/04/souvarine-el-desencantado-comprador-de.html
[83] Souvarine, Boris; “Comment les archives social- démocrates ont été sauvées”; en: Le Contrat social, vol. VIII, n° 4, Juillet-Août, 1964, pp. 201-202.
[84] La correspondencia Groves-Riazanov entre marzo y julio de 1930 en: Reg Groves Papers (MSS.172), Modern Records Centre, University of Warwick. Jane DeGras será autora de la más completa historia de la IIIº Internacional jamás escrita: The Communist International 1919-1943, Documents, Oxford University Press, London 1956.
[85] El Instituto realizó además un trabajo de recopilación de materiales del movimiento obrero europeo y de la historia del socialismo, llegando a reunir más de 82.471 volúmenes. Sobre las relaciones bien documentadas: R. Hecker, “Zu den Beziehungen zwischen dem Moskauer Marx-Engels-Institut und dem Ohara-Institut für Sozialforschung in Osaka”, en: David Borisoviè Riazanov und die erste MEGA, Hrsg. und Red.: Carl-Erich Vollgraf, Richard Sperl und Rolf Hecker; Hamburg, Argument-Verlag, 1997 (Beiträge zur Marx-Engels-Forschung. Neue Folge. Sonderband 1), pp. 85-107  
[86] Sobre el Ohara: Gordon, A.;  Labor and Imperial Democracy in Prewar Japan, University of California Press, Berkeley, 1991, appendix, pp.350-351; sobre la escuela marxista no-ortodoxa de Uno, y su continuador y discípulo, M. Itoh: los artículos en inglés de Thomas T. Sekine, en especial: “Uno-Riron: a Japanese Contribution to Marxian Political Economy” en: Journal of Economic Literature, 13 (3), pp. 847-877; Albritton, R.; A Japanese Reconstruction of the Marxist Theory, Macmillan, London, 1986.
[87] Sobre Roces y el IME: Francisco Fernández Buey, “Marxismo en España”; en: Sistema 66, mayo de 1985, pp. 25-42; sobre la introducción del Marxismo en España por medio de traducciones y estudios: Pedro Ribas, “Bibliografía hispánica de Marx (1869-1939)” y “Análisis de la difusión de Marx en España”; en: Marx en España, 100 años después, 33-34, extraord. 4, Anthropos, Madrid, 1984, pp. 29-53 y 58-63 resp.; y su estudio clásico: La introducción del Marxismo en España (1869-1939). Ensayo bibliográfico, Ediciones de la Torre, Madrid, 1981.
[88] Sobre Vladimir Viktorovich Adoratski, leal stalinista que ocupó el puesto de Riazanov luego de la depuración del IME y que liquidaría el proyecto del MEGA (1), véase: Hedeler, Wladislaw; Hecker, Rolf; Florath, Bernd: “Vladimir Viktorovic Adoratskij-Leben und Werk (7. August 1878-5. Juni 1945)”; en: Hecker, Rolf/ Sperl, Richard/ Vollgraf, Carl-Eric; Beiträge zur Marx-Engels-Forschung Neue Folge Sonderband 3. Stalinismus und das Ende der ersten Marx-Engels-Gesamtausgabe (1931-1941); Argument, Berlin, 2001, pp. 312-328.
[89] “Entrevista con Wenceslao Roces”, por Gabriel Vargas Lozano; en: Nuestra Bandera (Revista Teórica y Política del Partido Comunista de España), nº 135, junio de 1986; pp. 56-62.
[90] En: Tagueña, M.; Testimonio de dos guerras, Ediciones Oasis, México, 1974, p. 341.
[91] Entre septiembre de 1925 y enero de 1930, el número de documentos originales fotocopiados se incrementó de 40.000 a 175.000, de los cuales nada menos que 55.000 eran documentos escritos por Marx o Engels; véase: Institut K. Marksa i F. Engel’sa pri Tsik SSSR; Goz. Izdat, Moscú, 1930 (en ruso).
[92] AA.VV.; Comunismo y Matrimonio; Publicaciones del Secretariado Femenino del POUM, Barcelona, 1937.
[93] Marx, Carlos y Engels, Federico; Ideología Alemana. Primera edición castellana; ediciones Vita Nuova, Méjico, 1938, “Nota del traductor”, p. 7. Efectivamente, se publicó íntegramente recién en 1932, en el volumen I/5 de la MEGA (1).