2/2/13

Gramsci en Ecuador / Llega desde el Cono Sur con sus textos y por la presencia de los perseguidos que se refugian en el país

Francisco Hidalgo Flor

La situación de Antonio Gramsci durante los once años que permanece en la Cárcel, objeto de la implacable persecución fascista y el odio de Mussolini, debió ser, sin lugar a dudas, muy penosa, sin embargo también podría decirse que marca condiciones, como aquella de no estar urgido por la coyuntura, ni por las conveniencias de las tácticas momentáneas, que le permitieron desarrollar y templar sus ideas.

En sus textos utiliza varias imágenes para describir esta difícil
situación, en una de ellas, que es recordada por Giorgio Baratta en el video: "New York y el misterio de Nápoles, viaje en el mundo de Gramsci", lo expresa así: "... imaginar que de Palermo a Milán se arrastre un inmenso gusano, que se compone y descompone continuamente, dejando en cada cárcel una parte de sus anillos, reconstruyendo otros nuevos, liberando a derecha e izquierda formaciones, e incorporando las extracciones a la vuelta".

Este drama de reconstruirse constantemente, de nacer, luego destruirse, para mas tarde recomponerse, no corresponde solamente a su vida carcelaria, sino al propio destino de su obra.

Los primeros textos logran salir a la luz pública luego de casi diez años de su muerte, en 1947, bajo un criterio de selección temática, a la par se publican las primeras antologías de su correspondencia, con el detalle que mayor aceptación tuvieron inicialmente estas, que mostraban a un agudo y creativo intelectual. Tendrán que pasar alrededor de cuarenta años, a mediados de los 70, para que sus obras sean publicadas respetando estrictamente el orden de sus reflexiones y anotaciones, tal cual ellas fueron escritas, en la conocida edición Gerratana.

En América Latina la obra de Gramsci empieza a ser conocida a partir de las ediciones argentinas de Agosti y Aricó, a fines de los 50 e inicios de los 60, con las publicaciones de las editoriales Nueva Visión o de Pasado y Presente, se conocen textos como "Notas sobre Maquiavelo, la política y el Estado moderno"; "Materialismo histórico y filosofía de Croce", "Maquiavelo y Lenin", etc., y más tarde desde México, con la antología de Sacristán de la editorial siglo XXI, y el inicio de la publicación de los Cuadernos por Editorial ERA. Poco conocemos de las ediciones de sus obras en Brasil en aquellos tiempos.

En los años 60 y 70 se desarrollan algunas lecturas interesantes de Gramsci en América Latina, influye en los debates al interno de varios de los partidos comunistas y socialistas, especialmente en Argentina y Brasil, también incidió en las academias y universidades, especialmente en los estudios sobre las problemáticas agrarias, o sobre la cuestión [END PAGE 23] nacional, el rol de los intelectuales; e incluso irrumpe en los círculos de la iglesia ligada a los pobres y repercute en la constitución de la teología de la liberación.

Sin embargo son lecturas fragmentadas, de facetas de su obra, ángulos particularizados de interés, que van perdiendo en el camino aquel carácter de totalidad que caracteriza la visión de Gramsci, su capacidad de atravesar con sus conceptos los campos de la política, la filosofía, la cultura y la economía.

Quizás en aquella lectura fragmentada podemos encontrar una de las causas para que mas tarde, a inicios de los 80, se impusiera una interpretación socialdemócrata, que privilegió los temas del consenso y de la sociedad civil, para justificar los pactos de estos sectores con las burguesias locales en los retornos constitucionales del Argentina y Chile, especialmente.

En el Ecuador el conocimiento de Gramsci viene a partir de aquella corriente, que emerge desde el Cono Sur, tanto por la difusión de sus textos, como por la presencia directa de varios académicos que escapan de la persecución dictatorial y se refugian en el país.

Entre los textos ecuatorianos podemos señalar, los siguientes: Francisco Dávila Aldás en "Las luchas por la hegemonía y la consolidación política de la burguesía en el Ecuador"; Erika Silva en "Nación, clase y cultura"; José Piñeiros en "La modernización capitalista como fase histórica en Gramsci"; Agustín Cueva en "Fetichismo de la hegemonía e imperialismo". Además está presente en varios libros dedicados a los análisis sobre el Estado, la sociedad civil, las culturas populares, la cuestión agraria.

Gramsci no ha sido un desconocido en el Ecuador, al contrario ha despertado la preocupación en varios círculos académicos, sociales y políticos.

Pero volviendo a la metáfora inicial de esta intervención, su obra está en constante construcción, son anillos que se van recuperando, cubriéndose de hueso, nervio y piel. La situación actual demanda de una deconstrucción y reconstrucción del pensamiento gramsciano articulado a los movimientos populares y sociales de resistencia a la globalización y por transformaciones sociales que garanticen la posibilidad de vivir para todos los seres humanos.

Para el Ecuador de hoy, a inicios del siglo XXI, en el marco de la globalización y una creciente polarización social, la obra de Gramsci es una veta muy importante para el fortalecimiento de una tendencia crítica en las ciencias sociales, propuestas alternativas sustentadas en una democracia integral, renovación de los planteamientos de la izquierda.

"La actualidad de Gramsci - como lo plantea el brasileño Coutinho - no está dada simplemente por la vigencia propia de todo pensador "clásico", sino que la presencia del autor de Los Cuadernos de la Cárcel, resulta de que fué intérprete de un mundo, que en su esencia continúa siendo el mismo mundo de hoy. Uno de sus temas centrales fue el capitalismo del siglo XX, sus crisis y contradicciones; forman también objeto privilegiado de sus reflexiones los procesos y los medios de superación de la sociedad [END PAGE 24] capitalista, buena parte de su obra así mismo está dedicada a la tentativa de encontrar los caminos para una revolución socialista en lo que él llamó "Occidente"; al interior de la corriente marxista es el autor que en mayor medida desarrollo una reflexión creativa y original sobre la teoría de la democracia".

Crisis orgánica, revolución pasiva, democracia, filosofía de la praxis, hegemonía, sociedad civil, son varios de las categorías gramscianas muy útiles para la lectura de los fenómenos actuales, a condición de partir de la misma opción de su autor, la transformación del capitalismo.

Pero creo que cuatro de las categorías más apreciadas por Gramsci son de enorme valor para el movimiento popular ecuatoriano en la actualidad: nueva cultura, voluntad colectiva, hegemonía de las clases subalternas, bloque histórico.

Este evento en homenaje a Gramsci lo podemos realizar en un contexto muy especial: a los pocos días de concluido uno de los levantamientos indígenas más importantes de los últimos años, que ratifica al movimiento indio como un protagonista de primera fila no solo en las acciones del campo popular sino de todo el país. Este levantamiento marca un hito para el devenir del Ecuador en el siglo XXI, para sus instituciones, para las clases y grupos sociales, para los partidos y movimientos políticos, para las formas de comprender y mirar el país. Y también es un reto para el pensamiento sociológico y político, para los partidos y movimientos de izquierda.

Ese reto viene de la necesidad, de la demanda, de asumir, de aprehender, en toda su extensión, por un lado la Multiculturalidad y a partir de ella construcción de la interculturalidad profunda entre los movimientos urbanos y el movimiento indígena, en una propuesta de emancipación de todos los pueblos y los trabajadores, de todos los explotados y oprimidos, de los excluidos y marginados.

Ahora bien, no se trata de una interculturalidad en abstracto, sino de una interculturalidad confrontada con las pretensiones de uniformidad cultural de las potencias occidentales, interculturalidad que en resistencia al pensamiento único del libre mercado, interculturalidad que interpele a la hegemonía dominante y potencie a sujetos sociales en un proyecto de transformación social.

La nueva cultura de la que habla Gramsci, se expresa en el Ecuador actual en la construcción de una interculturalidad contrahegemónica. Está muy claro que el movimiento indígena posee formas organizativas, mecanismos y conceptos del ejercicio de la democracia, de la relación bases--dirección, de los tiempos de acción, diferentes a los clásicos de los movimientos urbanos, es portador de una ética y concepción de mundo aprehendida en quinientos años de resistencia, afirmada en la posibilidades de su unidad y accionar social.

El movimiento indígena en el levantamiento reciente plantea una norma que es clave para este proceso: "nada solo para los indios". Es un desafío para los movimientos urbanos y [END PAGE 25] para los partidos de izquierda, pues abre las puertas para un proyecto integral de un bloque popular.

Son realidades que necesitan ser vistas con nuevos ojos, con nuevas percepciones. Y no se puede responder desde los rezagos del iluminismo y la instrumentalización, del reciclaje de las viejas propuestas economicistas y estatistas, del uniculturalismo, de los viejos conceptos del estado-nación. El desafío es responder con una nueva propuesta, democrática y transformadora, responder con el desafío de una nueva cultura, tal cual la concebía Gramsci:

La identidad entre filosofía y política, correspondiente a la de estructura y superestructura, se realiza en la práctica solamente a través de la creación de una nueva cultura; en ello consistirá el nexo vital - la inmanencia - entre teoría y práctica.

Se trata de construir el encuentro entre el pensamiento y la concepción del mundo del socialismo y el pensamiento y las concepciones de mundo de los pueblos y naciones originarios, el encuentro y la síntesis entre el pensamiento crítico del capitalismo y el pensamiento de la resistencia a la conquista del occidente iluminista y positivista Y solo puede ser asumida con el rigor, la decisión, la capacidad y la creatividad con la cual Gramsci en su tiempo enfrentó una demanda similar, con una visión proyectiva que hoy, a los 110 años de su nacimiento, aquí en medio de los Andes, nos conmueve y convoca.

Intervención del Francisco Hidalgo Flor, Coordinador de los eventos en homenaje a Gramsci en el Ecuador, el día 16 de Febrero de 2001, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana.