
Según Gramsci, es en el contexto sindicalista donde emerge el concepto grupo subalterno, una vez más concebido como aquel que dentro de esta teoría no puede devenir grupo dominante o desarrollarse más allá de la etapa económica corporativa para llegar a la fase hegemónico-política en la sociedad civil. Este impedimento se debe a que en el movimiento sindicalista teórico, la autonomía del grupo subalterno se sacrifica a la hegemonía intelectual de la clase dominante. La idea de la autonomía del grupo subalterno es sólo, para Gramsci, un aspecto del liberalismo librecambista, pero a él le sirve para desarrollar varios conceptos importantes a su teoría política, tales como el concepto de hegemonía (que ha de tener en cuenta los intereses y las tendencias de aquéllos sobre los cuales se ejerce), el de librecambismo y sindicalismo, y la relación que ellos guardan respecto a la sociedad civil y política, considerando la última como trascendencia de la primera.
Ranajit Guha pide prestado el concepto gramsciano y lo
utiliza para construir una relectura de la historia e historiografía de la India
y proponer una nueva mirada sobre las relaciones entre hegemonía y dominancia. Su
punto de partida es la definición del diccionario conciso de Oxford, según la
cual “subalterno” representa “al de rango inferior”. Guha lo usa para nombrar
“el atributo general de subordinación en las sociedades del Sureste Asiático ya
sea que ésta se exprese en término de clase, casta, edad, género, oficio o de
alguna otra manera” (Guha y Spivak: 35, traducción mía). El traspaso de conceptos
de entornos europeos a otras regiones (que se debate como teorías viajeras) ocasiona
grandes polémicas, pero en este caso se explica en base a que la división entre
la Italia desarrollada y la subdesarrollada representa un caso idóneo para
teorizar los efectos desiguales del impacto del desarrollo capitalista.
Los
frutos que rinde este traspaso se pueden palpar en el cambio radical que experimenta
la noción de historia e historiografía cuando éstas se leen desde lo subalterno
–lo que Guha llama leer “en reverso” o “a contrapelo”– y la diferencia que los
conceptos de hegemonía y dominancia hacen palpables cuando se examinan a trasluz
de la colonización y la poscolonización.