30/1/13

Subalternidad / Modernidad / Multiculturalismo

Con una nota adicional sobre el proyecto de la “marea rosada” latinoamericana

John Beverley

Si la contienda entre el socialismo y el capitalismo se reduce a la pregunta de cuál de esos dos sistemas mejor produce la modernidad, entonces con el proceso de la globalización económica y cultural la historia ha dado una respuesta clara: el capitalismo. Por lo tanto, un nuevo proyecto socialista tiene que desconectarse en alguna medida de una teleología de la modernidad y la modernización. Esa tarea involucra la crítica y la posible redefinición del concepto del estado-nación desde perspectivas teóricas abiertas por los estudios subalternos y poscoloniales.
Se trata en particular de encontrar una manera de traducir las luchas concretas por la “identidad” de grupos subalternos y el principio del multiculturalismo en una articulación hegemónica “nacional-popular”, como ha sido el caso en algunos de los gobiernos de la llamada “marea rosada” en América Latina.

El argumento entre el capitalismo y el socialismo que subyacía la Guerra Fría fue esencialmente un argumento sobre cuál de los dos sistemas podía mejor llevar a cabo la posibilidad de una modernidad política, económica, científico-tecnológica y cultural latente en el mismo proyecto burgués. La premisa básica del marxismo como ideología modernizadora era que la sociedad burguesa no podía cumplir con su propia promesa de emancipación y bienestar, debido a las contradicciones inherentes en el modo de producción capitalista -contradicciones sobre todo entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la propiedad y la acumulación. Liberando las fuerzas de producción de los lazos de las relaciones de producción capitalistas -así decía el conocido argumento-, los regímenes de socialismo de Estado podrían, más o menos rápidamente, sobrepasar esas limitaciones y vencer al capitalismo. La respuesta -que de hecho ganó- del capitalismo fue que la fuerza del mercado libre y la privatización sería más dinámica y eficaz a la hora de producir la modernidad y el desarrollo económico.