30/1/13

Subalternidad / Gramsci contrapone hegemonía y subalternidad creando un binomio que acompañará su reflexión teórica

Massimo Modonesi

El concepto de subalterno, sin dejar de ser un formidable instrumento analítico, se ha convertido en un passepartout del lenguaje intelectual y académico y en un elegante recurso verbal del discurso político progresista o radical ilustrado. Para rescatar la densidad teórica del concepto situaremos primero brevemente sus orígenes y antecedentes en el pensamiento marxista, para después revisar su desarrollo desde su gestación en la obra de Gramsci hasta su aplicación por parte de la Escuela de Estudios Subalternos (Subaltern Studies) de la India, la corriente que recuperó y utilizó con mayor sistematicidad esta noción.


Subalternidad, dominación y subordinación

La noción de subalternidad surge para dar cuenta de la condición subjetiva de subordinación en el contexto de la dominación capitalista.
Sin embargo, Marx nunca usó la palabra subalterno mientras que Engels, Lenin y Trotsky –para poner ejemplos representativos- la usaron con frecuencia en su sentido convencional, referido a la subordinación derivada de una estratificación jerárquica, principalmente en relación con los oficiales del ejército y, eventualmente, a los funcionarios en la administración pública.

La noción de subalternidad adquiere por primera vez densidad teórica por iniciativa de Antonio Gramsci en relación con sus reflexiones sobre la hegemonía en sus Cuadernos de la Cárcel, en el afán de encontrar un correlato conceptual de la alienación en el terreno superestructural, el equivalente socio-político en el plano de la dominación de lo que ésta indica en el plano socio-económico: el despojo relativo de la calidad subjetiva por medio de la subordinación.