25/1/13

Subalternidad, antagonismo, autonomía

Reseña del libro ‘Subalternidad, antagonismo, autonomía. Marxismo y subjetivación política’, cuyo autor es Massimo Modonesi

Javier A. Rodríguez

Para cualquier persona con inquietudes sociales y cierta perspectiva crítica respecto del orden capitalista, las palabras presentes en el viejo Manifiesto Comunista de 1848 deben resonarle de memoria: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del Comunismo. Todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a ese fantasma: el Papa y el Zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes…” [1].

Sin embargo, hace rato que otro fantasma sacude al universo del
pensamiento crítico: el fantasma de la ortodoxia. Este asunto, que se constituye en un problema tanto ontológico como metodológico en relación a pensar posibles caminos para la emancipación de las sociedades oprimidas por esta relación social, ha sido una de las principales problemáticas presentes en las distintas corrientes del socialismo, que adquieren mayor relieve, si a esto le agregamos el condimento de quienes nos ubicamos en la periferia de los grandes centros de la intelectualidad europea, y muchas veces debemos afrontar temáticas y situaciones inicialmente no contempladas por los grandes referentes del pensamiento marxista.

Así las cosas, es que se torna ciertamente saludable la publicación de libros como el de Massimo Modonesi donde, si bien la retórica, la lógica y el sentido explícitamente se encuentran orientados a lectores y lectoras del marxismo (y particularmente del ámbito intelectual o académico), sin embargo es visible una vocación de apertura, cuestionamiento y síntesis praxiológica, que implican al presente trabajo una potencialidad necesaria para nuestro confuso y entramado marco social periférico.

De todos modos, al momento de abordar su lectura, y sabiendo de antemano los objetivos del trabajo manifiestos tanto en el prólogo en clave de reflexión social de Guillermo Almeyra [2] como de la explícita intencionalidad de Modonesi al decir que “… el esfuerzo teórico que presento en estas páginas está en deuda con la realidad socio-política latinoamericana. Se trata de un ejercicio de delimitación categorial destinado a retornar –en mis próximas investigaciones- al estudio de los procesos concretos, la historia de las luchas, para tratar de descifrar sus códigos, buscar claves de articulación y participar, en la medida de mis posibilidades, de sus andanzas con miras hacia otro mundo posible”, [3], uno se realiza algunas preguntas que, creo, deberían resultar ineludibles: 1) ¿Qué es lo que se quiso lograr? 2) ¿Para quienes? y 3) ¿Cómo debería realizarse este proceso?

Serán estas las premisas que tomaré para realizar la presente reseña sobre esta obra.

¿Qué es lo que se quiso lograr?

Modonesi lo explicita varias veces, desde la introducción y el desarrollo de su propuesta metodológica, hasta la reiteración constante de su intencionalidad sintetizante en cuanto al objetivo del trabajo, esto es, resumir, vincular y articular cierta conceptualización implícita en corrientes y experiencias socialesno ortodoxamente marxistas[4], que muchas veces suelen ser ignoradas (incluso ninguneadas, me atrevería a decir) sea por la academia, o en el peor de los casos, por las voces que se pretenden amigas, pero que al momento de los hechos, suelen orientar su mirada hacia los libros en clave dogmática antes que a la realidad social concreta que les rodea.

Así, Modonesi parte en su libro explicitando un pequeño bosquejo itinerante, en donde primero expone su proyecto, metodológicamente hablando, para luego zambullirse, a lo largo de 3 largos capítulos, en los tres grandes ejes de trabajo conceptual: subalternidad, antagonismo y autonomía, tres perspectivas analíticas que referencian una voluntad praxiológica en otros tres grandes sujetos “heréticos” del pensamiento marxista: Antonio Gramsci, Antonio Negri y Cornelius Castoriadis (como cabeza visible de colectivo francés “Socialisme ou Barbaire”).

El esfuerzo de Modonesi se centra, por un lado, en el rastreo conceptual para con la obra original del propio Karl Marx (cuestión que ciertamente se encuentra ausente) sobre estos conceptos, para luego realizar un esfuerzo sincrónico y diacrónico para ubicar a los respectivos autores en su época, su circunstancia, sus tensiones contextuales (con quienes debatían o a quienes criticaban), el cierre o clausura de su obra, y quizás la parte más interesante, las derivas y devenires que sus propuestas conceptuales han observado a lo largo del tiempo, particularmente en clave geográfica, esto es, como muchas veces esas declamaciones se constituyeron en resonancias en otras partes, en otros hemisferios, y han adquirido sus propias particularidades, enriqueciéndose conceptualmente y convirtiéndose en categorías analíticas en sí mismas, quizás más allá del pensamiento inicial de sus autores[5].

Finalmente, podemos encontrar un cuarto capítulo titulado “Articulaciones”, que como su nombre indica, buscará plasmar su esfuerzo por expresar el derrotero de estas perspectivas conceptuales en cuatro partes. Así, en“desencuentros”, mencionará la imposibilidad o la dificultad por conectar que han tenido algunas de estas propuestas en el mundo socialista y oprimido, además de entre sí mismas; en “homología” buscará vincular la posible relación o necesidad de estos conceptos entre si y su desarrollo; para el caso de“especificidad”, Modonesi buscará observar la pertinencia conceptual implícita en estas ideas, y la capacidad o incapacidad de plasmarse de modo cierto entre sus pretensiones iniciales o disparadoras; y por último, en “complementariedad”(quizás el momento más interesante de este capítulo), buscará demostrar la necesaria vinculación implícita en estos desarrollos conceptuales, su ineludible referencialidad al pensar uno respecto de los otros, y lo que podríamos inferir en tanto lectores, la clave en que deberían ser pensados, digeridos y plasmados en lo cotidiano en tanto pensar una praxis latinoamericana emancipatoria (a pesar de que no lo diga explícitamente).
¿Para quienes?

Si bien no se menciona de modo explícito en todo el desarrollo del libro, podemos encontrar en su presentación metodológica una premisa explicita por buscar articular estas propuestas con los movimientos sociales latinoamericanos actuales, sus tensiones y desarrollos, de los cuales evidentemente el autor no puede desvincularse. Así, se menciona tanto a Bolivia como a la Argentina del post 2001, la experiencia zapatista mexicana o la trunca experiencia de las APPO de Oaxaca. En sus propias palabras “En nuestra América Latina contemporánea, en el cruce entre pasado y futuro, a través de los conceptos de subalternidad, antagonismo y autonomía, el marxismo ofrece claves de lectura y herramientas teóricas para entender los procesos de formación desigual y combinados de los sujetos y los movimientos socio-políticos que se gestan en las grietas de la dominación capitalista y tendencialmente la desafían, abriendo inciertos pero luminosos caminos de emancipación”[6].

Sin embargo, el saber en donde se referencia la intencionalidad, no significa que éste sea su público objetivo o su principal perspectiva de orientación. La lectura del libro más bien sugiere que es posible rastrear algunas de estas ideas, de estas categorías conceptuales en estas nuevas experiencias emergentes del ocaso neoliberal que sacudió a la región durante los ´90, y quizás la intención sea, precisamente, buscar la aclaración ideológica y metodológica que, en relación directa con los tres conceptos que mueven al libro, permitan la emergencia y marco de posibilidad de una praxis emancipatoria autónoma, subalterna y antagonista del postneoliberalismo que aún resuena por estas latitudes.

Surgen entonces dos posibles preguntas: ¿podrá ser posible que quienes se acerquen al libro logren interpretar y apropiarse de estas categorías para su acción cotidiana? Y en segundo término ¿en los lugares en donde ya se plasma esta praxis, será posible generar el ejercicio de intervinculación conceptual que propone el libro?

En primer término, ciertamente quienes desconozcan parte de estas formulaciones seguramente encontrarán en el libro un excelente primer acercamiento (y con cierta dificultad, en algunos casos) a todas estas cuestiones que claramente se sienten necesarias para nuestra oprimida Latinoamérica, y este quizás se convierte en un ejercicio de iniciación a toda una nueva lectura de sus situaciones. Sin embargo, el pensar la segunda pregunta, me llama a plantarme en el lugar quizás indeseado por Modonesi: quienes han plasmado algunas de estas perspectivas en sus acciones cotidianas, y que posiblemente no hayan hecho lectura previa de las formulaciones Gramscianas, Negrianas, Castoridianas o de los estudios subalternos, ¿querrán saber que sus acciones son posibles de rastrear, conceptualmente, en autores y corrientes previas que quizás no se vinculen de modo directo con sus cuestiones? Esto quizás pueda ser tanto potenciador como desmovilizador, según el ámbito, la experiencia y el momento del desarrollo de las luchas.

¿Cómo debería realizarse este proceso?

Sin pretender ponerme en el lugar de juicio para con Modonesi y su obra, porque la considero valiosa y necesaria, sin embargo no puedo dejar de pensar las cuestiones que esbozaba al final del anterior apartado, y mencionaré algunas cosas que se me plantean como inquietudes para pensar un proceso de difusión y proyección de la obra de Modonesi.

Una primera cuestión viene del lado de preguntarse, ciertamente, si el público en el que está pensando Modonesi será capaz de interpretar y reapropiarse de su trabajo para pensar un horizonte emancipatorio. En ese sentido, y más allá de que el trabajo no es precisamente un manual críptico e inaccesible, existe cierto trabajo de reflexión y de riqueza conceptual que para quienes habitamos ámbitos académicos resultará invalorable, pero que sin embargo, en los ámbitos de militancia social o gremial posiblemente signifiquen una brecha de complejidad que imposibilite un abordaje directo. Sin ir más lejos, en la propia U.B.A. la lectura y el análisis de Gramsci es bastante chato y maniqueo, ni hablar de Castoriadis o Negri, prácticamente nula, salvo algún que otro pequeño texto publicado, pero ausentes por completo su obra en las carreras. ¿Qué podríamos pensar entonces para un militante barrial, un compañero que active en un gremio o una compañera que enseñe en un bachillerato popular?

Un segundo elemento que me viene a reflexión al momento de evaluar la lectura del trabajo de Modonesi es, precisamente, la referencialidad inicial y explícita para con los conceptos y su necesaria vinculación con la obra inicial de Karl Marx. Si bien es claro que el universo del que provienen es este, y posiblemente hacia allí se continúen orientando, el problema de cierta discursividad marxista omnipresente puede ser un elemento que aleje a lectores no familiarizados con su nominación. Esto, por supuesto no debería ser un obstáculo, pero ciertamente es un elemento que se encuentra presente y que quizás, en determinados ámbitos, genere alguna inquietud o duda para abordar su lectura.

Síntesis final

Cierro entonces mencionando nuevamente lo necesario de este trabajo, lo interesante del esfuerzo conceptual y metodológico de su autor, y lo saludable de su publicación por estas latitudes.

En mi caso personal, en general conozco bastante la obra de los diversos autores, pero el libro me ha llamado a releer algunas cuestiones que quizás hace tiempo no he retomado. Pienso que es posible que su lectura realice un proceso similar para con quienes desconozcan a los autores y sus desarrollos conceptuales, les llame a abordar estos trabajos y quizás signifique un punto de partida para nuevas experiencias y procesos.

Y pensando con la inquietud que movilizaba mis dos últimos apartados, me pregunto ¿será posible constituir un enfoque más simple, una vulgata en clave de difusión en ámbitos no académicos? Quizás esa pueda ser pensada como una perspectiva para continuar un abordaje saludable de este notable trabajo de Massimo Modonesi.

Notas

[1] “Manifiesto del Partido Comunista”, Marx, Karl & Engels, Friedrich. Varias ediciones.
[2] “Massimo Modonesi emprende en este libro la tarea del desbrozador; del abridor de pistas, quitando las malezas que confunden el camino hacia la comprensión del proceso del cambio de subjetividad en la lucha, y con las experiencias que deja la lucha.”. “Subalternidad, antagonismo y autonomía: marxismo y subjetivación política”, Modonesi, Massimo. “Subalternidad, antagonismo, autonomía”, pág. 9. CLACSO/Prometeo, Buenos Aires, 2010.
[3] “Subalternidad…”. Modonesi, M. Pág. 24. Op. Cit.
[4] Quizás sea preciso dejar en claro que al decir “ortodoxamente marxistas” me quiero referir a que ciertos sujetos y ciertas organizaciones partidarias en clave marxista han sostenido una línea de acción de “preservación” de la matriz ideológica, en tanto el sentido de la posible interpretación tanto de los escritos de Marx como de sus posibles líneas sucesorias. Así, podríamos decir que una primer línea de interpretación ha sido sostenida por los diversos referentes de los partidos comunistas, de las diversas internacionales y de las principales corrientes revolucionarias que han logrado plasmar algunos de sus postulados (léase Marxismo/Leninisno, Trotskismo, Stalinismo, Maoísmo, y otros muchos “ismos” subdivididos infinitamente según la latitud y longitud del planeta); en un segundo nivel, podríamos mencionar a referentes del marxismo en el ámbito académico, con la misma diversidad y complejidad presente que para las corrientes revolucionarias.
[5] Por ejemplo, en el caso de la Subalternidad, Modonesi parte de las formulaciones iniciales de Antonio Gramsci y sus circunstancias personales y epocales, para devenir en objeto de trabajo y estudio de los Subaltern Studies hindúes y la vida propia que adquieron; en el caso del Antagonismo, Modonesi hace un rastreo de ciertas cuestiones implícitas en la obra de Karl Marx, para luego buscar vincular el desarrollo conceptual de Antonio Negri en la Italia postfordista de los ´70, y los problemas implícitos de vivir y militar en el marco de la “estrategia de la tensión” propia de los grupos contrarrevolucionarios; por último, en el caso dela Autonomía, Modonesi encuentra que tras el trabajo inicial de Marx y Engels, la perspectiva es retomada y complejizada por Castoriadis, Lefort y otros animadores del grupo “Socialisme ou Barbaire”, para luego observar el amplio espectro y campo de acción que es posible vincular, tanto en el presente como en el pasado, dentro del campo marxista.
[6] “Subalternidad…”. Modonesi, M. Pág. 24. Op. Cit.