30/1/13

Hacia nuevos horizontes epistemológicos / Subalternidad y descolonización, puntos de convergencia y disidencia

Christian Pageau

Mi propósito consiste en presentarles un diálogo entre las problemáticas de los estudios subalternos latinoamericanos, liderados entre otros por John Beverley, y el concepto de descolonización defendido por Walter Mignolo. Quisiera demostrar que la noción de subalternidad es inherente al proyecto de descolonización. De hecho, reconociendo el carácter radical de la epistemología de Mignolo, se puede sin embargo atender a los beneficios de la noción de subalternidad. Me esforzaré entonces en establecer cómo las dos propuestas pueden relacionarse a través de lo subalterno, y cómo estas apuntan a construir un mundo más inclusivo.

Antes de entablar el diálogo entre nuestros dos autores, es preciso presentar algunos conceptos previos y fundadores. Mignolo se apoya, sobre todo, en la noción de “colonialidad del poder” de Aníbal Quijano, quien postula que en el nuevo patrón del poder mundial, que sostiene la globalización actual, “Europa también concentró bajo su hegemonía el control de todas las formas de control de la subjetividad, de la cultura, y en especial del conocimiento, de la producción del conocimiento” (Quijano 1991: 238). La colonialidad del poder es causa y efecto de este patrón de poder mundial. Se sostiene en América Latina y en otras regiones que fueron colonizadas, en la imposición de una clasificación social de la población según criterios de raza, “una construcción mental que expresa la experiencia básica de la dominación colonial” (Quijano 1991: 228). Esta dominación racial crea nuevas identidades históricas sometidas a abusos por ser consideradas inferiores, y justifica una sistemática división racial del trabajo. La división racial y la explotación por el trabajo se extienden con la expansión global del capitalismo. Dicho de otra manera, la hegemonía moderna impone una perspectiva binaria Oriente-Occidente, primitivo-civilizado, y por extensión, mágico/mítico-científico, irracional-racional, tradicional-moderno (Quijano 1991:239). 

La historia del poder colonial tuvo dos implicaciones principales, la primera, una identidad individual y colectiva negativa, racial y colonial, es decir la pérdida de su singularidad histórica. La otra, la pérdida de su lugar en la historia de la producción de la cultura.

>> Texto completo / PDF