15/12/12

Gramsci y el análisis de coyuntura (Algunas notas)

Juan Carlos Portantiero

Buscando una definici6n tendiente a especificar el carácter de su aporte 'fundamental al marxismo, se ha llamado a Gramsci "teórico de las super-estructuras". Más aún: el propio Althusser, critico tenaz del presunto "historicismo" gramsciano, expresa en uno de sus textos mejores (impensable, por otra parte, sin el estímulo directo de las ideas de Gramsci) que no conoce a otro autor sino a este capaz de haber producido (luego de Mao y Lenin) un discurso teórico referido al tema clave de "la eficacia especifica de las superestructuras" y de haber generado, además de "visiones absolutamente originales" sobre el problema, conceptos nuevos como el de hegemonía, "notable ejemplo de un esbozo de solución teórica a los problemas de la interpretación de lo económico y lo político".

La ciencia de Antonio Gramsci

Antonio Gramsci
✆ Riccardo Mannelli
Rodrigo Larraín Contador

La obra de este pensador es bastante unitiva y cada tema aparece desperdigado en distintos textos, y en la práctica, la división temática ha sido elaborada por sus comentadores. Comprender a Gramsci tiene algunas dificultades, por ejemplo la excesiva trabazón de un tema con otro y el que los textos de bastante profundidad aparezcan entremezclados con juicios valorativos cargados de pasión, ello se debe a las condiciones en que escribió su obra: las cárceles de Mussolini. Gramsci tiene una concepción de la ciencia antipositivista, lo que significa un fuerte historicismo; sin embargo, el historicismo gramsciano no es extremo. En Marx la interpretación historicista es mucho más fuerte; con todo el riesgo que ello significa, pues un historicismo extremo equivale a que cada hecho social es suigéneris.

Gramsci privilegia una ciencia social que el denomina "Filosofía de la Praxis", si bien ambas palabras unidas son casi opuestas, paradoja! está más bien en que no se trata de una filosofía, pues su campo es la realidad constituida por los objetos sociales tampoco en rigor es una praxis ya que su razón de ser es verificar o, mejor dicho hacer verdad en la realidad los asertos de una teoría, el materialismo dialéctico. En un sentido simple, filosofía de la praxis significa también el marxismo.

Antonio Gramsci sobre Benedetto Croce

Antonio Gramsci
✆ Andrea Congiu
Benedetto Fontana

El periodo en el cual Benedetto Croce se hace prominente y su pensamiento moral e intelectual se propaga en la mayor parte de la cultura y el pensamiento italianos -finales del siglo XIX a principios del XX- es aquel que los contemporáneos denominan como la edad de las dos Italias, una oficial, la de los grupos en el poder y otra, la real, la Italia de las masas (1).

Estas dos "ciudades" se enfrentaban en varios niveles: la ruptura tenía sus raíces en los conflictos socioeconómicos (2), se reflejaba en los ámbitos moral, cultural e intelectual, y tenía su expresión más visible en los lenguajes hablados en estos dos mundos, por una parte, un lenguaje latino, altamente literario y florido, y por otra, un lenguaje fragmentado, constituido por múltiples dialectos local, regional y socialmente diferenciados. El primero se componía de un sistema denso e intrincado de símbolos conocido por las bases que constituían los intelectuales medios y altos de los grupos en el poder; el segundo era el lenguaje de las masas.

Antonio Gramsci, Mikhail Bajtín y la semiótica de la hegemonía

Craig Brandist

En este artículo, publicado en New Left Review, Nº 216 (marzo/abril 1996), Craig Brandist compara el trabajo de Antonio Gramsci y de Mikhail Bajtín, quienes, aunque desde vertientes diferentes, se basaron en el trabajo de Benedetto Croce para atacar -en el caso del primero- a la dictadura fascista y -en el del segundo- a la dictadura estalinista.

Antonio Gramsci y Mikhail Bajtín fueron pensadores de distinto tipo. Mientras que el primero pasó los años veinte involucrado principalmente en el movimiento revolucionario italiano como dirigente del Partido Comunista, el segundo -que vivió en Petrogrado durante la revolución y la segunda parte de la década del veinte-, reflexionó sobre esa experiencia en términos religiosos y filosóficos antes que políticos.

Antonio Gramsci / Política, concepción del mundo y lenguaje

Claudio Aguayo

La filosofía, dice Heidegger en su Introducción a la Metafísica, se trata de un saber superior a las respuestas del mundo histórico actual. Es un saber más esencial, que "enciende todo conjeturar y todo constreñir". Filosofía, para Heidegger, es habitar en un mundo de búsquedas superiores. O quizás inferiores. Subterráneas, múltiples. En ese camino de interioridad y sospecha, la filosofía es ante todo una pregunta. Una pregunta que es, para Heidegger, ante todo, un “querer-saber”.