13/12/12

Karl Marx, Jacques Derrida y el fin de la era de la fantasía

Eduardo Sartelli

“¿O no demostraremos mediante el álgebra que el nieto de Hamlet es el abuelo de Shakespeare y que él mismo es el espectro de su propio padre?”: Ricardo Piglia, Respiración Artificial

Desde que salió la noticia fabulosa sobre el increíble discurso del filósofo francés, comenzó a divulgarse la idea de que Derrida se había convertido al marxismo (1). Los comentarios eran pocos pero sustanciosos: el creador de la "deconstrucción", la filosofía que se proclamaba la verdad última sobre la verdad misma, aunque ésta no fuera más que un juego de palabras; la teoría que había dejado al marxismo "a la derecha", arrinconado contra la pared del "totalitarismo" junto al nazismo y el fascismo, la iglesia católica y la religión en general; la crítica más ácida y corrosiva, tanto que parecía extraño que no terminase por corroerse a sí misma algún día; él, el padre de los pueblos deconstruidos, el profeta, había abierto la boca para decir: Marx no ha muerto.

A propósito de constitución y capital financiero

Antonio Negri
Traducción del italiano por Nemoriente

El siguiente texto es la transcripción de una intervención del autor en un  seminario efectuado en Roma el 26 de octubre de 2012

Organizaré mi intervención en tres puntos fundamentales. Intentaré definir inicialmente la convención financiera actualmente dominante y como la misma ha modificado la relación entre privado y público. En segundo lugar intentaré analizar como lo privado y lo público fueron fijados en la constitución de 1948, pero sobre todo como se presentan en la constitución europea. Finalmente, trataré de pensar cómo, en nombre del común, pueda romperse la convención constitucional que nos sujeta, oponiendo dispositivos antagonistas al ejercicio del poder financiero, construyendo una “moneda del común” – en fin, qué significa, dentro/contra la actual convención financiera europea, proceder a la construcción del común.