5/12/12

Baltasar Gracián nos enseña lo que es el oficio de vivir / El arte de la prudencia

Luis Roca Jusmet

Reseña de El arte de la prudencia / Baltasar Gracián (Edición de Emilio Blanco)  / Madrid: Arielquintaesencia, 2012

Especial para Gramscimanía
Vuelve a editarse uno de los mejores libros de la filosofía española de todos los tiempos. O quizás habríamos de delimitar y referirnos a la ética en particular, más que a la filosofía en general. Y reivindico aquí una noción de lo ético como diferenciada de lo moral. Como ya he señalado en otras ocasiones me parece muy fecundo recuperar esta autonomía de lo ético como arte de vivir. Saber práctico diferenciado del moral.  Éste se refiere al deber, a las obligaciones con los otros y no al saber que hacer con la propia vida. Digo autonomía porque no podemos separar completamente la ética de lo moral, como tampoco de lo político. Pero son campos autónomos que hay que trabajar en su especificidad. De esta manera podemos reivindicar una tradición ética que, partiendo de nuestros orígenes clásicos (Aristóteles, Epicuro, Marco Aurelio) llegaría hasta lo contemporáneo a través de Michel Foucault. Pierre Hadot o Paul Ricouer. Pero en este trayecto hay figuras indispensables como Montaigne, Spinoza, Schopenhauer o Nietzsche. Y por supuesto Baltasar Gracián. Su obra trasciende totalmente su época (el Barroco) y su condición (estar ordenado jesuita).

El problema del sujeto / De Hegel a Althusser

G.W.F. Hegel
✆ Cido Gonçlaves
Darío Barboza Martínez

Voy a realizar una comparación de las concepciones que sobre el sujeto tienen autores actuales como Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, tomando como referencia su libro conjunto Hegemonía y estrategia socialista, con las concepciones que del mismo tienen Louis Althusser y Georg Wilhelm Friedrich Hegel. De éste último analizando el concepto de “reconocimiento” que ofrece en la dialéctica del amo y del esclavo para, tras analizar su utilización, compararlo con el concepto de “interpelación” de Althusser.

 Lo oportuno de éste ejercicio lo encuentro en que por una parte Althusser era un profundo conocedor de la obra de Hegel, como  muestra que su tesis de licenciatura versase sobre el pensamiento hegeliano[1], aunque dicho conocimiento no deba presuponer una identificación con su pensamiento, más aún conociendo que Althusser buscó resaltar de la obra de Marx más los elementos de ruptura con Hegel que los de continuidad. Esta postura era bien distinta a la que seguían otros pensadores adscritos a la línea del PCF, en la que se buscaba establecer una línea de continuidad entre el humanismo y el comunismo. Esta última postura significaba ponerse en la línea de la ilustración y rescatar para su tradición al propio Hegel, más allá de su idealismo.

¿A qué ‘género literario’ pertenece El Capital de Karl Marx?

Manuel Sacristán Luzón

«Leer El Capital», el título que Louis Althusser escogió hace unos tres años para presentar una colección de estudios, era una frase pensada provocativamente: como protesta contra la moda  del «joven Marx», contra la creciente tendencia a leer a Marx como puro filósofo. Pero «Leer El Capital»  es también problema desde otro punto de vista, fuera de apasionamientos por o contra una moda. Para evitar esos apasionamientos, y también por brevedad, el problema de la lectura de Marx se va a plantear aquí de forma no polémica.

Una de las características más peculiares de la literatura acerca de El Capital es la extremosidad de los juicios que suscita su lectura. Eso es muy sabido y no vale la pena insistir aquí sobre ello. Recordarlo era, empero, oportuno, porque ese clima característico de la lectura de Marx sugiere ya algo acerca de la naturaleza de la obra de éste.