4/10/12

Eric Hobsbawm, a propósito de Gramsci / La refundación de la ciencia política moderna

Antonio Gramsci  Mucchi
Miguel Ángel Herrera Zgaib

Antecedentes y anécdota

Apenas el sábado pasado, había escrito una semblanza del historiador marxista Eric Hobsbawm, referida a parte de su libro Cómo cambiar el mundo. Marx y el marxismo, 1840-2011, un escrito que fue publicado [..]  y prometí que dedicaría la segunda parte sobre las notas que Hobsbawm dedicó tanto a la recepción como importancia que reconoció a Antonio Gramsci para el marxismo. Ahora, como homenaje en el deceso del prestigioso intelectual alemán-inglés fallecido el pasado lunes 1° de octubre, luego de un duro padecimiento de salud, comparto estas reflexiones en la antesala del VII Seminario Internacional Antonio Gramsci, en cuyas sesiones tendremos interlocución directa e indirecta con dos pensadores de izquierda de talla mundial, Antonio Negri y Jacques Rancière.

Zygmunt Bauman nos anuncia un mundo nuevo y cruel

Foto:  Zygmunt Bauman
El sociólogo que sacudió a las ciencias sociales con su concepto de "modernidad líquida" advierte, en una entrevista exclusiva, que hay un temible divorcio entre poder y política, socios hasta hoy inseparables en el estado-nación. En todo el mundo, dice, la población se divide en barrios cerrados, villas miseria y quienes luchan por ingresar o no caer en uno de esos guetos. Aún no llegamos al punto de no retorno, dice con un toque de optimismo.

Héctor Pavón

How to spend it.... Cómo gastarlo. Ese es el nombre de un suplemento del diario británico Financial Times. Ricos y poderosos lo leen para saber qué hacer con el dinero que les sobra. Constituyen una pequeña parte de un mundo distanciado por una frontera infranqueable. En ese suplemento alguien escribió que en un mundo en el que "cualquiera" se puede permitir un auto de lujo, aquellos que apuntan realmente alto "no tienen otra opción que ir a por uno mejor..." 

La sociología líquida de Zygmunt Bauman

Zygmunt Bauman  ✆ Luca del Baldo
Jorge E. Brenna Becerril

Este trabajo presenta las ideas clave de Zygmunt Bauman, respecto de sociedades sólidas y líquidas, y sus opiniones acerca de la modernidad y la posmodernidad, la lógica del miedo, la sociedad sitiada, el tiempo-espacio y la velocidad. Los tiempos que estamos viviendo son complejos. Aunque tal vez siempre lo han sido. Lo que sí es que no siempre se han visto con una conciencia crítica tan desesperanzadora o tan pesimista como ahora que las promesas de la modernidad no se han cumplido ni parecen hacerlo. La promesa de una sociedad perfecta que iba implícita en la utopía moderna está lejos de ser real, y frente a ello tenemos nuevos agregados humanos –incluso globales–, nuevas “totalidades” que ponen en entredicho aquella totalidad que hemos conocido como la “sociedad moderna” y que ha sido objeto de estudio de nuestras ciencias sociales. En realidad la modernidad siempre ha supuesto complejidad, contradicción, paradoja, incertidumbre y nostalgia de lo perdido.1
PDF

La modernidad ha unido a toda la humanidad de manera paradójica; “unión de la desunión: nos arroja a un remolino de desintegración y renovación perpetua, de conflicto y contradicción, de ambigüedad y angustia. Ser modernos es ser parte de un universo en el que [...] ‘todo lo solido se evapora en el aire’” (Berman, 1993). 
Modernidad “sólida” que se evapora no bien se ha materializado. Ámbito del instante y de lo evanescente. Lo moderno es aquello que, de inmediato, se vuelve caduco (Baudelaire dixit). No es sólo conciencia de una continuidad histórica, sino también conciencia que asume radicalmente una “presentización” del tiempo cuando, a la par, supone una estigmatización del pasado (Le Goff, 1997). Para Váttimo (1987), “la época de la reducción del ser a lo novum”.

Jorge E. Brenna Becerril es profesor-investigador en el Departamento de Relaciones Sociales de la UAM-Xochimilco.