27/8/12

Slavoj Žižek / La paradoja de la sociedad permisiva es que nos regula como nunca antes

Foto: Slavoj Žižek
Slavoj Žižek en Buenos Aires [dio] una serie de conferencias en la Facultad de Filosofía (UBA), la Biblioteca Nacional y el Malba. El prestigioso ensayista esloveno, autor de unos cincuenta libros, hizo gala de su proverbial humor y habló sobre los límites de la democracia liberal y del comunismo. Además, criticó el mandato actual que culpabiliza al que no goza "lo suficiente" y a esta sociedad permisiva que, paradójicamente, es "la que nos regula como nunca antes".
 —A 20 años de la recuperación de la democracia en la Argentina, se afianzaron las libertades, pero la mitad del país se hundió en la pobreza. Este contraste no es sólo local ¿A qué atribuye esta tensión contemporánea entre libertad e igualdad?
 —Si lo que entendemos por democracia es su variante liberal, hoy dominante, la triste conclusión es que en general está produciendo mayor desigualdad. Las razones son complejas. Tras la desaparición de la izquierda como fuerza política que pretendía un cambio de sistema social surgió una nueva izquierda, que en Europa se denominó "tercera vía" (con Blair, Schröeder y otros). Irónicamente, se basa en lo siguiente: el capitalismo ganó, por eso no nos tenemos que meter con la economía. Recuerdo que en una época se hablaba del socialismo con rostro humano; ellos ofrecen un capitalismo con rostro humano. Dicen que pueden mejorar la salud, por ejemplo, sin perturbar el funcionamiento del mercado. Esta nueva izquierda es la que mejor representa los intereses del conjunto del capitalismo.

Paco Fernández-Buey / Arden las pérdidas

Paisaje ✆ Juan Luis Jardí
Víctor Ríos

El sábado 25 de agosto a media tarde nos ha dejado Paco Fernández-Buey. Arden las pérdidas. El dolor por su muerte bien puede expresarse con este título de un libro de poemas de Antonio Gamoneda, alguien a quien Paco tuvo siempre en gran aprecio y de quien ha sido lector asiduo.

 Se nos ha muerto una persona buena, de las que dejan huella por su ejemplar forma de ser y de estar en el mundo: sensible, íntegra, lúcida, generosa. Además se nos va un revolucionario a carta cabal: un rojo cultivador de la tradición de Marx y de una identidad comunista a la que, sin desteñirla, fue incorporando desde los años setenta del siglo pasado un enfoque ecológicamente fundamentado, las contribuciones del feminismo, del pacifismo y la desobediencia civil, y de un renovado internacionalismo.

Testimonio de su compromiso con las causas que ha defendido lo ha sido su militancia en el movimiento estudiantil universitario, participando en la fundación del Sindicato Democrático de Estudiantes bajo el franquismo, siendo expedientado por ello, y luego en el movimiento de profesores no numerarios, su militancia en el PSUC durante la dictadura, su papel en la creación del sindicato de Comisiones Obreras de la Enseñanza y del Comité Antinuclear de Cataluña, su activa participación en el movimiento pacifista y contra la entrada y permanencia de España en la OTAN…