21/8/12

“Cierto negro brasileño leproso” / Un sueño político-filosófico de Spinoza - II

Baruch Spinoza ✆ Sarah Yu Zeebroek
Nicolás González Varela

“Los hombres son enemigos por naturaleza. Pues, para mí, el máximo enemigo es aquel que tengo más que temer y del que debo guardarme más”: Baruch Spinoza, ‘Tractatus politicus’, 1677

“No hay nada más terrible que un Estamento bárbaro de esclavos que haya aprendido a considerar su existencia como una injusticia”: Friedrich Nietzsche, XVIII, ‘Die Geburt die Trägedie’, 1872

“Los pueblos modernos de Europa no han hecho más que encubrir la Esclavitud en sus propios países y la han impuesto en el Nuevo Mundo”: Karl Marx, ‘Misère de la philosophie’, 1846

“El Sueño es absolutamente egocéntrico”: Sigmund Freud, ‘Die Traumdeutung’, 1900

Especial para Gramscimanía
 “Sirva de ejemplo la ciudad de Amsterdam, la cual experimenta los frutos de esta libertas en su gran progreso y en la admiración de todas las naciones. Pues en este Estado tan floreciente (florentissima Republica) y en esta ciudad tan distinguida (urbe praestantissima) viven en la máxima concordia todos los hombres de cualquier nación y secta: y para que confíen a otro sus bienes, sólo procuran averiguar si es rico o pobre, y si acostumbra a actuar de buena fe o con engaño…”[1] La utopía concretada, la única libera Republica es para Spinoza exclusivamente  Amsterdam, amada y venerada metrópoli, la nueva Atenas de Occidente. El alma burguesa de la Republiek der Zeven Verenigde Nederlanden,[2] era en la mitad del siglo XVII la sede estratégica mundial del negocio de trata de esclavos, los viles contratos mercantiles de venta y entrega de esclavos africanos se elaboraban en ella y en ella tenían sus oficinas la mayor parte de las nuevas multinacionales esclavistas europeas.[3] 

Detrás y más allá de la crisis

Guglielmo Carchedi

Italiano
La crisis financiera de 2007 ha vuelto a encender el debate sobre las crisis, su origen y sus posibles remedios1. Actualmente la tesis más influyente en la izquierda ve la crisis como una consecuencia del subconsumo y recomienda políticas keynesianas para su solución. En este trabajo se argumenta que debemos entender la crisis desde la perspectiva de la ley de la caída tendencial de la tasa media de beneficio (TMB) de Karl Marx (para resumir, en adelante: “la ley”). Su característica peculiar es que el progreso tecnológico hace descender la tasa de beneficio, en vez de incrementarla, como se suele asumir. Veamos por qué.

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The 2007 financial crisis has reignited the discussion on crises, their origin and possible remedies.1 At present the most influential thesis on the left sees the crisis as caused by underconsumption and recommends Keynesian policies as a solution. This paper argues that we should understand the crisis from the perspective of Karl Marxs “law of the tendential fall in the average rate of profit” (ARP), for short “the law”. Its characteristic feature is that technological progress decreases the rate of profit, rather than increasing it as is usually assumed. Let us see why.

El último combate de Lenin

Moshé Lewin

Prefacio
Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, han aparecido en la escena política internacional gran número de regímenes progresistas dictatoriales, cuyo único precedente lo constituye la Unión Soviética, que celebra ahora el cincuentenario de su creación. Estos cincuenta años de experiencias socialistas podrían ser, sin duda, muy provechosos para los nuevos Estados, si éstos se preocuparan de adquirir un conocimiento profundo sobre los mismos y meditaran respecto a los avatares de la primera dictadura proletaria: así, el fracaso de los “combinados agroindustriales”, creados en la U.R.S.S. en 1929-1930, ha prefigurado el de las comunas populares chinas, y Nikita Kruschev fue víctima de la misma megalomanía cuando en 1950 quiso implantar las “agrociudades”.

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Marxismo Crítico
En cuanto a las enseñanzas económicas y sociales, singularmente ricas, del período de la Nep, con excepción de algunos soviéticos, han sido sobre todo los especialistas anglosajones quienes las han tenido en cuenta, a pesar de que apenas podían sacar provecho de las mismas. Muchos otros períodos y otros elementos de la historia soviética permanecen sumergidos en una niebla más o menos densa, apenas disipada aquí y allá por los trabajos de algunos investigadores.