14/7/12

Un largo termidor / La ofensiva del constitucionalismo antidemocrático

Luis Roca Jusmet

Especial para Gramscimanía
Hay que agradecer a Gerardo Pisarello el impresionante trabajo teórico y empírico en favor del constitucionalismo democrático y en contra de la ofensiva de la derecha liberal para legitimar un poder oligárquico. El libro que comento es quizás su elaboración más ambiciosa, aunque de forma complementaria se están publicando valiosos complementos, como el recientemente editado No hay derecho(s) (Editorial Icaria, 2001).

El ensayo muestra la historia de como la lucha por la emancipación de los sectores oprimidos ( por su clase social, por su sexo, por su raza) se ha traducido en conquistas democráticas. Porque ya de entrada el libro plantea un buen tratamiento de lo que es la democracia: no un procedimiento formal ni un sistema cerrado sino un proceso abierto basado en la lucha por la igualdad política. Hay que insistir, y Pisarello lo hace, en la diferencia entre democracia y liberalismo. Hay que recuperar figuras denostadas en la tradición republicana democrática como la de Robespierre o la del propio Marx. De esta manera el autor del libro se inscribe en esta tradición, que tiene en nuestro país a pensadores de izquierda tan potentes como Antoni Doménech, cuyo extraordinario libro El eclipse de la fraternidad es de lectura obligatoria para cualquier ciudadano de izquierdas. Como Gerardo Pisarello reconoce en una interesante entrevista (que aparece en el sitio web Rebelión y realizada por Salvador López Arnal) su libro es, en cierta manera, una versión sintética de temas tratados en el libro de Doménech. Lo cual no quiere decir que el libro que nos ocupa no sea riguroso y personal, que lo es. Pisarello tiene una gran poder para equilibrar los principios y los matices. Es capaz de ver las aristas de lo que trata sin caer en el relativismo, de mantener posturas claras sin dogmatismos. El constitucionalismo, nos advierte, ni es democrático por definición ni es un instrumento de las clases dominantes. Esto son reduccionismos. Lo que expresa a través de sus cambios es precisamente la correlación de fuerzas entre los dominantes y los dominados. Es dinámico como la propia lucha de clases y de los sectores discriminados (mujeres, grupos raciales o étnicos...).

La disputa por la dirección del bloque hegemónico salvadoreño

Cartel con la imagen de Farabundo Martí
Julia Evelyn Martínez

"El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos.": Antonio Gramsci (1891 – 1937)

En las sociedades capitalistas, el control de la clase burguesa sobre el resto de  clases sociales, y en particular sobre la clase trabajadora, no está determinado únicamente por el control de la propiedad de los medios de producción y/o por  el uso de la fuerza policial o del ejército. Más bien, y como lo señala Antonio Gramsci (Cuadernos de la Cárcel,   1929-1930 )  esta capacidad de control está determinada por la hegemonía de la clase burguesa, es decir, por su  capacidad de controlar las ideas y las voluntades de todas las clases sociales, y  unificarlas en torno un proyecto histórico de desarrollo capitalista, que actúa como una especie de imaginario social colectivo  en donde se cree profundamente que los intereses económicos, políticos, jurídicos  y sociales de la clase capitalista son coincidentes con los intereses del resto de la sociedad.

De acuerdo a Gramsci, el éxito de la  hegemonía de la clase capitalista  depende de su capacidad de disponer de un discurso coherente y atrayente que les haga creer a los sectores dominados (y  a sus aliados) que existe un “bien común”  o “un interés nacional”, que supera las diferencias o contradicciones de clase o las ideologías de derecha o de izquierda, y al cual deben supeditarse las voluntades y acciones de todos y todas. En la elaboración y difusión  de este discurso, son importantes los intelectuales orgánicos (profesores, analistas, editorialistas, curas, pastores, comunicadores, académicos, escritores, eruditos,  etc.) que se encargan de que educar y/ formar a la opinión pública en eso que se llama  “el sentido común”.

El encarcelamiento de Gramsci en Chile

Composición sobre Antonio Gramsci 
Realizada alla maniera di Andy Warhol
por los alumnos de la Escuela Media
Thiesi, Cerdeña, Italia
Mario Sobarzo

“El ejercicio “normal” de la hegemonía  en el terreno, ya clásico, del régimen parlamentario se caracteriza por la combinación de la fuerza y el consenso que se equilibran en formas variadas, sin que la fuerza rebase demasiado al consenso, o mejor tratando de obtener que la fuerza aparezca apoyada sobre el consenso de la mayoría que se expresa a través de los órganos de la opinión pública –periódicos y asociaciones- que, con este fin, son multiplicados artificialmente. Entre el consenso y la fuerza está la corrupción-fraude que tiende a enervar y paralizar las fuerzas antagónicas atrayendo a sus dirigentes, en forma abierta o solapada, cuando existe un peligro inmediato, y lleva así la confusión y el desorden a las filas enemigas.”: Antonio Gramsci

Contexto de Acción y Contextos Discursivos

 Creo que hay al menos 2 formas de pensar la actualidad de Gramsci en Chile. La 1ª es mostrando la actualidad de su pensamiento en términos teóricos. La 2ª es mostrarla en su dimensión política, activa. Por la 1ª vía se ha generado la gran recepción de su estrategia para el triunfo ideológico de la clase dominante. La revolución neoliberal y su penetración pasiva en los grupos subalternos. Gramsci, en esto, se asemeja a ese otro gran italiano llamado Maquiavelo, quien escribió como un republicano, pero fue utilizado por los reyes.

Leer a Gramsci en Chile hoy es una labor no menor. Supone reconocer las tergiversaciones ideológicas de su pensamiento. Su adaptación al aparato de control económico-político. Su interpretación como teoría de la cultura y los medios, en un contexto de oligopolización de ellos. Y eso, sólo por nombrar algunos aspectos de la utilización de él. Es por eso que para leer a Gramsci hoy en Chile, es necesario repolitizar aquello que la ideología neoliberal ha convertido en mera eficacia técnica y en disposición administrativa.
Video: Canto popular 
Por ello, esta exposición se centrará en 3 ámbitos problemáticos que intentaré diagnosticar. En primer lugar, un análisis de la crisis de hegemonía de la izquierda chilena en la postdictadura. En 2º, un diagnóstico sobre las condiciones presentes de dominación ideológica. Y, en último término me centraré en exponer las nuevas líneas de reflexión organizativa que se están configurando y los aportes teórico-prácticos de Gramsci en este nuevo escenario.